lunes, 7 de octubre de 2013

Resúmenes Fundamentos de Ciencia Política II: Sistema Político español Parte 50


En la asignatura de Fundamentos de Ciencia Política II: Sistema Político español del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sistema político español de Andrés de Blas Guerrero et alia. UNED 2010. Derechos reservados, sus autores.

1. Aproximación a la historia constitucional y al sistema político español: Tomás Javier Prieto González // 2. Los valores y principios de la Constitución de 1978: Yolanda Díez Suárez // 3. La estructura político-institucional española: Helena Cabal Cuesta - epígrafes 1, 2, 3 y 4 María Jesús Serrano Narváez -Epígrafes 5, 6 y 7 // 4. El Estado Autonómico: Sara González Galan


2.3 La organización territorial del Estado durante el franquismo.

Las declaraciones autonómicas de Cataluña, PV y Galicia fueron utilizados como argumento por parte de los grupos opuestos para justificar la conspiración militar que llevaría a la guerra civil. Frente a una España que se rompe, el bando franquista se alzaba con una nueva España que hacía de su unidad una de sus señas de identidad. Cuando acabó el conflicto no se conservó la intención de promover ningún tipo de identidad regional.

El centralismo radical se impuso hasta el final de la dictadura con un modelo de inspiración francesa. Trata de articular un absolutismo estricto dependiente del centro y que, en segundo lugar, generalizase las estructuras del Estado liberal. Franco, que despreciaba el liberalismo, quería acabar con sus representantes que eran responsables de la desintegración, el decrecimiento y el desorden.

El modelo centralista del franquismo se apoyaba en la división provincial. A través de gobernadores civiles y militares se tomaban decisiones desde el centro y se transmitían a las provincias. Las regiones sólo se usaban como identidades folclóricas como parte de la riqueza cultural del país, en ningún caso con fines políticos o de organización administrativa.

2.4. El debate constituyente en la Transición.

La transición fue una transformación pacífica y consensuada del régimen dictatorial por uno democrático cuya forma política es la Monarquía parlamentaria. La crisis del franquismo finalizó con la muerte del general y la apertura de un proceso entre miembros del anterior régimen y sectores opuestos.

Entre los asuntos abordados, cabe destacar la crisis económica internacional que añadía dificultades a la resolución de las cuestiones políticas, la presión de las Fuerzas Armadas y la necesidad de llevar a cabo una reforma territorial política y administrativa que llegaría con el actual Estado de las Autonomías. El cambio político culminaría con la redacción de un texto constitucional ampliamente aceptado.

El modelo del franquismo hizo evidente la necesidad de un nuevo modelo territorial que nación en los ochenta denominado Estado autonómico el cual se encuentra a medio camino entre el Estado unitario y el Estado federal. El texto constitucional lo define como la apertura de un proceso histórico con el que el Estado puede desarrollar su vocación o pretensión descentralizadora.

El impulso fundamental para la transformación de la estructura centralista de la distribución del poder provino de las comunidades históricas vasca y catalana. Algunos afirman que la definición de un movimiento nacionalista no se produjo hasta avanzado el siglo XIX, otros afirman que hay que hacer referencia a la escasa vertebración de España durante siglos.  Los dos objetivos principales de la nueva organización territorial eran dar satisfacción a las aspiraciones de autonomía de ciertos territorios y utilizar la descentralización política como palanca para realizar la reforma y la modernización de las viejas estructuras estatales del pasado dejando de lado un modelo de Estado unitario.

Tampoco se inclinó por un modelo de Estado federal ya que en su contra operaban diversos motivos como el rechazo hacia el modelo por amplias capas de la sociedad pues lo identificaban como el desorden y el cantonalismo de la primera República. Además, se atenía la totalidad de la derecha y algunos importantes sectores como el ejército y buena parte de la burocracia. Una segunda razón era la desigualdad del sentimiento autonomista. Por último, existía una razón funcional: la sustitución de la Administración por un sistema organizativo nuevo tenía una serie de riesgos que parecía mejor no correr.