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domingo, 10 de noviembre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 29

En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

1.    Caso práctico: El movimiento obrero español

El análisis ha de partir necesariamente de una referencia a las características que revisten en él los factores antes mencionados a escala general. El proceso de formación del Estado, el tránsito a la industrialización y al capitalismo así como la consiguiente tendencia a la proletarización de una parte creciente de la población suelen ser los elementos principales a tener en cuenta. “La especialidad del caso español está en el hecho de que, pese a haber sido la cuna de uno de los primeros Estados modernos de Europa, su proceso de consolidación se vio debilitado tanto por su fracaso imperial como por las tensiones centro-periferia internas en la península y por el peso mayor que tiene una estructura social de base agraria en pleno SXIX”; explicaría que el proceso de formación de un Estado nacional liberal-democrático fuera mucho más tardío, débil y controvertido, como se pudo comprobar con el fracaso de la Primera República y el desarrollo de “un militarismo reactivo que reforzaba kos rasgos pretorianos del aparato estatal ante el temor de que fuera puesto en cuestión el orden social interno”.

El proceso de industrialización es también tardío en comparación con los países del “Centro” europeo, a la vez que lento y territorialmente desigual y con la paradoja de que el “centro” político no se corresponde con los principales centros económicos en formación. Esto hace más difícil todavía lograr una asociación exitosa entre construcción del Estado, formación de una nación y desarrollo de un capitalismo unificado.

Se une el hecho de que el nuevo proletariado procede hasta prácticamente los comienzos del SXX de los artesanos y no directamente del campo. Este dato, común con otros países, se prolonga más en nuestro caso e influye en el proceso de aparición de los primeros conflictos sociales. Esa combinación de los factores ayudaría a explicar cómo la conciencia de la condición obrera así como su percepción como algo permanente sólo se dan a finales del SXIX.

Se puede encontrar el punto de partida de ese movimiento en las pioneras luchas por el derecho a asociarse, en la prensa escrita en la primera Huelga General, en 1855, en Cataluña y, sobre todo, en las adhesiones a la Primera Internacional que se producen durante el “sexenio revolucionario” y la Primera República. Así, en 1870 se fundó la Federación Regional Española de la Asociación Internacional de Trabajadores. La llegada de la Restauración monárquica facilitará el triunfo de los “antiautoritarios” dentro de la sección de esa Internacional, prefigurando el antiestatismo y el antipoliticismo como rasgos culturales característicos de la mayoría del movimiento obrero español. La corriente socialista aparece como un núcleo más ligado a una minoría que se mueve en una tensión constante entre su vocación reformadora, más vinculada a la realidad europea, y la presión sindicalista revolucionaria autóctona.

La adopción del Primero de Mayo como jornada simbólica de lucha de los trabajadores se produce en 1890. Ya en el marco de la “crisis del 98”, el antimilitarismo se convierte en otra seña de identidad del movimiento obrero mediante su participación en la oposición a la guerra en Cuba y contra el envío de tropas a la guerra con Marruecos, especialmente en Barcelona durante la “Semana Trágica”.

Se va configurando una división sindical entre la UGT y la nueva Confederación Nacional del Trabajo (CNT), que conoce un crecimiento vertiginoso que supera ampliamente a la primera. Se produce una ampliación del repertorio de las formas de acción colectiva pasando “del motín a la huelga, de la defensa del precio a la reivindicación de3l salario, de la acción local reactiva a formas más coordinadas, organizadas y “proactivas” de canalización del conflicto social, más nacionalizadas también.

El año 1917, coincidente con la Revolución Rusa, es el de la convocatoria de la primera “Huelga General Revolucionaria” por los dos grandes sindicatos iniciando así un ciclo de movilizaciones que se cierra en torno a 1920. Es el periodo del llamado “trienio bolchevista” en el campo andaluz que, junto con el proletariado catalán, marca un punto de inflexión en las relaciones capital-trabajo y tropieza muy pronto con una dura respuesta represiva. Ya no es tanto el conjunto de los trabajadores el que genera temores y desconfianzas como sus elites dirigentes, a las que se ve como portavoces de la subversión social.

La UGT se ve empujada junto con una mayoría del PSOE hacia la radicalización frente al ascenso de la derecha, como se comprueba en las movilizaciones desencadenadas en Octubre de 1934. En ese periodo el crecimiento de los sindicatos es enorme, consolidándose como organizaciones que logran una representatividad significativa de la mayoría del movimiento obrero.

El desenlace final de la guerra civil supone la destrucción de estas organizaciones y, con ella, el cierre de toda una larga etapa histórica de desarrollo de una cultura obrera, ya que significó “la desaparición de una tradicional cultura obrera, sindical, antipolítica y antiestatal revolucionaria”.

Bajo el franquismo asistimos a un proceso de nueva industrialización y de la aparición de una nueva generación obrera, procedente en su mayor parte de las zonas rurales y concentrada ahora en la periferia de las grandes concentraciones urbanas. En ese marco de ausencia de libertades políticas y sindicales la relación del nuevo movimiento obrero con la acción política empezará a ser bastante distinta a la vivida hasta entonces.

Las mismas condiciones de la dictadura explican que las luchas adquieran una dimensión política y que, por tanto, las organizaciones proto-sindicales tiendan a asumir funciones de sustitución de los partidos políticos además de las tradicionales.

El año 1962 constituye un punto de inflexión tanto porque marca un nuevo ciclo de conflictividad obrera como porque permite el desarrollo de las CCOO en un nuevo contexto de transformación socioeconómica. Las CCOO se verán definidas como movimiento “sociopolítico”, reflejando así la nueva relación entre la lucha sindical y la política y superando los rasgos antipolíticos anteriores a la guerra civil. La idea de Huelga General ya no tiene la dimensión antisistema que tenía en el pasado sino que adquiere ahora un carácter político, antidictatorial y democrático, favorable a la “modernización” de la sociedad española. Las vísperas de la nueva etapa son también las de la reorientación de CCOO en la medida que los partidos asumen su nuevo protagonismo público y legal y se van frustrando las expectativas de creación de un movimiento sindical unitario.

La transición política, la integración en la Comunidad Europea y la tendencia a aplicar el “modelo” del Estado de bienestar y del neocorporativismo en nuestro país a partir de los Pactos de la Moncloa de octubre de 1977, pese a ser firmados sólo por los partidos, contribuyen a la homologación de los sindicatos españoles con los que se desarrollan a escala europea. En esos años se producen varias huelgas generales contra determinadas medidas gubernamentales, relacionadas generalmente con reformas laborales o de las pensiones, mostrando de nuevo la dimensión política del movimiento, pero en este caso contra “policies” concretas y no contra el gobierno o del régimen político. El panorama organizativo se hace más plural, relacionado con la línea de fractura centro periferia; logran un notable arraigo social también sindicatos de ámbito no estatal, especialmente en la Comunidad Autónoma Vasca y Galicia.

Cabe ahora la hipótesis de que en el contexto de la “globalización” neoliberal y de la Unión Europea los sindicatos asuman una nueva dimensión sociopolítica, entrando así a cuestionar no sólo políticas concretas sino también el discurso y el proyecto ideológicos que las impulsan, en un contexto de crisis de la “concertación social”.

martes, 29 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 17


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

C. Métodos y técnicas en el estudio de la participación

Toda investigación social consiste en una progresiva identificación y aproximación a las diferentes dimensiones que componen un fenómeno siempre complejo. Todo método de investigación como una vía cualificada de acercamiento a la realidad que permitirá iluminar a algunos lados del poliedro, que habrá de ser completado con otros enfoques (métodos) que proporcionará información sobre el resto de caras del mismo poliedro. La progresiva acotación teórica nos permitirá distinguir que perfiles de la realidad a examen son más susceptibles de ser abordado mediante un método y cuáles desde otro; se hace necesaria una complementariedad de métodos y técnicas, destacamos la necesidad de conjugar diversas perspectivas teóricas. No se debe desechar ningún paradigma teórico no metodológico que aborde algún aspecto relevante de la participación. Será el objetivo específico en cada estudio lo que delimitará qué métodos y técnicas son los más adecuados para responder a los interrogantes básicos del mismo: qué es lo que se quiere estudiar; para qué y para quién se realiza en estudio. La adopción de un método en función del objeto irá acompañada de la adaptación del mismo al propio objeto investigado dada la especificidad del mismo, tan complejo como que trata de la comprensión de “problemas humanos”.

Cabe distinguir entre:

·      la dimensión objetiva de la participación se corresponde a nivel analítico con la metodología cuantitativa de análisis y la técnica de estudio privilegiada será la encuesta estadística.
·      la percepción subjetiva se relaciona con la metodología cualitativa y las técnicas empleadas serán los grupos de discusión, las entrevistas en profundidad, en sus diversas variantes, la observación participativa y el análisis documental.

A través de la metodología cuantitativa podemos obtener una cuantificación descriptiva de los fenómenos, Nos permite descubrir su distribución en una población dada, clasificarlos mediante la agregación por categorías, realizar inferencias sobre la causalidad de los mismos, delimitar los términos de probabilidad en que se producen los hechos u los márgenes de generalización válidos de los resultados obtenidos.

Mediante la metodología cualitativa buscamos la interpretación de los hechos, como procesos en continuo cambio sujetos a interpretaciones múltiples y variables. Dos planteamientos básicos orientan esta metodología:

·      La consideración de los contextos sociales en los que están ubicados los actores y en que se producen los acontecimientos.
·      La centralidad otorgada a la percepción subjetiva de los individuos, a la definición que hacen de sí mismos y de sus circunstancias.

El elemento básico es el lenguaje. Frente a la línea positivista que desarrolla la perspectiva cuantitativa nos encontramos aquí ante una derivación de la fenomenología sociológica y más directamente del construccionismo social y la fenomenología, lo que se clarifica las distintas líneas epistemológicas subyacentes.

El carácter más cualitativo o cuantitativo de una investigación será consecuencia de los interrogantes a los que quiera encontrar respuesta el investigador.

1.    La distribución de la participación y la cuantificación de los hechos

La encuesta estadística es una estrategia de investigación que consiste en la aplicación de un cuestionario, diseñado por el investigador, y que se aplica a una muestra de la población. El estudioso ha de conseguir la adecuación más ajustada posible seleccionando las variables explicativas según el aspecto concreto de la participación que sea objeto de su interés, Podrán utilizarse datos primarios obtenidos de primera mano por el investigador para la investigación en curso, o utilizar datos secundarios, procedentes de investigaciones anteriores y aplicarles los protocolos de explotación pertinentes. El análisis cuantitativo presenta la utilidad de la representatividad del estudio, con la encuesta obtenemos respuesta de un número mucho mayor de sujetos. Los resultados de una análisis cuantitativo logran la representatividad estadística de una amplia población, permitiendo la generalización de los resultados.

·      A través de la encuesta nos permitirá cuantificar el fenómeno participativo y su distribución entre la población. Conocer cuántos participan, en qué tipo de asociaciones, identificando las diversas variables: género, edad, hábitat, nivel de estudio, actitudes, etc. de los participantes.
·      Un estudio longitudinal nos permitirá conocer cómo evoluciona el fenómeno a través del tiempo. Permite realizar un estudio desde el punto de vista de los ciclos de protesta ofreciendo una visión ampliada y dinámica de la movilización.
·      Un estudio comparado puede proporcionarnos información sobre los índices de participación en diferentes países o en carias comunidades, y las distintas características dominantes en unos uy otros contextos.

La metodología cuantitativa nos permite realizar estudios expansivos, a gran escala, no sólo porque las técnicas se pueden aplicar a un mayor número de sujetos sino por la extrapolación posible de los resultados.

2.    La intención y el sentido de la participación

Un estudio cualitativo de la participación facilita una aproximación intensiva, más que extensiva a los hechos, Nos sitúa directamente en la perspectiva del actor, en sus percepciones y valoraciones de la realidad, y lo que se analiza es el lenguaje que utilizan los sujetos, sus propias expresiones verbales y no verbales. Se trata de averiguar cuáles son los distintos significados que para los diversos actores tiene una misma situación y por qué. Sus narraciones y recreaciones de los acontecimientos nos ayudan a conocer por qué hacen lo que hacen y cómo lo hacen. Esta metodología nos permite conocer en mayor profundidad cuáles son los procesos de decisión individual u cuáles las variables que en él entran en juego, identificar los actores y las relaciones que resultan significativas para cada individuo, y la manera en que la participación se convierte en un hecho que adquiere sentido para quien actúa. Será el propio individuo investigado quien irá desgranando la relación de factores que facilitaron su participación, o los que motivaron que la abandonara. Será el actor quién nos mostrará por qué unas instituciones tienen más peso en unos contextos que en otros para el estímulo de la acción, cuáles son las experiencias personales determinantes, así como los efectos que la acción continuada tiene en la transformación personal, en los valores y las creencias. Se contempla la multidimensionalidad compleja, las razones, afectos, pasiones y emociones tanto como los intereses y objetivos por los que decide participar.

Se atribuye una mayor flexibilidad a la investigación cualitativa, que no es correcto interpretar como falta de sistematización, pues ésta en la recogida de datos y en el análisis de los mismo es imperativa en todo estudio cualitativo de calidad. A lo largo del proceso de trabajo de campo el estudioso ha de estar abierto a ir adaptando su diseño inicial de estudio, incorporando más técnicas, o variaciones sobre las mismas a medida que va encontrando nueva información. El diseño inicial debe permanecer abierto a cambios y modificaciones, sin que la sistematización y la estructura del trabajo deban verse perjudicadas por ello. Se sitúa ante un objeto vivo, que se construye, se crea y se recrea ante sus ojos, por lo que es necesario estar suficientemente atento para detectar caminos que se abran y valorar si éstos deben ser también explorados, o si es necesario incorporar técnicas no previstas, ante la evolución que cobran los acontecimientos en determinadas situaciones.
La contextualización del hecho estudiado se concreta en la precisión de los siguientes parámetros que nos orientará en la interpretación comprensiva de los hechos:

·      Quién habla, desde donde habla, con quiénes habla, cuándo habla.

El investigador deberá aprender a analizar textos, interpretará textos como si fueran unidades lingüísticas; la información será transcrita, respetando las expresiones espontáneas de los hablantes, y en el momento del análisis el investigador se enfrentará a una unidad ligüística. En relación con las distintas técnicas aplicadas a nuestro objeto de estudio cabe citar:

·      Grupo de discusión se fundamenta en la concepción de que los discursos sociales se elaboran en interacción, dado que es en el marco de ésta donde se construyen y se negocian los consensos. Esta técnica es la más apropiada para conocer cómo un movimiento construye su discurso social, cuáles son los discursos dominantes con los que se relaciona, o cuáles trata de oponerse; cuál es el proceso mediante el que se negocian los significados que son más sugestivos y dinamizadores para la acción colectiva. Nos permitirá estudiar las redes sociales efectivas en las prácticas movilizadoras, cuáles son los actores y los grupos que resultan centrales y cuáles los periféricos. Los investigados reconstruyen ante el investigador la generación de lealtades y conflictos que desarrollan en sus prácticas reales.
·      La entrevista en profundidad, existe diferentes técnicas posibles. Una entrevista no estructurada o semiestructurada da más libertad al sujeto para construir su propia narración. Cuanto más abierta y flexible sea la entrevista, mayor calidad en términos de complejidad y diversidad de datos. Puede tratarse de una historia de vida en sentido estricto (biografía reconstruida ante en investigador) o historia de vida temática que permite el estudio de la biografía personal siguiendo una línea temática concreta en este caso, la experiencia participativa. La persona irá descubriendo, ante sí misma y ante el investigador, cómo se fue produciendo su historia participativa. Irán surgiendo variables del ámbito social y del sistema político, las redes sociales que contribuyeron al desarrollo de la acción, y la confirmación de normas, valores y creencias que permiten el mantenimiento de la acción o conducen a su conclusión.
·      La observación participante o no participante será una técnica especialmente adecuada para el estudio de los eventos de protesta tanto como para los aspectos de la cotidianeidad de un colectivo o la vida diaria en contextos de micromovilización. La observación nos permite registrar la comunicación no verbal de los sujetos implicados en una actividad. Un seguimiento sistemático de dichos acontecimientos y un análisis minucioso del lenguaje expresivo de los actores será un buen complemento para el estudio de un movimiento social, Estudiaremos la características del escenario, las expresiones de los actores, sus movimientos e interacciones. Posteriormente pasaremos todo ello a un lenguaje escrito que nos permitirá el análisis sistemático de todos estos rasgos entendidos como actos de lenguaje, como una unidad textual que tiene significado entendida en su conjunto.
·      El análisis documental se trata del análisis de textos que puede aplicarse a biografías, discursos políticos, panfletos, pancartas, análisis de prensa, etc. Hay que distinguir quiénes hablan y desde dónde hablan. Nos permitirá entender el sentido de sus expresiones y nos capacitará para interpretar el significado de sus palabras, los interese que defienden y las motivaciones que los guían. Descubriremos así cuál es la estructura del discurso, cuáles los significados manifiestos y los latentes del que escribe, a qué discursos sociales hace referencia y cuál es la interacción existente entre ellos.

Algunos autores han desarrollado unas técnicas específicas aplicadas al fenómeno de la participación, con una finalidad eminentemente práctica: intervenir en la transformación política: la investigación-acción-participación (IAP). Para Touraine la IAP puede ser analizada en función de su papel crítico frente a la ciencia “tradicional”. Otros autores la conciben como investigación operativa, como práctica científica alternativa o como interacción entre ciencia y sociedad. Se trata a un planteamiento teóricamente vinculado a posiciones marxistas y a la técnica del socioanálisis, que parte de considerar a los investigados como investigados-investigadores y al investigador como investigador-actor o investigador-interventor, sujeto activo en la consecución de cambios sociales mediante su trabajo. En esta técnica el investigador trabaja con grupo reales introduciéndose en el devenir de sus problemas, colabora en la transformación de la realidad en la que viven, tratando de que sean los sujetos quienes marquen las metas, y adaptándose a ellas como promotor o conductor. Sus defensores presentan esta metodología como revolucionaria en distintos sentidos. Consideramos que la investigación-acción-participación representa una postura crítica de determinados aspectos metodológicos de la investigación científica, pero sigue siendo discutible si debe ser aceptada como metodología de estudio o ha de ser entendida sólo como un planteamiento metodológico vinculado a prácticas de intervención política derivadas de determinados compromisos ideológicos.



domingo, 2 de diciembre de 2012

Estructura Social Contemporánea II – Resúmenes Parte 32


En la asignatura de Estructura Social Contemporánea II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria.  Y como libro de referencia: Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global, (Harold R. Kerbo - McGraw Hill) bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por todos/as. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 (Capítulo7) El proceso de legitimación – Eva Gloria Del Riego Eguiluz // Tema 2 (Capítulo 8) T. El sistema de estratificación mundial: dominio y competencia entre naciones del centro - Miguel De Diego Pérez // Tema 3 (Capítulo 9) Estratificacion social en los Estados Unidos – Irene Ibáñez Sánchez // Tema 4 (Capítulo 10) Estratificación social en Japón – José Bargallo Rofes // Tema 5 (Capítulo 11) Estratificación social en Alemania – María Inés Quiles Blanco // Tema 6 (Capítulo 12) Estratificación mundial y globalización: los pobres de la Tierra – Tomás Javier Prieto González

La estratificación social en Alemania: algunas similitudes básicas y unas pocas diferencias

Nos centramos principalmente en la Alemania occidental de antes de la unificación, porque carecemos de datos de Alemania como país unificado y del proceso continuo de rápido cambio en este país.

Estructuras de la estratificación social: ocupación, autoridad y propiedad

La distribución de las categorías ocupacionales, deben  tenerse en cuenta cuando se comparan las tasas de movilidad. Ej. Alemania tiene más trabajadores industriales y  EEUU un sector de servicios mayor. En cuanto a la cantidad de trabajadores directivos: en Alemania, a mediados de los 80, constituían el 5%, frente a más de un 13% en los EEUU.

Además, la posición de autoridad y la propiedad de títulos financieros son igual de útiles para comprender la estratificación social en Alemania. Cuestiones como la distribución de la renta entre categorías de clase y entre los géneros y la conciencia de clase, pueden entenderse en relación con las categorías de clase esbozadas por Wright.

Movilidad social y logro de estatus

Las pautas de movilidad intergeneracional de Alemania y Japón son parecidas si tomamos como referencia el acceso al primer empleo. En cambio si tomásemos como referencia toda la trayectoria laboral de una persona, la movilidad social sería mayor en los EEUU que en Alemania. Los alemanes cambian de trabajo menos que los estadounidenses, en este punto los alemanes se asemejan más a los japoneses. 

Los estudios sobre movilidad social en Alemania están descubriendo que hay que prestar más atención a los factores estructurales. Ej. Han mostrado que el tamaño de las empresas y el segmento de la economía donde trabajan las personas influyen en sus oportunidades de movilidad.

Además, igual que en EEUU las redes sociales y otros recursos sociales pueden contribuir a sus oportunidades de logro de estatus; los factores relacionados con los orígenes de clase son importantes a la hora de proporcionar más o menos recursos sociales.

La educación influye en la posición laboral y, por lo tanto, en la movilidad social intergeneracional, en mayor medida en Alemania que en EEUU. Ya que en Alemania el tipo y cantidad de educación es más importantes que en EEUU en la obtención del primer empleo, y debido a que los efectos directos de los orígenes de clase en la educación son más importantes que los efectos de los orígenes de clase en los últimos empleos, hay más adscripción en la movilidad intergeneracional en Alemania. Una de las razones que explican el vínculo de la educación y el estatus laboral en Alemania es que la educación por debajo del nivel universitario implica formación laboral específica. Y los alemanes tienden a mantenerse en el primer empleo durante toda su vida laboral.

A diferencia con EEUU los alemanes adoptan una actitud más colectiva para la mejora de sus oportunidades de vida y las de sus compañeros de trabajo que los estadounidenses, que aplican soluciones más individualistas. Estas actitudes tienen profundas implicaciones en la naturaleza del conflicto de clase y del poder de clase en Alemania y EEUU. Con consecuencias obvias para el poder de los sindicatos y la acción laboral colectiva en Alemania y EEUU.

Educación y clase

Su Sistema de enseñanza es de carácter segregador, que distingue a los alumnos a la edad de 11 años. Al igual que en Japón, destina bastantes recursos para proporcionar una educación general a edades tempranas; pero como en Japón, y a diferencia de los EEUU, recurre al mérito para distinguir entre los estudiantes mejores. Al hacerlo, centra sus recursos en una formación profesional de calidad para los que no están llamados a la universidad, y en una educación preuniversitaria para el pequeño porcentaje de más o menos el 14% que se espera que vaya a la universidad.

En EEUU, Japón y Alemania hay centros preescolares, guarderías infantiles y enseñanza primaria para las masas. Sin embargo, hacia el 4º año de enseñanza primaria una gran parte de niños alemanes va a una escuela básica (Hauptschule), después a una escuela de formación profesional tras el 8º año de educación (normalmente en el marco de un aprendizaje profesional dual, parte en una empresa y  parte en la escuela). Tras el 4º año de enseñanza primaria se les envía a una escuela intermedia (Realshule) a aquellos de una capacidad académica algo mayor. Después del mittlere Reife (certificado escolar al final de la Realshule), pueden asistir a una escuela técnica secundaria o realizar un aprendizaje profesional dual de mayor rango que al final de la Hauptschuley. Por otra parte, alrededor de un 30%, se sitúan en el itinerario marcado por el acceso a una escuela (Gymnasium) que les conduce al título de bachillerato (Abitur).

El sistema de educación se diferencia según las regiones (länder) al ser una materia de competencia regional. En algunos länder existe (Gesamtschule), una escuela secundaria que no diferencia a los alumnos.

El sistema educativo alemán es menos flexible en comparación con el de EEUU, en el que se da a las personas segundas oportunidades en su madurez. Al contrario que en Alemania cuando una persona llega a los treinta y tantos años sus oportunidades de cambiar a una profesión que requiera educación universitaria son muy limitadas.

Sobre las ventajas del origen de clase, es fácil comprender por qué hay más adscripción en la educación en Alemania que en EEUU. Los padres más ricos e instruidos tienen más posibilidades de dar a sus hijos ventajas en los primeros años de edad que aumentan sus oportunidades de logro académico. Señalar que la asistencia a la universidad aumentó durante los años 80 debido a las políticas públicas, que hicieron crecer fundamentalmente los porcentajes de hijos de trabajadores autónomos y funcionarios civiles, mientras no varió el porcentaje de hijos de familias de clase trabajadora que fueron a la universidad.

Los jóvenes que no van a un Gymnasium, suelen acceder a una formación profesional a través del sistema de enseñanza profesional dual. Por lo general, entre el 50 y 60% de los trabajadores ha recibido esta instrucción. Es fácil comprender la naturaleza más rígida y adscriptiva del sistema educativo y por qué están tan preparados para realizar trabajos específicos y tienden a quedarse en esos trabajos más que los estadounidenses.