sábado, 26 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 14


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz


Nivel grupal-mesosociológico. Organización y estructuras de la movilización.

Permite un estudio de los grupos o colectivos, centrándose en sus formas de organización y estructuras de movilización y a través de la teoría de movilización de recursos y la teoría de redes.

1.1.        La teoría de la movilización de recursos

Esta perspectiva supone que la insatisfacción política y la conflictividad social son inherentes y están presentes en cualquier sociedad, por lo que la constitución de movimientos sociales depende, no tanto de la existencia de conflictos o demandas insatisfechas, sino de la existencia de un número suficiente de organizaciones que movilicen a las personas, así como de la disponibilidad de dinero y otros recursos que permitan la creación de infraestructuras organizativas. En centro de atención se dirige hacia los aspectos estratégicos de la acción, y lo relevante pasa a ser cómo se organizan, cómo se esfuerzan en la búsqueda de sus objetivos particulares, y cómo utilizan sus recursos. Los aspectos asociados a la psicología de sus miembros desaparecen del interés analítico y adquieren carácter central las siguientes cuestiones:

        a.     Las actuaciones de los movimientos son respuestas racionales de adaptación a los costos y beneficios de diversas líneas de acción.
        b.     Los objetivos básicos de los movimientos se definen por conflictos de interese que se construyen como relaciones de poder institucionalizadas.
        c.     Los agravios que dichos conflictos generan son ubicuos, de manera que
la formación y la movilización dependen de cambios en la distribución de los recursos, en la organización del grupo y en las oportunidades para la acción colectiva.
        d.     La organización formalmente estructurada y centralizada de los movimiento sea más típica de los movimientos sociales modernos.
        e.     El éxito de los movimientos está determinado de forma importante por factores estratégicos y por los procesos políticos en los que tienen lugar.

El modelo concibe que el estudio de un movimiento es principalmente el de las acciones y reacciones de las asociaciones y de los individuos organizados en una estructura coordinada. Su análisis se centra en las estrategias de movilización y acción, desde el supuesto según el cual son instrumentos racionales encaminados a alcanzar metas previamente definidas; esta teoría es una derivación de la teoría de la elección racional aplicada al estudio de la movilización para la acción.

Se estudia la importancia de la iniciativa individual, el papel de los líderes en la creación y dirección de estas organizaciones, las actividades dirigidas a su supervivencia, la influencia de la estructura de oportunidad política o la competencia entre los grupos existentes en su seno. Este modelo ofrece una teoría integrada sobre el modo en que se forman las organizaciones, se moviliza el apoyo ciudadano, se desarrollan actividades organizativas y se deciden las tácticas políticas.

1.2.        Análisis de las redes sociales

Denominamos red social al conjunto de actores conectados entre sí que configuran un espacio geográfico o social relativamente cerrado y cuya principal virtualidad es su potencialidad comunicativa. Los actores pueden ser individuos o colectivos y los vínculos pueden fundamentarse en: intereses comunes, tradición histórica o cultural, ideologías compartidas o proximidad física o afectiva. Podemos hablar de:

·      Redes formales: las que existen entre colectivos, grupos o instituciones pautadas procedimentalmente.
·      Redes informales: redes de amistad, vecindario, parentesco, de carácter flexible y espontáneo.

Según la morfología de la red distinguimos entre:

·      Redes de baja densidad: con interacciones entre los puntos débiles o poco frecuentes.
·      Redes de alta densidad en las que encontramos interacciones frecuentes e intensas. Alta capacidad comunicativa.

Una gran homogeneidad entre los miembros; relaciones estables, fluidas y muy frecuentes entre éstos y relaciones efímeras o inexistentes con otras redes u otros actores; una demarcación nítida y precisa entre “los de dentro” y “los de fuera” y un alto grado de control social interno. Las redes actúan como vías fluidas de información pero tienen, también, la capacidad de yugular su tránsito; pueden conectar y clausular la interacción, debido a su capacidad de control social. Cuanta más densidad interactiva mayor capacidad para controlar las relaciones internas y para impedir las relaciones con el exterior. Las posibilidades comunicativas de cada actor dependerán de la posición que ocupe en le red, ésta será menor:

·      Si es central: nudo de múltiples relaciones con múltiples actores.
·      Si es periférica: pocas relaciones con pocos actores.

Tanto importa analizar el tejido social previo a la acción de protesta como lo que la acción ha supuesto en términos de incremento de la densidad interactiva. Cuando un actor participa en un sistema social involucra a, y se involucra con, otros actores, los cuales son puntos de referencia para él. Para la teoría de movilización de recursos, por ejemplo, los individuos son incitados a participar no tanto por la fuerza de las ideas o las actitudes individuales, sino porque están inmersos en unas redes de asociaciones, redes informales, que les confieren disponibilidad estructural para la protesta. Son importantes las redes informales; éstas son cruciales para explicar las pautas de reclutamiento de los movimientos sociales, o las denominadas redes sumergidas de simpatizantes, adquieren un papel central en el proceso de configuración de la identidades colectivas.

Las asociaciones, colectivos y organizaciones se hallan siempre inmersas en ámbitos de interrelación más amplios. El espacio pluriorganizativo resulta de gran importancia para entender aspectos de su estructura interna, de su estructura externa y de su conducta. El “intercambio de recursos” que las redes favorecen es elemento clave para comprender la relación entre las organizaciones y los sistemas sociales a los que pertenece. Las teorías del proceso político muestran cómo la capacidad de una organización para desenvolverse en un medio competitivo en el que los recursos son escasos dependerá de su capacidad para adoptar una estructura interna apropiada y para establecer una red de relaciones interorganizativas que proporcionen un flujo continuo de información y que permitan establecer infraestructuras de movilización más amplias.