jueves, 24 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 12


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz


2.- Cómo se estudia la acción colectiva política

Pasamos a identificar los niveles de análisis: micro (individual), meso (grupal) y macro (sistémico):

1.    Micro o individual se corresponde con los intereses de los sujetos que participan.
2.    Meso o colectivo con los elementos de organización y movilización.
3.    Macro sistémico encajará con el elemento la estructura de oportunidad política.

Hay que añadir la estructura del contexto, con lo que incorporamos las variables relativas al sistema social, económico y cultural, entendiéndose que, en el nivel sistémico, no sólo influyen los aspectos políticos. Junto a los tres niveles de análisis se incluyen los interrogantes básicos a los que deberá responder la investigación, los elementos de la acción colectiva correspondientes, las dimensiones de estudio más relevantes en cada uno de los niveles estipulados, y por último las teorías más adecuadas a cada caso:

·      En el nivel individual estudiaremos sus características personales, actitudes y valores; la incidencia de los procesos de socialización vividos; las motivaciones que les acercan a un grupo; su posición en la estructura de clases; los niveles de educación; los condicionantes del género o la edad; su sentido de la eficacia o competencia personal, es decir las habilidades o destrezas que loes ayudan a implicarse en una acción colectiva. Aportarán información sobre las predisposiciones y preferencias que orientan la acción, y serán estudiadas en mayor profundidad.
·      En el nivel intermedio o grupal se estudiarán los recursos de los colectivos; cómo la estructura organizativa de un grupo, las estrategias de movilización que utiliza, las prácticas comunicativas que pone en práctica y las pautas de reclutamiento a través de las cuales trata de obtener seguidores, actúan como estímulos para la acción.
·      En el nivel sistémico podemos distinguir entre el sistema político, el social, el económico y el cultural; lo que habrá que analizar serán las oportunidades y limitaciones para la acción provenientes de cada uno de estos subsistemas.

Cada sistema político diseña unos procedimientos que permiten una mayor o menor accesibilidad de las organizaciones ciudadanas a los distintos estamentos del poder. Estos cariarán en función del tipo de Estado ante el que nos encontraremos, las ideologías dominantes, la relación existente entre las elites políticas, o el grado de represión que ejerzan las autoridades ante las acciones de protesta.

·      Desde el punto de vista del sistema social estudiaremos las características propias del tejido social en que se desarrollan las acciones: las redes sociales, la influencia de la instituciones sociales.
·      En lo relativo al sistema cultural, en cada sociedad existe una historia previa de mayor o menor implicación en lo público. Nos encontramos ante rasgos de la cultura política de cada sociedad, creencias, valores y normas sociales, cristalizadas en el lenguaje, que condicionan la percepción subjetiva de las oportunidades y la construcción social de la protesta, tanto a nivel cognitivo como interactivo.

Nos interesará estudiar por qué los sujetos deciden participar, cómo lo hacen, qué tipo de colectivos seleccionan, dónde es más previsible la movilización y cuándo resultará más costosa, qué incidencia logran sus acciones en el sistema político, o qué actividades desarrolladas por los grupos son más rentables para obtener seguidores; y sin perder de vista el conjunto de la movilización.

B.- Perspectivas teóricas en el estudio de la participación

Damos por supuesto que las asociaciones y movimientos sociales son respuestas racionales que no excluye lo afectivo emocional, a determinadas tensiones, conflictos o problemas individuales o colectivos. Consideramos que enfoques teóricos anteriores que otorgan un carácter básicamente irracional a las acciones colectivas están superados o integrados en enfoques posteriores, por lo que obviamos su descripción. Existen dos posibilidades clásicas para abordar la explicación:

·      Centrarse en los actores sociales, en sus percepciones de la realidad, en su conciencia y valores y elevarse desde ahí a las consideraciones socio-estructurales y políticas.
·      Atender a los cambios y condiciones estructurales e inferir de ahí los cambios ideológicos y actitudinales de los actores.

Esta dicotomía, además de atender a distintos niveles de interés analítico, divide las teorías subjetivas o del actor, cuyo énfasis se centra en las personas, sus motivaciones y dimensiones subjetivas; y teorías objetivas o estructurales que explican las estructuras económicas, sociales y políticas.

1.- Nivel individual-microsociológico. Teorías subjetivas o del actor social

Desde una perspectiva de análisis macrosociológico centrado en los individuos, las cuestiones relacionadas con los intereses que animan o motivan a las personas a la participación en acciones colectivas: las teorías de la elección racional, las teorías de la identidad y la teoría de la construcción social de la realidad y sus aplicaciones al estudio de la movilización.

1.1.        Individuo y elección racional

Centra su atención en el estudio de las estrategias que adoptan los individuos en defensa de intereses individuales a través de la acción colectiva. El cálculo de la relación coste/beneficio de la acción; como racionalidad instrumental. Olson entiende la lógica (racional(instrumental) de la acción colectiva como la maximización de interese individuales privados, a través de acciones colectivas públicas. La teoría de la elección racional sostiene que las acciones colectivas no vienen motivadas por sentimientos de privación o por un interés en relación con fines sociales, sino que son las expectativas de obtención de un provecho particular la que motivan a los individuos para comprometerse políticamente: un individuo racional no se afiliará a una organización, o no participará en los esfuerzos por conseguir los fines que ésta promueve, si considera que participe o no él, individualmente, recogerá los mismos beneficios que si lo hubiera hecho. Se conoce como el dilema del free rider (del “aprovechado” o del “gorrón”). El problema de esta visión es que ofrece argumentos para aclarar por qué las personas no se implican en acciones colectivas pero queda sin explicar por qué sí lo hacen otras muchas. Según Olson se explicaría, tan sólo, cuando existan “incentivos selectivos”; medidas que se aplican individualmente a los miembros de una organización con el fin de estimular su participación en la misma. Pueden ser recompensas como sanciones sociales. Para Olson los individuos racionales, maximizadotes de sus interese particulares, no actuarán en una organización a no ser que ésta aplique algún tipo de incentivo selectivo.

Oberschall amplia el concepto de incentivo selectivo contribuyendo a abrir una interesante línea argumental. Estipula como condiciones mínimas la existencia de hostilidades compartidas hacia ciertos grupos; la existencia de un sentimiento colectivo de agravio. La movilización se producirá en función de la relación existente entre riesgos y recompensas derivados de la acción. La diferencia fundamental se encuentra en que para Oberschall el término “recompensa” recoge no sólo los beneficios económicos instrumentales sino que contempla también las ganancias en términos de prestigio, de status social y satisfacción personal que se derivan para la persona de su participación en algún tipo de movilización.

Albert Hirschman considera que el dilema de la acción colectiva se supera incorporando los beneficios expresivos a los instrumentales que puede derivarse de la participación, donde la elección individual se entiende como expectativa de satisfacción subjetiva. El dilema del free-rider se resuelve porque los ciudadanos obtienen una recompensa personal del hecho de participar. El punto divisorio claro entre el segmento del costo y el segmento del placer en las actividades de la vida privada, tiende a desaparecer en el caso de las actividades públicas. Es la satisfacción obtenida o esperada, en términos subjetivos, la que permite explicar la participación.