jueves, 31 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 19

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

2.    DE LA ACCIÓN COLECTIVA A LA SOCIOLOGÍA DE LA PROTESTA

Los movimientos sociales y sus organizaciones, basan su actividad en la propia acción. Son “necesariamente movilizadores” al necesitar constantemente apoyo de la sociedad. Si bien algunas organizaciones están fuertemente institucionalizadas, otras sin embargo rozan la clandestinidad.

El concepto de movimiento social implica necesariamente alguna forma de acción.
En el último cuarto del siglo XX, los trabajos cuantitativos protest events analyse centrados en el estudio del conflicto social a través del análisis concreto de las expresiones de acción colectiva han sido numerosos abriéndose ya un campo propio que se va denominando la Sociología de la Protesta. Se trata de agregados espaciales o temporales de eventos con el objetivo de aislar series temporales. También se aportan criterios de recuento de multitudes.

No existe una categorización común de variables analizables, y hay que añadir que las desiguales capacidades técnicas y criterios utilizados en cada estudio, es difícil comparar estudios, pero eso no impide observar tendencias, dimensiones y estilos comunes a la protesta.

Los estudios coinciden en la necesidad de conocer, observar y documentar los fenómenos colectivos desde la base, para poder evaluarlos con posterioridad, es decir, “congelar” estos fenómenos hasta que una Teoría General Explicativa del Conflicto permita analizarlos e interpretarlos.

Ted Robert Gurr propuso una metodología empírica para el análisis global de los conflictos, como apoyo a lo que luego sería su conocida teoría de la privación relativa. Elaboró  un formulario de registro para datos agregados titulado: Hoja de codificación de conflictos civiles. La importancia de la codificación propuesta reside en el gran número de ítems (78) y al amplio  número de respuestas codificadas.  Ello permite analizar un vasto abanico de tipos de conflicto que se desarrollen en cualquier parte del mundo. La limitación de estas categorías es obvia: es idónea para análisis de los conflictos violentos pero no aporta otras luces al conocimiento de la capacidad de transformación de los movimientos sociales.

Charles Tilly, en su trabajo Collective Violence in European Perspective realiza varios estudios sobre la conflictividad en Francia de 1830 a 1860, y 1930 a 1960. En su Informe sobre disturbio político, diseña un modelo de formulario de registro (unidad de observación), con una serie de variables  y codificaciones ad hoc que recojan todos los comportamientos posibles en cada caso estudiado. La clasificación propuesta por Tilly recoge todos los elementos observables en los sucesos sociopolíticos del siglo XIX, pero posiblemente no nos serviría para estudiar la acción colectiva de hace unos años o de hoy en día, en donde la ritualización de la protesta, la pluralidad de los protagonistas y gran parte de los comportamientos cambian sustancialmente. Los tipos de conflicto no son equiparables, pierden virulencia revolucionaria y se convierten en formas participativas más o menos incómodas para los actores implicados. John Friedman afirma “el conflicto es el alma de una política democrática”.

Olivier Fillieule y Pierre Favre, utilizan unas variables con codificaciones  más actuales y detalladas.

Desde la Sociología de la Protesta, se propone un modelo más amplio para el estudio de los fenómenos de acción colectiva, centrado principalmente en la observación de las movilizaciones, protestas y campañas de los MMSS  en su cuantificación, y posterior análisis e interpretación. Con esta metodología podemos abordar el estudio de los movimientos sociales desde la acción, desde su expresión real en su terreno público y extraparlamentario.

Para adentrarse en el conocimiento de las peculiaridades de la movilización se puede partir de una muestra significativa de casos, utilizando para ello fuentes de los diversos actores intervinientes en el conflicto. Para el sociólogo o estudioso, es preciso recurrir al máximo de fuentes para obtener con ello muestras suficientemente representativas, en número y descripciones de eventos. El trabajo de campo y la consulta y contrastación de fuentes primarias y secundarias sirven para esta localización y ulterior codificación y descripción de las unidades de observación (datos agregados)

La aplicación estadística de las variables analizadas en cada unidad de observación (evento manifestación) permite los análisis de procesos sociohistóricos a largo plazo, en donde cabe y se permite relacionar un conflicto determinado con eventos anteriores y posteriores, con las estructuras de oportunidad existentes y la incidencia en el repertorio de la acción, el contexto de la cronología de eventos paralelos, los marcos de interpretación, etc.