domingo, 13 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 2


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz


Los movimientos sociales y la modernidad

La gente en todas las sociedades humanas ha debido tener razones para unirse y combatir por sus fines colectivos en contra de aquello interpuesto en el camino de su obtención. Poderosos movimientos sociales contribuyeron al nacimiento de la modernidad en la época de las grandes revoluciones burguesas, la inglesa, la francesa y la americana. Muchos observadores están de acuerdo en que es sólo en las sociedades modernas maduras donde comienza de verdad la “era de los movimientos sociales”. Sólo en los SXIX y XX los movimientos sociales se han vuelto tan numerosos, tan masivos, tan sobresalientes y con tantas consecuencias para el curso del cambio. “Los movimientos sociales son una parte central de lo que entendemos por modernidad”

Hay diversas razones que explican lo sobresaliente y significativo de los movimientos sociales en el periodo moderno, algunas de ellas ya ha sido identificadas en las caracterizaciones de la modernidad proporcionadas por los autores clásicos del SXIX:

1.    “Tema durkheimiano”, el puro agolpamiento físico de grande masas de gente en un espacio limitado, lo que acontece con la urbanización y la industrialización y produce una gran “densidad moral” de la población. Esto hace que haya mejores oportunidades para el contacto y la interacción, para articular ideologías compartidas y para reclutar seguidores. Las oportunidades de movilización de los movimientos sociales son elevadas significativamente.
2.    “Tema de Tönnies”, es la atomización y el aislamiento de los individuos en la impersonal Gesellschaft, la “multitud solitaria”. La experiencia de la alienación, de la soledad y de la falta de raíces evoca un anhelo de comunidad, de solidaridad de “estar juntos”. El ser miembro de un movimiento social proporciona una satisfacción sustitutiva de esas necesidades humanas universales.
3.    “Tema marxiano” hace notar el crecimiento sin precedentes de las desigualdades sociales, con abruptas jerarquías de riqueza, poder y prestigio, que acompañan a la economía moderna capitalista. La gente cuyos intereses creados están en peligro está dispuesta a luchar contra aquellos que los amenazan.
4.    “Tema weberiano” hacer referencia a la transformación democrática del sistema político, abre paso para la acción colectiva de grandes masas de gente. “La estructura de oportunidad política” para la aparición de movimientos sociales es transformada radicalmente.
5.    “Tema de Saint Simon y Comte”. La creencia de que el cambio social y el progreso dependen de las acciones humanas, que la sociedad puede ser modelada por sus miembros para su propio beneficio, es un importante prerrequisito ideológico para e activismo, para la movilización de los movimientos sociales.
6.    La sociedad moderna ha experimentado una elevación general cultural y educativa. La revolución educativa que acompaña la extensión del capitalismo y la democracia aumenta el cúmulo de miembros potenciales de movimientos sociales.
7.    Es la emergencia y extensión de los medios de comunicación de masas. Son éstos poderosos instrumentos para articular, modelar y unificar creencias, formular y extender mensajes ideológicos, conformar la “opinión pública”. De esto sigue dos consecuencias:
·      Esta apertura produce el importante efecto de demostración”; la oportunidad de comparar la propia vida con la vida en otras sociedades.
·      Como la gente aprende acerca de las creencias políticas, de las actitudes y de las quejas de otros. Genera solidaridad, lealtad, consenso que se extienden mucho más allá del círculo social inmediato. Este sentimiento de causa común y de solidaridad supralocal es otra precondición sociopsicológica para la emergencia de los movimientos sociales.


Tipos de movimientos locales


Los movimientos sociales los hay de todos tipos y tamaños, presentan una variedad de formas tremenda.

1.    Los movimientos sociales difieren en el alcance del cambio pretendido. Algunos tienen propósitos relativamente limitados, pretenden modificar algún aspecto de la sociedad sin tocar la estructura institucional central, Quieren el cambio en en lugar del cambio de. Denominamos a éstos movimientos de reformas. Otros movimientos pretenden cambios más profundos, que toquen los fundamentos de la organización social. Se extienden más allá del objetivo inmediato y producen transformaciones de la sociedad en ligar de meros cambios en la sociedad. Denominamos radicales a estos movimientos. En el caso extremo, cuando los cambios pretendidos abarcan todos los aspectos centrales de una estructura social (políticos, culturales y económicos) están destinados a lograr una transformación total de la sociedad, hablamos de movimientos revolucionarios tales como el milenarismo, el fascismo o los movimientos comunistas.
Neil Smelser distingue entre:
·      movimientos “orientados por la norma”: es la acción movilizada en nombre de una creencia generalizada que divisa una reconstitución de las normas.
·      movimientos “orientados por el valor”: es la acción colectiva movilizada en nombre de una creencia generalizada que divisa una reconstitución de los valores.
2.    Los movimientos sociales difieren en la cualidad del cambio pretendido. Quieren modelar la sociedad de acuerdo con un patrón antes nunca visto. Su orientación es hacia el futuro. Proponen cambios dirigidos hacia adelante, y ponen el acento en la novedad. Podemos denominarlos movimientos progresistas. Otros movimientos se dirigen al pasado. Buscan restaurar instituciones, leyes, formas de vida y creencias que ya fueron establecidas en el pasado pero que después fueron erosionadas o abandonadas en el curso de la historia. Los podemos llamar movimientos conservadores o “retrógrados”. La distinción entre movimientos progresistas y conservadores puede alinearse junto a la distinción política común entre derecha e izquierda.
3.    Los movimientos sociales difieren respecto a los objetivos del cambio pretendido, Algunos se centran en el cambio de las estructuras sociales, otros en cambiar a los individuos.
Los movimientos orientados hacia la estructura toman dos formas:
·      Los movimientos sociopolíticos intentan cambiar la política, la economía y las jerarquías de clase y estratificación.
·      Los movimientos socioculturales se ocupan de aspectos más intangibles de la vida social, promueven el cambio en las creencias, los credos, los valores, las normas, los símbolos, los modelos de vida cotidiana.
Los movimientos orientados hacia el individuo también tomas dos formas:
·      Los movimientos sagrados, místicos o religiosos luchan por la conversión, por el renacimiento general del espíritu religioso.
·      La variante laica busca el bienestar personal, moral o físico de sus miembros.
En los movimientos dirigidos hacia la estructura piensa que las estructuras modificadas proporcionarán un nuevo ambiente de socialización, remodelarán sus personalidades. En los movimientos orientados hacia la personalidad creen que las personas mejoradas darán paso a organizaciones sociales mejores. David Aberle propone una clasificación cuádruple de los movimientos sociales:
·      Movimientos transformadores, dirigidos al cambio total de las estructuras.
·      Movimientos de reforma, dirigidos al cambio parcial en las estructuras.
·      Movimientos redentores, dirigidos al cambio total de los miembros individuales.
·      Movimientos alternativos, dirigidos al cambio parcial de los miembros individuales.
4.    Los movimientos sociales difieren con respecto al “vector” del cambio pretendido. Para la mayoría de los movimientos el “vector” es positivo: tales movimientos intentan introducir algún cambio, producir alguna diferencia. También hay ocasiones en las que los movimientos son movilizados para evitar el cambio: el “vector” es entonces negativo. Un caso típico acontece cuando un movimiento es movilizado ante cambios negativamente evaluados, producidos en la estela de tendencias sociales generales, como productos y efectos colaterales involuntarios. Hay movimientos movilizados para detener o enmendar legislaciones o decisiones gubernamentales concretas. Otro caso especial es el contramovimiento movilizado en respuesta a la emergencia y expansión de un movimiento competidor. Los movimientos a veces aparecen emparejados de forma simétrica: izquierda y derecha, antisemitismo o sionismo, provida y preelección, ateísmo y fundamentalismo, reformistas democráticos y línea dura.
5.    Los movimientos sociales difieren con respecto a la estrategia subyacente o “lógica” de su acción. Algunos siguen una lógica “instrumental”. Su intención primera es el control político. Cuando tiene éxito, tal movimiento se convierte en un grupo de presión o en un partido político, acceden a loas parlamentos y a los gobiernos. Otros movimientos siguen una lógica “expresiva”; ésta se encamina a la afirmación de la identidad, a lograr la aceptación de sus valores o formas de vida, a lograr autonomía, igualdad de derechos, emancipación cultural y política para sus miembros o para grupos mayores.
6.    Distintos tipos de movimientos dominan en distintas épocas históricas. Esto nos permite distinguir entre dos tipos generales relevantes para la historia moderna. Los movimientos que dominaban en las primeras fases de la modernidad estaban centrados en intereses económicos, sus miembros eran reclutados en general de una única clase social, y estaban organizados de manera rígida y centralizada. Con el desarrollo de la modernidad se han ido haciendo gradualmente obsoletos. En décadas recientes las sociedades capitalistas más desarrolladas son testigos de la emergencia de otro tipo de movimientos. Éstos han sido apropiadamente denominados los “nuevos movimientos sociales”. Tres rasgos les otorgan cualidades únicas:
·      Se centran en problemas nuevos, en intereses nuevos, en nuevos frentes de conflicto social.
·      Sus seguidores no están relacionados con ninguna clase específica sino que saltan por encima de las divisiones de clase tradicionales, representan problemas de vital importancia para miembros de clase distintas.
·      Los nuevos movimientos sociales están normalmente descentralizados, y toman la forma de redes extensas más o menos difusas en lugar de la de organizaciones jerárquicas y rígidas.
7.    Si uno mira a una sociedad concreta en un momento histórico concreto, siempre verá aparecer una multitud compleja y heterogénea de movimientos sociales que representan los tipos antes discutidos. Al defender el cambio, al atacar los interese establecido, al movilizar símbolos y al elevar los costes para otros, crean agravios y proporcionan oportunidades a los organizadores para que definan los fines y por problemas del contramovimiento. El contramovimiento desarrolla una imagen distorsionada del movimiento al que se opone. Elige sus tácticas en respuesta a la estructura y a las tácticas del movimiento: conduce a la dogmatización, a la rigidez y a la inflexibilidad de la estructura del movimiento, a una lealtad fuertemente reforzada, a una integración más estrecha en las formas de la organización y la oligarquización de la autoridad.

McCarthy y Zald hablan de “industrias de movimientos sociales” (IMS) en referencia a los sistemas más inclusivos que abarcan movimientos de fines parecidos o idénticos, y que defienden conjuntos comunes de preferencias.

El cuadro general de la actividad social del movimiento diferirá de una sociedad a otra. Galber y Zald definen a la totalidad más inclusiva dentro de la cual operan los movimientos sociales como el “sector del movimiento social” (SMS): la estructura de movimiento antagónicos, en competencia y en cooperación que puede incluir partidos, burocracias estatales, los medios de comunicación, los grupos de presión, las iglesias y una multitud de otros factores organizativos en una sociedad. El SMS da un aroma o un tono específico al funcionamiento de cada uno de los movimientos que lo constituyen. Una sociedad que quiera sacar el máximo de provecho de su propio potencial creativo, que desee formarse y reformarse a sí misma en beneficio de sus miembros, ha de permitir, incluso ha de encarecer, el libre funcionamiento de los movimientos sociales, lo que dará como resultado un rico y variado SMS. Ésta es la “Sociedad activa”. Las sociedades que suprimen, bloquean o eliminan los movimientos sociales destruyen sus propios mecanismos de automejora y autotrascendencia. Con un SMS estrecho o inexistente se convierten en “sociedades pasivas” de gentes ignorantes, indiferentes e impotentes, que no tienen la oportunidad alguna para cuidar del destino de su sociedad y en consecuencia dejan de cuidarse. Su única prospectiva histórica es el estancamiento y la decadencia.