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martes, 14 de enero de 2014

Resúmenes Sociología Política Parte 38

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

1.1.        Teorías de la identidad

Según Pizzorno un individuo no puede realizar un cálculo racional preciso de los costes de la participación, dado que le es imposible anticipar cuáles serán los beneficios que de ella obtendrá en un futuro, puesto que no es posible asegurar que sus criterios de valoración van a permanecer inmutables a lo largo del tiempo: nunca existe la certeza necesaria para un cálculo en términos exclusivamente racionales, dado que l apercepción de la eficacia varía a lo largo del tiempo. El individuo no puede comparar los costes actuales de su participación con los beneficios, que previsiblemente no serán inmediatos, dado que cada “yo” está compuesto por una retahíla de yoes que se van sucediendo en una secuencia temporal y que se superpone a la interacción con otros yoes en el momento presente. Esto supone entender a cada persona como un yo en evolución permanente, lo que dificulta una exacta evaluación de preferencias en términos estrictamente racionales.

Pizzorno considera que la incertidumbre de este cálculo individual se supera parcialmente por la seguridad que aporta el “reconocimiento colectivo” derivado de la participación en una asociación, términos de prestigio, respeto, amistad, afecto, honor, etc.; entramos en el campo de la formación de identidades colectivas. Para que una persona decida participar, puede ser objetivo suficiente la posibilidad de formar su propia identidad, implicándose en una identidad colectiva que le resulta sugestiva, donde la asociación concreta actuará como círculo de reconocimiento. La participación de algunos sujetos que no se entiende desde la fórmula de maximización de beneficios cobra sentido desde esta perspectiva.

En este paso de identificación con el grupo se subraya como elemento fundamental: los límites de la participación vienen marcados por los límites de la identificación con el grupo. Para Klandermans la identificación grupal es la imagen de la identidad colectiva del grupo proyectada en el individuo. No puede construirse una identidad colectiva sin que los individuos se identifiquen con el grupo y participen activamente en la fabricación de esa identidad compartida.

1.2.        Interaccionismo simbólico, construcción social de la protesta y análisis de marcos

Algunos autores denominan sociología creativa; engloba aportaciones de un conjunto de enfoques teórico-metodológicos que van desde la sociología fenomenológica y cognitiva a las sociologías interpretativas y de la vida cotidiana (Schütz, Mead, Garfinkel). Se pretende revalorizar l aimportancia del sujeto y de la intersubjetividad. Los seres humanos no están meramente determinados por los hechos o las fuerzas sociales; están constantemente dando forma y creando sus propios mundos sociales en interacción con otros; que de esta constante definición y recreación provienen los motivos colectivamente construidos y vividos por los que los sujetos orientan su acción; y que se requiere métodos especiales para el estudio de estas “empresas sociales creativas”.

Mead, Blummer, Turner y Killiam llamaron la atención sobre el hecho de que las interpretaciones y significados atribuidos a la realidad son fruto de la interacción y comunicación entre individuos; son el resultado de sus relaciones y mutuas influencias en diversos contextos sociales. En el espacio intersubjetivo de interacción y comunicación las personas van construyendo socialmente la “realidad” y las distintas interpretaciones de la misma. Lo significativo para la acción será la manera en que estos agentes perciban, definan, e interpreten estos condicionamientos y el significado que, subjetiva e intersubjetivamente, otorguen a las posibilidades y limitaciones que poseen para intervenir.

Berger y Luckmann quienes desde la sociología del conocimiento, abrieron el camino para un nuevo paradigma teórico. Esta perspectiva construccionista ha sido desarrollada y aplicada a ámbitos de estudio diversos como la sexualidad, las identidades políticas o los movimientos sociales. La etiqueta de “construcción social” se ha convertido en un paraguas teórico bajo el cual se cobijan una pluralidad de enfoques que coinciden en destacar la naturaleza social de los procesos de significación, interpretación y construcción de significados, puesto que tienen lugar en la interacción entre los individuos. Ésta es la razón por la cual su aplicación al análisis de los movimientos sociales se conceptualiza como construcción social de la protesta. Desde esta perspectiva sociopsicológica aquello que los movimientos sociales definen como “problema” es el resultado de procesos de definición colectiva de la situación, que cristaliza en situaciones “etiquetadas” como problema. Los problemas, carencias o de mandas no son susceptibles de protesta por el mero hecho de su existencia objetiva, no ha “hechos daos”. Los tiempos cambian y con ellos nuestra forma de percibir y valorar la realidad: la definición de la realidad que podíamos considerar algo “objetivo”, no es más que la interpretación subjetiva de los eventos acorde con las condiciones coyunturales de espacio y tiempo. Por ello hablamos de definición de la situación, resaltando que la objetivación de motivos para la movilización es una construcción social. Este enfoque viene a completar las distintas perspectivas teóricas sobre los movimientos sociales al adoptar como tesis subyacentes que la movilización depende de la forma en que se enmarcan las diversas variables y del grado en que éstas ee relacionan con los objetivos de la movilización.

Lo que se está proponiendo es prestar atención a la forma en que los suhetos traducen las condiciones macroestructurales en predisposiciones individuales para la movilización: los movimiento son considerados como agentes productores de significado, comprometidos en al construcción de sentido en competencia con otros actores sociales; aquí la relevancia que adquieren para su estudio los elementos culturales, ideológicos y simbólicos. Los movimientos destacan algunos aspectos de la realidad sobre otros, les asignan significado, y definen como problemáticas determinadas situaciones sociales con la finalidad de movilizar a sus antagonistas. Por marco de acción colectiva se entiende un “esquema interpretativo” que simplifica y destaca una realidad social, y que integra un conjunto básico de creencias y significados orientados a la acción que inspiran, legitiman y posibilitan sus actividades y campañas. Animando así a la protesta. Por medio de una atribución de responsabilidades y de la articulación de propuestas alternativas, los movimientos sociales consiguen dar sentido al mundo social de los participantes.

Hunt, Benford y Snow señalan tres tareas fundamentales a realizar por las organizaciones de los movimientos en la construcción de marcos para la movilización colectiva, mediante:

       1)      Marcos de diagnóstico, donde se definen determinados acontecimientos o situaciones como problemáticas y susceptibles de cambio, se señalan ciertos agentes sociales como responsables de haber causado el problema y se les adjudica el rol de antagonistas. Todo esto se concreta en dos marcos interpretativos especializados:
·      Marco de identidad: define un “Nosotros” agraviado.
·      Marco de injusticia: debe concretar uno “otros” oponentes (antagonistas), responsables de la injusticia percibida.
       2)      Marco de pronóstico, establece propuestas para corregir esa situación problemática especificando qué debería hacerse y quién tendría que hacerlo: objetivos específicos, tácticas y estrategias a seguir.
       3)      Marcos de motivación, a través del cual los movimientos se enfrentan al objetivo de concienciación de sus seguidores al establecer los motivos adecuados que justifican la acción a favor de una causa.

Se procede así a la “movilización de la acción”: la implicación de las personas que comparten una identidad colectiva en la acción conjunta. Para ello se desarrollan los:

·      Marcos especializados de eficacia que implica la creación y difusión entre los potenciales activistas y simpatizantes de creencias sobre la eficacia de la movilización: es que la acción colectiva depende de expectativas anticipadas de éxito o fracaso. Si las personas actúan de manera colectiva es en parte porque creen que su acción será eficaz, que el cambio al que aspiran es posible, pero que no sucederá si no tiene lugar la acción colectiva.
·      Marco de costes/beneficios permite indagar cómo influyen el discurso del movimiento y el contexto afectivo-normativo en que se desenvuelve el individuo, es su percepción de los costes y beneficios asociados a la participación.

La teoría de la construcción social de la protesta y el análisis de marcos resultan adecuados, no sólo para analizar la dimensión individual de la movilización, sino también para delimitar los aspectos culturales de la protesta, dada la centralidad de la actividad simbólica en la configuración de los marcos de significado y en el diseño de las identidades.

viernes, 25 de octubre de 2013

Resúmenes Cambio Social II Parte 13


En la asignatura de Cambio Social II del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

1- Los movimientos sociales como fuerzas de cambio “Sociología del cambio social” de Sztompka, capítulo 19, pp. 303 a 330. Tomás Javier Prieto González // “Las revoluciones: la cumbre del cambio social” de Sztompka, capítulo 20, pp. 331 a 350. Tomás Javier Prieto González 2- Los movimientos sociales: principales teorías Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación (Funes/Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 1, pp 21 a 58) // Tomás Javier Prieto González // El estudio del contexto político a través de la protesta colectiva. Participación y democracia (Adell, en Funes/Adell, capítulo 3, pp 77 a 108). // Julia Ortega Tovar Participación y democracia: Asociaciones y poder local (Brugué/Font en Funes/Adell, capítulo 4, pp 109 a 132). Julia Ortega Tovar 3- Los nuevos movimientos sociales en el contexto histórico y de la mundialización Génesis y desarrollo de los movimientos sociales desde una perspectiva histórica. El movimiento obrero (Pastor, en Funes/Adell, capítulo 2, pp 59 a 76). Tomás Javier Prieto González // La dimensión individual en la acción colectiva (Funes, en Funes/Adell, capítulo 8, pp 225 a 254). José Antonio Puig Camps // Los movimientos antiglobalización (Ibarra/Martí, en Funes/Adell, capítulo 10, pp 285). José Antonio Puig Camps 4- Estudios de caso y campañas Dimensión simbólica y cultural del movimiento feminista (Robles/de Miguel, en Funes/Adell, capítulo 5, pp 133 a 162). Víctor Riesgo Gómez // Identidad colectiva y movimiento gay (Monferrer, en Funes/Adell, capítulo 6, pp 163 a 190) //  Javier Hermoso Ruiz Organización y estructura del movimiento ecologista (Jiménez, en Funes/Adell, capítulo 7, pp 191 a 224). Blas García Ruiz

1.1.        Teorías de la identidad

Según Pizzorno un individuo no puede realizar un cálculo racional preciso de los costes de la participación, dado que le es imposible anticipar cuáles serán los beneficios que de ella obtendrá en un futuro, puesto que no es posible asegurar que sus criterios de valoración van a permanecer inmutables a lo largo del tiempo: nunca existe la certeza necesaria para un cálculo en términos exclusivamente racionales, dado que l apercepción de la eficacia varía a lo largo del tiempo. El individuo no puede comparar los costes actuales de su participación con los beneficios, que previsiblemente no serán inmediatos, dado que cada “yo” está compuesto por una retahíla de yoes que se van sucediendo en una secuencia temporal y que se superpone a la interacción con otros yoes en el momento presente. Esto supone entender a cada persona como un yo en evolución permanente, lo que dificulta una exacta evaluación de preferencias en términos estrictamente racionales.

Pizzorno considera que la incertidumbre de este cálculo individual se supera parcialmente por la seguridad que aporta el “reconocimiento colectivo” derivado de la participación en una asociación, términos de prestigio, respeto, amistad, afecto, honor, etc.; entramos en el campo de la formación de identidades colectivas. Para que una persona decida participar, puede ser objetivo suficiente la posibilidad de formar su propia identidad, implicándose en una identidad colectiva que le resulta sugestiva, donde la asociación concreta actuará como círculo de reconocimiento. La participación de algunos sujetos que no se entiende desde la fórmula de maximización de beneficios cobra sentido desde esta perspectiva.

En este paso de identificación con el grupo se subraya como elemento fundamental: los límites de la participación vienen marcados por los límites de la identificación con el grupo. Para Klandermans la identificación grupal es la imagen de la identidad colectiva del grupo proyectada en el individuo. No puede construirse una identidad colectiva sin que los individuos se identifiquen con el grupo y participen activamente en la fabricación de esa identidad compartida.

1.2.        Interaccionismo simbólico, construcción social de la protesta y análisis de marcos

Algunos autores denominan sociología creativa; engloba aportaciones de un conjunto de enfoques teórico-metodológicos que van desde la sociología fenomenológica y cognitiva a las sociologías interpretativas y de la vida cotidiana (Schütz, Mead, Garfinkel). Se pretende revalorizar l aimportancia del sujeto y de la intersubjetividad. Los seres humanos no están meramente determinados por los hechos o las fuerzas sociales; están constantemente dando forma y creando sus propios mundos sociales en interacción con otros; que de esta constante definición y recreación provienen los motivos colectivamente construidos y vividos por los que los sujetos orientan su acción; y que se requiere métodos especiales para el estudio de estas “empresas sociales creativas”.

Mead, Blummer, Turner y Killiam llamaron la atención sobre el hecho de que las interpretaciones y significados atribuidos a la realidad son fruto de la interacción y comunicación entre individuos; son el resultado de sus relaciones y mutuas influencias en diversos contextos sociales. En el espacio intersubjetivo de interacción y comunicación las personas van construyendo socialmente la “realidad” y las distintas interpretaciones de la misma. Lo significativo para la acción será la manera en que estos agentes perciban, definan, e interpreten estos condicionamientos y el significado que, subjetiva e intersubjetivamente, otorguen a las posibilidades y limitaciones que poseen para intervenir.

Berger y Luckmann quienes desde la sociología del conocimiento, abrieron el camino para un nuevo paradigma teórico. Esta perspectiva construccionista ha sido desarrollada y aplicada a ámbitos de estudio diversos como la sexualidad, las identidades políticas o los movimientos sociales. La etiqueta de “construcción social” se ha convertido en un paraguas teórico bajo el cual se cobijan una pluralidad de enfoques que coinciden en destacar la naturaleza social de los procesos de significación, interpretación y construcción de significados, puesto que tienen lugar en la interacción entre los individuos. Ésta es la razón por la cual su aplicación al análisis de los movimientos sociales se conceptualiza como construcción social de la protesta. Desde esta perspectiva sociopsicológica aquello que los movimientos sociales definen como “problema” es el resultado de procesos de definición colectiva de la situación, que cristaliza en situaciones “etiquetadas” como problema. Los problemas, carencias o de mandas no son susceptibles de protesta por el mero hecho de su existencia objetiva, no ha “hechos daos”. Los tiempos cambian y con ellos nuestra forma de percibir y valorar la realidad: la definición de la realidad que podíamos considerar algo “objetivo”, no es más que la interpretación subjetiva de los eventos acorde con las condiciones coyunturales de espacio y tiempo. Por ello hablamos de definición de la situación, resaltando que la objetivación de motivos para la movilización es una construcción social. Este enfoque viene a completar las distintas perspectivas teóricas sobre los movimientos sociales al adoptar como tesis subyacentes que la movilización depende de la forma en que se enmarcan las diversas variables y del grado en que éstas ee relacionan con los objetivos de la movilización.

Lo que se está proponiendo es prestar atención a la forma en que los suhetos traducen las condiciones macroestructurales en predisposiciones individuales para la movilización: los movimiento son considerados como agentes productores de significado, comprometidos en al construcción de sentido en competencia con otros actores sociales; aquí la relevancia que adquieren para su estudio los elementos culturales, ideológicos y simbólicos. Los movimientos destacan algunos aspectos de la realidad sobre otros, les asignan significado, y definen como problemáticas determinadas situaciones sociales con la finalidad de movilizar a sus antagonistas. Por marco de acción colectiva se entiende un “esquema interpretativo” que simplifica y destaca una realidad social, y que integra un conjunto básico de creencias y significados orientados a la acción que inspiran, legitiman y posibilitan sus actividades y campañas. Animando así a la protesta. Por medio de una atribución de responsabilidades y de la articulación de propuestas alternativas, los movimientos sociales consiguen dar sentido al mundo social de los participantes.

Hunt, Benford y Snow señalan tres tareas fundamentales a realizar por las organizaciones de los movimientos en la construcción de marcos para la movilización colectiva, mediante:

       1)      Marcos de diagnóstico, donde se definen determinados acontecimientos o situaciones como problemáticas y susceptibles de cambio, se señalan ciertos agentes sociales como responsables de haber causado el problema y se les adjudica el rol de antagonistas. Todo esto se concreta en dos marcos interpretativos especializados:

·      Marco de identidad: define un “Nosotros” agraviado.
·      Marco de injusticia: debe concretar uno “otros” oponentes (antagonistas), responsables de la injusticia percibida.

       2)      Marco de pronóstico, establece propuestas para corregir esa situación problemática especificando qué debería hacerse y quién tendría que hacerlo: objetivos específicos, tácticas y estrategias a seguir.
       3)      Marcos de motivación, a través del cual los movimientos se enfrentan al objetivo de concienciación de sus seguidores al establecer los motivos adecuados que justifican la acción a favor de una causa.

Se procede así a la “movilización de la acción”: la implicación de las personas que comparten una identidad colectiva en la acción conjunta. Para ello se desarrollan los:

·      Marcos especializados de eficacia que implica la creación y difusión entre los potenciales activistas y simpatizantes de creencias sobre la eficacia de la movilización: es que la acción colectiva depende de expectativas anticipadas de éxito o fracaso. Si las personas actúan de manera colectiva es en parte porque creen que su acción será eficaz, que el cambio al que aspiran es posible, pero que no sucederá si no tiene lugar la acción colectiva.
·      Marco de costes/beneficios permite indagar cómo influyen el discurso del movimiento y el contexto afectivo-normativo en que se desenvuelve el individuo, es su percepción de los costes y beneficios asociados a la participación.

La teoría de la construcción social de la protesta y el análisis de marcos resultan adecuados, no sólo para analizar la dimensión individual de la movilización, sino también para delimitar los aspectos culturales de la protesta, dada la centralidad de la actividad simbólica en la configuración de los marcos de significado y en el diseño de las identidades.



viernes, 3 de agosto de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 34


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



HACIA UN INTERACCIONISMO SIMBÓLICO MÁS SINTÉTICO E INTEGRADOR
El interaccionismo simbólico ha entrado en una nueva era ‘posblumeriana’ en la que, según Fine, “ha construido una nueva teoría utilizando fragmentos de otros enfoques teóricos”.

Redefinición de Mead y Blumer

Mead
Mead: muchos elementos sobre las ideas de mente, self y sociedad sugieren una teoría más integradora a pesar de su falta de interés por los fenómenos macro. Baldwin asegura que el enfoque de Mead debería ser el punto de partida para construir una teoría sociológica general unificada, una ciencia del mundo social. Señala que el sistema teórico de Mead cubre todos los fenómenos sociales en los niveles micro y macro como psicología, lenguaje, conducta, cambio social, etc y que es un sistema flexible para entretejer contribuciones procedentes de todas las escuelas contemporáneas de la ciencia social.

Blumer: algunos interaccionistas simbólicos han intentado demostrar que su teoría tiene una concepción más profunda de las estructuras macro y de la objetividad lo que, unido a la fuerza de su teoría de los niveles micro y la subjetividad, confiere a su teoría una orientación integradora.

Maines ha atacado tres mitos relacionados con la teoría de Blumer: que es acientífica, subjetivista y aestructural. Obra póstuma de Blumer ‘La industrialización como agente de cambio social’  sugiere una orientación macro y objetivista.

Integración micro-macro

Stryker: ‘Es preciso que exista un marco conceptual que facilite el movimiento entre el nivel de la organización y el de la persona’. Encuadró esta orientación en el interaccionismo simbólico mediano pero intentó ampliarlo al nivel societal mediante el uso de la teoría del rol. Ocho principios generales de esta orientación:

  1. La acción humana depende de un mundo nombrado y clasificado con significado para los actores. Las personas aprenden mediante la interacción con otras personas el modo de clasificar el mundo y el modo en el que espera que se comporten en él.
  2. Importancia de los símbolos: son aprendidas para designar posiciones sociales. Stryker entendía estas posiciones en términos estructurales. También gran importancia a los roles: expectativas conductuales compartidas ligadas a las posiciones sociales.
  3. Importancia grandes estructuras sociales concebidas como pautas organizadas de conducta, el marco en el que las personas actúan.
  4. Las personas se definen a sí mismas. Estas autodesignaciones se convierten en parte del self.
  5. Cuando interactúan las personas definen y nombran las situaciones, los otros participantes, a ellas mismas y a los rasgos particulares de la situación. A través de estas definiciones organizan su conducta.
  6. Los significados sociales no determinan la conducta social, pero sí la constriñen. Cree en la idea de construcción de roles.
  7. Las estructuras sociales limitan el grado en el que los roles se construyen, no sólo en el que se adoptan. Algunas estructuras permiten más creatividad que otras.
  8. La posibilidad de construcción de rol posibilita los diversos cambios sociales. Estos cambios ocurren en las definiciones sociales y en las posibilidades de interacción. La influencia acumulada de estos cambios puede dar lugar a alteraciones en las grandes estructuras sociales.

Aunque Stryker ofreció un valioso punto de partida para la construcción de un interaccionismo simbólico más adecuado, su esfuerzo presenta varias limitaciones: ofreció escasas ideas sobre las grandes estructuras sociales per se, atribuyéndole un papel futuro limitado a las variables estructurales.

Interaccionismo simbólico y estudios culturales

Denzin: ‘Interaccionismo simbólico y estudios culturales’

Estudios culturales centrados en tres problemas relacionados: la producción de significados culturales, el análisis textual de esos significados y el estudio de las culturas y las experiencias vividas.

Denzin se esfuerza por asociar el interaccionismo simbólico con estudios y teoría de formas culturales porque considera que ha tendido a ignorar la idea que conecta ‘la comunicación simbólica’ y la ‘interacción’, un interés central en los estudios culturales.

Para remediarlo, pide a los interaccionistas que se centren en las tecnologías de la comunicación, en las maquinarias tecnológicas y en los modos en que producen la realidad y las representaciones de esa realidad.

Para ello el interaccionismo simbólico debe abandonar su orientación moderna tradicional y moverse en otras direcciones, hacia otros campos teóricos que van apareciendo en la época posmoderna como la hermenéutica, la fenomenología, el psicoanálisis, etc.
El programa que ofrece Danzin al interaccionismo simbólico se inspira profundamente en el posestructuralismo y el posmodernismo.


EL FUTURO DEL INTERACCIONISMO SIMBÓLICO

Fine: el interaccionismo simbólico ha cambiado radicalmente en los últimos años.
  • Se ha expandido más allá de su preocupación tradicional de las relaciones micro
  • Ha incorporado ideas de otras muchas perspectivas teóricas
  • Las ideas de los interaccionistas simbólicos han sido a su vez adoptadas por sociólogos de otras perspectivas

Así se han difuminado considerablemente las líneas que separan el interaccionismo simbólico de otras teorías sociológicas. Cada vez está menos claro qué es ser interaccionista simbólico.

RESUMEN

  • Raíces del interaccionismo simbólico: pragmatismo filosófico de Dewey y conductismo psicológico de Watson
  • Nació en la Universidad de Chicago en los ‘20
  • Oposición al reduccionismo psicológico del conductismo y al determinismo estructural de teorías macrosociológicas
  • Orientado hacia las capacidades mentales de los actores y su relación con la acción y la interacción
  • Teoría más importante: Mead. Prioridad al mundo social de donde emergían la conciencia, la mente, el self, etc. Unidad básica = acto = cuatro fases = impulso, percepción, manipulación y consumación. Mecanismo básico del acto social = gesto. Humanos capacidad de crear símbolos significantes que conducen al desarrollo del lenguaje, el pensamiento y la interacción simbólica. Self = capacidad de verse a sí mismo como objeto social, de ponerse en lugar de los otros. Dos fases: el ‘yo’ y el ‘mí’

Principios básicos del interaccionismo simbólico:

  1. Humanos dotados de capacidad de pensamiento
  2. Esta capacidad de pensamiento está modelada por la interacción social
  3. En esta interacción las personas aprenden los significados y los símbolos que les permiten ejercer su capacidad de pensamientos distintivamente humana
  4. Los significados y los símbolos permiten a las personas actuar e interactuar de una manera distintivamente humana
  5. Las personas son capaces de modificar significados y símbolos al interpretar la situación
  6. Esta posibilidad de introducir modificaciones se debe, en parte, a la capacidad de las personas de interactuar consigo mismas lo que, a su vez, permite valorar posibles cursos de acción y elegir uno
  7. Las pautas entretejidas de acción e interacción constituyen los grupos y sociedades

jueves, 2 de agosto de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes parte 33



En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



El self y la obra de Erving Goffman
Self: centro del esquema intelectual de los interaccionistas.

Cooley = ‘self especular’ = imagen de cómo aparece el self de una persona en una mente particular. Tipo de autosentimiento que uno tiene de su self y que está determinado por la actitud hacia ese atributo en la otra mente. Con la imaginación percibimos una idea de cómo es nuestra apariencia, actos, amigos, carácter etc en otra mente y de cómo influyen esos elementos. 3 elementos:

  • Imaginamos cómo aparecemos ante los demás
  • Imaginamos qué opinan ellos de nosotros
  • Desarrollamos un sentimiento de nuestro self (orgullo o mortificación como consecuencia de lo que imaginamos que los otros opinan de nosotros


Blumer = self = un ser humano puede ser objeto de su propia acción y guiar sus acciones hacia otros sobre la base del tipo de objeto que es para sí mismo. Ayuda a los seres humanos a actuar. Primero proceso de comunicación consigo mismo en el que interpreta los significados dependiendo de la situación en la que se encuentra y la dirección de su acción.

Erving Goffman
Goffman: obra más importante sobre el self ‘La presentación de la persona en la vida cotidiana’. Discrepancia fundamental entre nuestros selfs demasiado humanos y nuestros self socializados: tensión entre lo que las personas esperan que hagamos y lo que queremos hacer espontáneamente. Se centró en la dramaturgia: la vida social = serie de actuaciones dramáticas que se asemejan a las representadas en el escenario.

Self no es posesión del actor sino producto de la interacción dramática entre el actor y la audiencia. Constituye un producto de la interacción dramática por lo que es vulnerable a su destrucción durante la representación. La dramaturgia se centra en los procesos que evitan estas destrucciones.

En situaciones normales los actores cuentan con un self firme y estable que ‘parece’ manar del actor. Cuando los individuos interactúan desean presentar una determinada concepción del self que sea aceptada por los demás, que no sea perturbada. Por ello sienten la necesidad de controlar a la audiencia para que no destruya su representación y reacciones respecto a sus deseos. ‘Arte de manejar las impresiones’ = técnicas utilizadas por los actores para mantener ciertas impresiones ante los probables problemas que surjan y los métodos que usan para solventar estos problemas.

En su analogía teatral, Goffman habla de la fachada: parte del escenario que funciona de modo general y prefijada. En ella se incluye:

  • el medio: escenario físico que rodea a los actores para su actuación; ej. Quirófano del cirujano
  • y la fachada personal: partes escénicas de la dotación expresiva que la audiencia identifica con los actores. Ej. Bata verde cirujano.
  • apariencia: estímulos que funcionan en el momento de informarnos acerca del estatus social del actor. Ej. Bata cirujano
  • modales: estímulos que funcioann en el momento de advertirnos acerca del rol de interacción que el actuante esperará desempeñar en la situación que se avecina.

Las personas generalmente quieren presentar una imagen idealizada de sí mismas en sus representaciones por lo que creen que deben ocultar cosas en sus actuaciones como placeres secretos (ej. beber alcohol), errores (ej.equivocación camino taxista), procesos de producción, el ‘trabajo sucio’ que realizan para producir resultados finales, otros criterios de actuación, insultos, humillaciones, pactos, etc.

Otro aspecto de la dramaturgia: intención frecuente de parecer más cercanos a la audiencia, para obtener más interacción e implicación de las partes.

Utilización técnica de mistificación, limitando el contacto entre ellos y su audiencia para infundir respecto en la audiencia.

Interés de Goffman por los equipos: unidad básica de análisis: conjunto de individuos que cooperan en la representación de una rutina.

Trasfondo escénico: suelen aparecer los hechos o varios tipos de acciones informales ocultos en la fachada. Los actores confían en que ningún miembro de la audiencia aparezca en el trasfondo escénico. Para ello, manipulan las impresiones.

Otra región es la exterior.

Ninguna región es la misma en todo momento y una determinada región puede ser cualquiera de las tres regiones en momentos diferentes.

Manipulación de las impresiones: se orienta a impedir una serie de acciones inesperadas como gestos espontáneos, intrusiiones inoportunas o pasos en falso, así como acciones deliberadas como ‘hacer una escena’ o ‘montar un numerito’. Goffman estudió métodos para solventar estos problemas:

  • Algunos implican acciones cuyo objetivo es producir lealtad dramatúrgica fomentando, por ejemplo, gran lealtad grupal, impidiendo que los miembors del equipo se identifiquen con la audiencia o cambiando a las audiencias periódicamente para que no conozcan en demasía a los actores.
  • Varias formas de disciplina dramática como ser siempre conscientes de la actuación, mantener el autocontrol o manejar expresiones faciales y corporales.
  • Varios tipos de circunspección dramática: anticipar el resultado de la actuación, planear las emergencias, elegir buenas audiencias, actuaciones breves, etc.
  • Las audiencias también suelen actuar para salvar la representación con mecanismos como la atención, pasar por alto descuidos, etc.

Manning: ‘tesis de los dos self’: personas con un self para actuar y un self cínico oculto.

Distancia de rol: grado en el que los individuos se separan de los roles que representan. Constituye una función del estatus social de una persona.

Estigma: Goffman diferencia entre lo que una persona debería ser ( su ‘identidad social virtual’) y lo que realmente es (su ‘identidad social real’). El que experimenta un abismo entre estas dos identidades está estigmatizado. Interacción dramática entre personas estigmatizadas y normales depende del tipo de estigma: en el estigma desacreditado el actor acepta que las diferencias son evidentes para audiencia (ej. Persona con movilidad reducida) y en el estigma desacreditable las diferencias no son reconocibles (ej. Problemas de drogadicción en el pasado). En el primer caso el problema dramático básico es manejar la tensión mientras que en el segundo es manejar la información para que el problema siga siendo desconocido.

Presupuestos básicos: cuatro principios de la interacción que constriñen la interacción cara a cara:

1.     Los que interactúan deben mostrar ‘decoro situacional’, hacer lo que se considera adecuado en cada situación
2.     Las personas deben mostrar un grado apropiado de implicación en una situación social determinada.
3.     También deben mostrar grados apropiados de ‘desatención cortés’ cuando interactúan con desconocidos.
4.     Los que interactúan deben ser accesibles a los demás.
En la base de estos cuatro supuestos esta el supuesto más fundamental = ‘condición de felicidad’: todo arreglo que nos conduce a juzgar que los actos verbales de un individuo no son una manifestación de su condición de desconocido.

Erving Goffman
Análisis estructural:  Goffman etudió las pequeñas estructuras de la vida social . Seguía pensando que las personas definen las situaciones normalmente pero normalmente no crean las definiciones: ‘La definición de las situaciones como reales tiene sus consecuencias, pero éstas influyen muy marginalmente sobre los eventos que se suceden’. La acción se define más por adeherencia mecánica a las norm y reas que mediante un proceso activo, creativo y negociador.
Goffman fue más allá de las situaciones cotidianas en busca de las estructuras que manejan de manera invisible, esquemas de interpretación que permiten al individuo etiquetar ocurrencias en su espacio vital y el mundo en general. Al dar significado a estos eventos, la estructura se pone en marcha para organizar la experiencia y guiar la acción, individual o colectiva.
Armazones: principios de organización que definen nuestras experiencias. Supuestos sobre lo que estamos viendo en el mundo social. Están formado por una serie de componentes esenciales coherentes y completos con una disposición definida y relaciones estables. Es un concepto que se aproxima mucho al de estructura. Gonos: son principalmente reglas o leyes que determinan la interacción.
En su obra ‘Análisis estructural’ Goffman se aleja de la perspectiva cínica y la dramaturgia núcleo de ‘La presentación de la persona en la vida cotidiana’.
Goffman vio constricciones externas de la conducta social a los individuos, pero esta constricción no descarta la posibilidad de variación individual ni el uso posible de esas reglas por los individuos. Para él, las reglas pueden ser a la vez constricciones y recursos que podemos utilizar en la interacción social.

Reseña biográfica de Goffman

Figura de culto de la teoría sociológica. Profesor del Departamento de Sociología de la Universidad de California y catedrático de la Univ. Pennsylvania, perteneciente a la Ivy League. Murió en 1982, mismo año que fue elegido presidente de la American Sociological Association, aunque no pudo pronunciar su discurso presidencial.
Nació en 1922 en Canadá. Interaccionista simbólico de la Escuela de Chicago. Collins lo asocia con la antropología social. Perspectiva propia con estas dos fuentes teóricas. Se preocupó por el modo en que la sociedad obliga a las personas a presentar una imagen determinada de sí misma, obligando a cambiar de rol y haciéndonos permanentemente irreales, inconscientes y deshonestos.
Influyó en el interaccionismo simbólico y en la configuración de otra sociología creativa: la etnometodología y el análisis de la conversación.

Grupos y sociedades

El interaccionismo simbólico relega las macroestructuras a un lugar secundario. Los sociólogos tradicionales reducen a los actores a robots sin inteligencia en el nivel societal o grupal mientras que los interaccionistas simbólicos defienden que los actores son personas que definen activamente sus situaciones.
Blumer: la sociedad no se compone de macroestructuras. La esencia social está en los actores y la acción. Pero la sociedad no consiste en una serie de actos aislados, sino en la acción conjunta (o acto social de Mead). Una  acción conjunta no es la suma de todos los actos individuales sino que tiene un carácter propio. No es externa, sino que es creada por los actores y sus acciones. Para Blumer, el estudio de la acción conjunta es el dominio de la sociología. Cada ejemplo de acción conjunta adopta formas diferentes, pero habitualmente adopta formas reiterativas y pautadas que se rigen por sistemas de significados preestablecidos, como la cultura y el orden social.
Así, reconocía la existencia e importancia de las grandes estructuras, al igual que Mead, pero éstas tienen un papel limitado en el interaccionismo simbólico. Son de la vida social: la acción y la interacción. Limitan la acción humana pero no la determinan. Las grandes estructuras son importantes al dar forma en las situaciones en las que los individuos actúan y proporcionan a los actores el conjunto de símbolos establecidos que necesitan para actuar. Pero los actores también pueden introducir alteraciones en los significados.
Blumer: “es el proceso social en la vida grupal lo que crea y mantiene las normas, no las normas las que crean y mantienen la vida grupal”

CRÍTICAS

1. El interaccionismo simbólico ha rechazado en demasía las técnicas científicas convencionales.
2. Críticas a la vaguedad de conceptos esenciales de Mead como la mente, el self, el yo y el mí. Su imprecisión impide generar proposiciones verificables.
3. Da escasa importancia a las grandes estructuras.
4. No es suficientemente microscópico e ignora factores tales como lo inconsciente y las emociones. También ha sido criticado por ignorar factores psicológicos tales como necesidades, motivos, intenciones y aspiraciones.