miércoles, 27 de marzo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 1


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Conceptos fundamentales en el estudio del cambio

La metáfora orgánica: el enfoque clásico del cambio social

Fue el nacimiento mismo de la sociología cuando se concibió una distinción, Auguste Comte dividió el sistema de su teoría en dos partes separadas: “estática social” y “dinámica Social”. A esta distinción le siguió Herbert Spencer, la analogía entre una sociedad y un organismo biológico.

·      Estática social, el estudio de la anatomía de la sociedad humana, de las partes componentes y de su disposición, justo igual que la anatomía del cuerpo (con sus órganos, esqueleto y tejidos)
·      Dinámica social, se suponía que se concentraba en la fisiología, en los procesos que operan dentro de la sociedad, justo igual que las funciones corporales (respiración, metabolismo, circulación de la sangre)
·      Que producen como resultado último el desarrollo de la sociedad, de nuevo comparable al crecimiento orgánico (del embrión ala madurez)

Existía algo parecido a un estado continuo de la sociedad, que podía percibirse y ser analizado con anterioridad, o de forma independiente, a su movimiento.

Herbert Spencer, es autor de otra distinción: “estructuras” por oposición a “funciones. Las primeras indicaban la construcción interna, el diseño o la forma de la totalidades sociales, las últimas los modos de su funcionamiento y transformación. Era posible concebir la sociedad como un tipo de entidad dura u objeto tangible, era posible destilar estructuras del funcionamiento.

En la temprana formulación de Comte se postuló la oposición de dos tipòs de procedimientos y descritos como la búsqueda de leyes de coexistencia (por qué determinados fenómenos sociales aparecen invariablemente juntos) frente a las leyes de sucesión (por qué determinados fenómenos sociales preceden o siguen a otros de forma invariable):

·      El estudio sincrónico o trans-seccional fue definido como observar la sociedad desde una perspectiva atemporal, estática.
·      El estudio diacrónico o secuencial, como el reconocimiento del fluir del tiempo y la atención a los cambios sociales en curso.

El estudio moderno del cambio (la investigación diacrónica) ha heredado la metáfora orgánica clásica y otras distinciones conexas no directamente de Comte, Spencer y otros maestros del siglo XIX, sino a través de la influyente escuela de sociología del SXX conocida como teoría de sistemas, teorías funcional o funcionalismo estructural. El modelo de sistema recopilaba y generalizaba todas las ideas típicas del organicismo.


El modelo del sistema: el nacimiento del concepto de cambio social

La idea de sistema denota una totalidad compleja, compuesta de múltiples elementos ligados por diversas interrelaciones y separados del entorno por un límite. Los organismos constituyen con claridad ejemplos de sistemas, pero también las moléculas, los edificios, los planetas, las galaxias. Una noción que puede aplicarse en diversos niveles de complejidad:

1.    En el nivel macro, la totalidad de la sociedad global (humanidad) puede concebirse como un sistema.
2.    En el nivel medio, los estados nación y las alianzas políticas y militares regionales también pueden verse como sistemas.
3.    En el nivel micro, las comunidades locales, las asociaciones, empresas, familias o círculos de amigos pueden ser considerados como pequeños sistemas. La economía, la política y la cultura también pueden ser aprehendidos en términos sistémicos.

En manos de los teóricos de sistema, (Ejem. T. Parsons) la noción no sólo se generaliza sino que se considera universalmente aplicable.

El cambio social es concebido como el cambio que acontece dentro del sistema social o que lo abarca. Es la diferencia entre los diversos estados del mismo sistema al sucederse los unos a los otros en el tiempo. El concepto básico de cambio social implica tres ideas:

1.    Diferencia
2.    En diferentes momentos temporales
3.    Entre estados del mismo sistema

Por cambio social entiendo una alteración no-recurrente de un sistema social considerado como un todo (Hawley). Dependiendo de lo que se considere que cambia pueden distinguirse diversos tipos de cambio, porque el estado de conjunto del sistema no es simple, unidimensional, sino que es más bien el resultado combinado, agregado del estado de diversos componentes, tales como:

1.    Los elementos últimos; el número y variedad de individuos humanos.
2.    Interrelaciones entre los elementos; lazos sociales, lealtades, dependencias, etc.
3.    Las funciones de elementos en la totalidad del sistema; los papeles ocupacionales, etc.
4.    La frontera; los criterios de inclusión, dispositivos de control de acceso, etc.
5.    Los subsistemas; el número y variedad de segmentos especializados diferenciables, etc.
6.    El entorno; las condiciones naturales, etc.

Sólo a través de su interacción compleja emergen las características de conjunto del sistema: equilibrio o desequilibrio, consenso o disenso, armonías o lucha, cooperación o conflicto, paz o guerra, prosperidad o crisis, etc. El modelo del sistema implica los siguientes cambios posibles:

1.    Cambio de composición: migración de un grupo a otro, reclutamiento en un grupo, etc.
2.    Cambio de estructura: aparición de desigualdades, emergencia de lazos de amistad, etc.
3.    Cambio de funciones: especialización y diferenciación de trabajos, etc.
4.    Cambio de límites: fusión de grupos, relajación de los criterios de admisión, etc.
5.    Cambio en las relaciones de los subsistemas: ascendencia del régimen político sobre la organización económica, etc.
6.    Cambio en el entrono: deterioro ecológico, terremoto, etc.

A veces los cambios son sólo parciales, de alcance limitado, sin mayor repercusión para otros aspectos del sistema. En otras ocasiones el cambio puede abarcar todos los aspectos del sistema, produciendo una mutación de conjunto que nos obliga a considerar al nuevo sistema como fundamentalmente diferente del antiguo. Con frecuencia observamos umbrales concretos en los sistemas sociales, más allá de los cuales la extensión, intensidad e importancia de los cambios fragmentarios y pequeños transforman por completo la identidad del sistema y conducen no sólo a novedades “cuantitativas” sino realmente “cualitativas”.

El cambio social es la transformación en la organización de la sociedad y en los modelos de pensamiento y conducta en el curso del tiempo (Macionis)
El cambio social es una modificación o transformación en la forma en la que se organiza la sociedad (Persell)
El cambio social hace referencia a las variaciones en el tiempo de las relaciones entre individuos, grupos, organizaciones, culturas y sociedades (Ritter)
Los cambios sociales son las alteraciones en los patrones de conducta, en las relaciones sociales, en las instituciones y en la estructura social en el tiempo (Farley)

La noción de sistema puede aplicarse a diversos noveles de la complejidad social: macro, medio y micro. El cambio social puede ser concebido también como algo que acontece en el macronivel de los sistemas internacionales, las naciones, los estados; en el nivel medio de las corporaciones, los partidos políticos, los movimientos religiosos, las grandes asociaciones; o al macronivel de las familias, las comunidades, los grupos ocupacionales, pandillas, círculos de amigos. Cómo se interrelacionan todos esos cambios que acontecen en distintos niveles. Por una parte, los sociólogos se preguntan cuáles son los macro efectos de micro sucesos, por otra parte, por los micro efectos de los macro sucesos. La teorías del cambio estructural deben mostrar cómo las macrovariables afectan os motivos y las elecciones individuales y cómo, a su vez, esas elecciones cambian las macrovariables.

martes, 26 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 30


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González


Los cambios en las ocupaciones con menor cualificación

Se podría concluir que, al menos hasta el inicio de la crisis, la trayectoria de los inmigrantes es bastante estable, al trabajar con agrupaciones ocupacionales amplias no es posible apreciar si entre los inmigrantes, principalmente concentrados en las ocupaciones menos cualificadas, existe movilidad ascendente dentro de éstas. Vamos a simplificar el estudio con el análisis de una sola cohorte, la de entrada en 2000-2003, con un período de estudio de
hasta ocho años. En ellos se presenta la evolución de los porcentajes en cada una de las cinco categorías de grupos ocupacionales inferiores, así como en la desocupación, respecto al total de la población para hombres y mujeres de fuera de la UE-15. Asimismo se incluye la proporción de ocupados en el resto de grupos.

Entre los varones inmigrantes durante el primer año la desocupación disminuye al mismo tiempo que se produce un aumento notable de la ocupación en la categoría más baja. Los tres años siguientes sigue disminuyendo la desocupación y también la categoría ocupacional más baja gracias a aumentos en el resto de ocupaciones. La disminución de la desocupación toca su fondo en el cuarto año (2004-2007), para dispararse a costa de todas las ocupaciones. La pérdida de empleo es más fuerte en los grupos ocupacionales menos cualificados. Los grupos ocupacionales intermedios y altos habían experimentado un ligero incremento entre los años segundo y quinto, y en los años de incremento de la desocupación muestran una sorprendente resistencia a la caída, que se quiebra solo en el octavo año.

Uno de los elementos más característicos del empleo de las mujeres inmigrantes es la notable concentración en el grupo ocupacional 2 (servicio doméstico, peones industriales y textiles), que podría interpretarse como la categoría de entrada al mercado de trabajo. Parece que la inserción en esta categoría de entrada es más rápida entre las mujeres que entre los hombres en la 1, puesto que en un año ellas prácticamente alcanzan su máximo en esa categoría. Durante los primeros años en el mercado laboral la desocupación disminuye a medida que aumenta la presencia de otras categorías, especialmente la 3 y la 4. La disminución de la desocupación toca fondo en el quinto año (2005-2008), un año más tarde que los hombres, y a partir de ahí crece tan solo moderadamente, al mismo tiempo que disminuyen la ocupación
2 y, únicamente en el octavo año, la 3. Al final del período estudiado el inicial protagonismo del grupo 2 respecto al resto ha prácticamente desaparecido. En cuanto a los grupos ocupacionales intermedio y alto, aumentan su presencia entre los años tercero y quinto. Además, durante el aumento de la desocupación en los últimos años observados, no sólo no pierden ocupadas, sino que además incrementan su participación en el total de mujeres en edad
activa.

Conclusiones

En esta década los cambios en la realidad social y económica han sido rápidos, intensos y muy relevantes:

1.    España se ha convertido en un país receptor de inmigración, en el que la población de origen extranjero constituye una parte notable de la oferta de trabajo.
2.    Durante esta década la bonanza económica inicial se ha invertido, entrando en una recesión profunda acompañada de la pérdida de más de dos millones de puestos de trabajo.

En recesiones anteriores la destrucción de empleo ya había sido una de las principales protagonistas. La sociedad española mostró una «preferencia revelada» por el paro respecto al incremento de la desigualdad salarial, posible gracias a que las familias paliaron las dificultades de acceso al mercado laboral de los jóvenes. En esta ocasión, la presencia de un contingente importante de población activa, el inmigrante, carente de redes familiares y sociales sólidas en las que protegerse de los efectos de la desocupación plantea un nuevo escenario social. Se han producido cambios, tanto a medida que aumentaba la población activa de origen extranjero, como en función del cambio del ciclo económico:

1.    En este estudio se ha puesto de relieve cómo durante el período expansivo se registró una sustancial mejora de la estructura ocupacional, a través del incremento del peso de las mejores ocupaciones y de la disminución de las peores. El inicio de la crisis la ha acentuado.
2.    El aumento de la desocupación ha afectado sobre todo a loa inmigrantes,  para el que la antigüedad en el mercado de trabajo no ha constituido un elemento de protección, disminuyendo tanto la ocupación en las peores ocupaciones como en las medias. Por su parte, el empleo de las mujeres inmigrantes se ha mostrado considerablemente más resistente a los efectos de la crisis.

El retraso de la recuperación económica está imponiendo un coste insostenible para una apreciable proporción de la población residente en España procedente del exterior de la UE-15. La consecuencia inmediata es el incremento de las salidas de España, de tal modo que los saldos migratorios exteriores se han reducido, hasta casi compensar totalmente las entradas anuales de más de 400.000 nuevos residentes que se han seguido produciendo durante 2009 y 2010. El futuro de la permanencia de los inmigrantes en el mercado de trabajo español vendrá determinado por la duración de la crisis y por la capacidad de la que dispongan para afrontarla en función de sus apoyos familiares y públicos.


lunes, 25 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 29


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González


Los resultados laborales de los inmigrantes. Una perspectiva dinámica

Para esclarecer el proceso de incorporación laboral de los inmigrantes es necesario adoptar una perspectiva longitudinal. Se va a utilizar la construcción de «cohortes ficticias»; en el seguimiento de colectivos delimitados porque sus miembros comparten un mismo suceso en un mismo período. En nuestro caso el suceso compartido es la entrada en el mercado de trabajo y el momento de entrada se delimita por los períodos establecidos. Se representa el porcentaje de no ocupados, ocupados en las cinco categorías inferiores, y la de ocupados en las seis intermedias de los españoles e inmigrantes de cada cohorte. Se analiza de forma separada la evolución de mujeres y varones.

Se aprecia cómo el patrón general es de caída rápida de la desocupación durante los primeros años en el mercado de trabajo, tanto para españoles como para inmigrantes. Entre los varones existen diferencias en los últimos datos disponibles, correspondientes con la crisis. Para los españoles la antigüedad en el mercado laboral supone una protección frente al desempleo, mientras que los inmigrantes presentan al final del período estudiado la misma tasa de desocupación independientemente de la cohorte de entrada a la que pertenezcan. Existen también diferencias entre españoles e inmigrantes en la evolución del porcentaje de desocupados registrado en su primer año en el mercado laboral. Mientras que para los españoles el porcentaje inicial disminuye a medida que la cohorte es más joven, para los inmigrantes la tasa de desocupación inicial va en aumento a medida que la cohorte es más reciente.

En las mujeres la caída rápida de la desocupación durante los primeros años y, para las españolas, aumento en los años de la crisis, aunque considerablemente en menor medida que los hombres. Para las extracomunitarias no parece haber consecuencias de la crisis en la desocupación, excepto para las de la cohorte 2000-2003. También para las españolas se detecta una disminución de la tasa de partida a medida que la cohorte es más joven, patrón que, al igual que sucedía con los hombres españoles, se interrumpe en la última cohorte. Para las extranjeras la tasa inicial se mantiene prácticamente similar durante todo el período, a excepción
de la última cohorte.

El peso de los ocupados en las cinco categorías inferiores. El rasgo más característico es la diferencia de nivel en el porcentaje de españoles y extracomunitarios en este tipo de ocupaciones. La ocupación de los españoles aumenta ligeramente con la antigüedad en el mercado de trabajo y se experimenta un incremento notable entre el tercer y cuarto año para las dos cohortes más antiguas, que podría imputarse a los cambios metodológicos en la EPA en 2000 y 2005. La crisis no parece afectar sustancialmente a los españoles en estas ocupaciones, a excepción de las dos últimas cohortes, que no alcanzan los niveles de ocupación de sus predecesoras a igualdad de tiempo en el mercado laboral. En cuanto a los extracomunitarios, se registra un rápido aumento inicial de la ocupación en estas categorías y una caída notable al final del período, independientemente de la antigüedad de la cohorte, con la única excepción de un repunte en el último año de la cohorte 2006-2007.

También es reseñable la diferencia en el punto de partida de la última cohorte, no consiguiendo mejorar en los dos años posteriores. Entre las mujeres la ocupación en estas categorías inferiores es menor que la de los varones, tanto para españolas como para extracomunitarias. El patrón de las españolas es muy parecido al de los españoles. En cuanto a las mujeres extracomunitarias, la crisis apenas se nota, a excepción de las dos cohortes más antiguas. Entre las inmigrantes el mercado no está saturado, excepto quizás para la última cohorte, que parte de un porcentaje menor, aunque recupera parte de la diferencia gracias a la antigüedad en el mercado de trabajo.

El peso de las ocupaciones medias. Entre los españoles, la pauta general es de subida durante los primeros años con una posterior estabilización. Además, hay indicios de mejora en este tipo de ocupaciones, puesto que el porcentaje inicial aumenta con la juventud de la cohorte. Mientras que la crisis apenas afecta a las cohortes más antiguas, las tres más recientes sí sufren sus consecuencias, bien por una interrupción brusca del crecimiento (cohortes 2004-05 y 2006-07), o bien por una disminución del porcentaje inicial sin posterior subida (cohorte 2008-10). Entre los extracomunitarios, el porcentaje inicial apenas varía entre cohortes y la evolución general es de crecimiento. Coincidiendo con la crisis, se percibe una caída en estas ocupaciones, excepto en la cohorte 2004-05.

La pauta para las mujeres españolas es muy parecida a la de los hombres. La única diferencia reseñable es que la cohorte más joven registra mayores aumentos de su presencia en estas ocupaciones intermedias con el tiempo en el mercado de trabajo. En las mujeres extracomunitarias, el patrón es de crecimiento, con un efecto variable de la crisis por cohorte de entrada: mientras que en la mayoría hay un repunte de la ocupación en categorías intermedias en los últimos dos años disponibles.

Encontramos indicios de que la crisis muestra una menor agresividad con el empleo de las mujeres. Además, la experiencia en el mercado de trabajo supone un escudo frente a los efectos negativos de la crisis sólo para los españoles, mientras que para los inmigrantes no implica ninguna protección adicional. Por otro lado, en el período estudiado parece existir una tendencia general a la mejora, tanto en términos de desocupación como de tipo de ocupaciones, del empleo de los españoles. Esta mejora se ve interrumpida claramente en las cohortes de entrada más reciente al mercado de trabajo. De forma opuesta, se detectan síntomas de saturación en el empleo de los hombres inmigrantes incluso desde antes del inicio de la crisis. Esta saturación sin embargo no se manifiesta en el empleo de las mujeres, a excepción de la última cohorte de entrada.


domingo, 24 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 28


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González

 La evolución de la estructura ocupacional


La evolución de la estructura del sistema productivo, desde la perspectiva de la cualificación, se va a estudiar a partir de la clasificación formativa de ocupaciones propuesta. Atendiendo al primer tramo (2001-2007), se aprecia con claridad cómo entre las mujeres las ocupaciones que más han crecido han sido las de mayor nivel. El caso de las mujeres que trabajan en puestos directivos, tanto en el sector público como privado (categoría 16), que casi duplica su presencia durante los primeros siete años del siglo XXI. Aumentan las cajeras, peluqueras y recepcionistas (categoría 8) y las auxiliares de enfermería y cuidados de personas (categoría 7). Excepto la categoría 5 (camareras y 46 oficios) que se mantiene estable, la pérdida de peso en las ocupaciones de menor cualificación es notable, especialmente en servicio doméstico, peones industriales y textiles. En general la tendencia se mantiene bastante parecida a la que hay hasta el año 2007. Las ocupaciones que mantenían un índice superior a 100 continúan aumentando, mientras que las de menor cualificación siguen perdiendo peso.

Entre los varones la evolución hasta 2007 se caracteriza por un aumento en las categorías más cualificadas. El mayor incremento se produce entre los directivos en el sector público y en el privado (categoría 16) y entre los técnicos de ciencias, maestros y profesionales diplomados (categoría 14). Se aprecian aumentos de peso en las categorías 8 (mecánicos, talleres y apoyo a la producción y transporte) y 6 (oficios cualificados de la construcción). Son las ocupaciones peor cualificadas las que más peso pierden hasta 2007, especialmente los peones de la construcción y rural (categoría 1). El auge de la construcción durante los años previos a la crisis propició un aumento del peso de las ocupaciones más cualificadas dentro del sector, pero se redujeron los menos cualificados, empleos que fueron ocupados por la población inmigrante. A partir de la crisis, la mayoría de las ocupaciones medias permanecen estables, mientras que las superiores continúan aumentando su peso y las menores reduciéndolo. La crisis incrementa de forma apreciable el ritmo anual de la tendencia experimentada durante los años previos.

Entre las mujeres se observa cómo son las ocupaciones bajas y las medias altas las que caen durante todo el período, mientras que las medias bajas y las altas crecen también, pero más de forma continuada durante todo el período, pero más intensamente a partir de 2007. Entre los varones la evolución de la estructura ocupacional también apunta hacia un incremento del peso de las mejores ocupaciones y una disminución de las peores. En este caso, las ocupaciones bajas y las medias bajas disminuyen su presencia durante todo el período, aunque en el caso de las bajas, de una forma más rápida a partir de 2007. Por otro lado, las medias altas pierden peso hasta 2004, pero a partir de ese momento inician una senda de crecimiento hasta 2010. Por último, las altas crecen de forma continuada y al igual que en otras magnitudes, este rasgo se pronuncia a partir de 2007.

La evolución de las características de los inmigrantes llegados a España

El perfil de los inmigrantes ha podido diferir entre las distintas cohortes de entrada estudiadas. Antes del año 2000, la mayoría de los inmigrantes procede de África y Latinoamérica. A partir de 2000 los nacionales de América Latina aumentan su peso respecto al total de forma destacada. Entre 2004 y 2008 los nacionales de Ecuador y Colombia ven reducida su presencia, mientras que los flujos procedentes de Rumania cobran protagonismo. Los nacionales de Marruecos, tras el año 2000, muestran un porcentaje estable. El resto de África y a los asiáticos, su presencia ha sido siempre relativamente reducida.

La distribución por sexos se ha mantenido bastante estable, aunque en los últimos años la proporción de mujeres inmigrantes entre los nuevos residentes parece estar creciendo. Esta tendencia responde a un efecto composición ya que, si se sigue a las cohortes de nacimiento en función de su año de llegada, se observa que la proporción de mujeres disminuye ligeramente a lo largo de la década estudiada.

La cualificación, el nivel educativo de los inmigrantes se mantiene casi constante. Las diferencias más importantes son los que emigran antes del año 2000, con una presencia mayor de inmigrantes con nivel de estudios de primaria o menos. A partir de 2000 el porcentaje de personas con nivel inferior es menor, en favor tanto de los de secundaria como de los de FP. En los últimos años existe cierta polarización, con el aumento de inmigrantes con nivel educativo bajo y, ligeramente, con nivel superior.

La distribución en la ocupación de hombres y de mujeres españoles nacidos en España e inmigrantes de fuera de la UE-15 entre 20 y 49 años. Las diferencias entre los españoles y los inmigrantes de fuera de la UE-15 son notables. Entre las mujeres españolas hay una mayor proporción de empleadas en las ocupaciones de mayor cualificación. Mientras, las inmigrantes se concentran, en comparación con las españolas, en las cinco ocupaciones con menor cualificación; de servicio doméstico, peones industriales y textiles, donde las inmigrantes están ocupadas ocho veces más que las españolas. Respecto a la desocupación, la proporción entre inmigrantes es muy parecida a la de las españolas.

En los varones, la concentración en las ocupaciones menos cualificadas también es mayor entre los inmigrantes en comparación con los españoles. Mientras que los trabajadores inmigrantes apenas están representados en las categorías más altas. Respecto a los desocupados, también los inmigrantes se encuentran en peor posición que los españoles.

La concentración de los inmigrantes en las ocupaciones de menor cualificación es coherente con el bajo perfil educativo que han mantenido las sucesivas cohortes de entrada al mercado de trabajo español y la proximidad de su llegada. No implica que las distintas cohortes hayan experimentado las mismas condiciones de acceso al mercado laboral.

sábado, 23 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 27


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González 

Consideraciones metodológicas para el análisis de la integración laboral de los inmigrantes

La Encuesta de Población Activa constituye la principal fuente de información sobre el mercado de trabajo en España. Es una encuesta a hogares de carácter trimestral y disponibles desde el tercer trimestre de 1976. Se entrevista a alrededor de 60.000 hogares unas 150.000-200.000 personas. Se calibra de forma separada a los de nacionalidad extranjera, sobre los 7.632 individuos en edad activa. Es una fuente estadística de enorme valor para conocer tanto la evolución del mercado de trabajo como la de numerosos fenómenos demográficos y sociales.

El tiempo de experiencia en el mercado laboral del país de destino es la variable que juega un papel clave en el estudio de la integración laboral. La adquisición progresiva de competencias específicas del mercado laboral de destino y del segmento de cualificación concreto en que se integre el trabajador contribuye decisivamente a su éxito laboral, tanto en términos de probabilidad de estar ocupado como de cualificación del empleo. Es importante abordar cuatro cuestiones metodológicas clave:

1.    La antigüedad en el mercado de trabajo se comprende habitualmente como el tiempo transcurrido desde el abandono de la educación reglada. Se enfrenta a dos excepciones: la de aquellos que trabajan mientras estudian y la de los que retoman la enseñanza reglada durante un período de paro laboral. Podemos esperar que el segmento en que se inserte el trabajador una vez completados los estudios sea distinto al precedente; tomar este momento biográfico como referencia del inicio de la trayectoria laboral. Los inmigrantes, se insertan en el mercado de trabajo de destino una vez que inician su residencia en él, excepto en el caso de que hayan cursado estudios reglados tras su llegada de manera equivalente a la de los autóctonos.
2.    La utilización de encuestas transversales no está exenta de dificultades. Estará sesgada en dos sentidos. Primero, la migración de retorno, no captada por una encuesta transversal, puede imponer distorsiones en el efecto observable de la variable, por lo tanto la influencia del tiempo de residencia en los resultados laborales estará sobreestimada. Segundo, la calidad media puede haber variado entre las sucesivas cohortes. Por cualquier motivo la cualificación de las cohortes sea mayor en las más recientes, el efecto del tiempo estará sesgado a la baja, o a la inversa si la cualificación decreciera en las cohortes más jóvenes.
El análisis a través de la EPA dificulta el control del efecto del primero de los sesgos, la migración de retorno, aunque la construcción de cohortes ficticias a partir de la acumulación de encuestas de varios años sí nos permite diferenciar los resultados del segundo.
3.    Es necesario acotar los colectivos estudiados de forma que sean laboralmente semejantes, con el fin de establecer comparaciones coherentes. Se ha delimitado el grupo de análisis al de aquellos entre 20 y 49 años, margen de edad en que se encuentra el grueso de inmigrantes residentes en España. Se centrará la comparación entre los españoles nacidos en España frente a los nacidos en el extranjero sin nacionalidad española procedentes de países de fuera de la UE de los 15 y otros países occidentales . De esta forma, se elimina el efecto de la adquisición de la nacionalidad española por parte de los inmigrantes y además se restringe la comparación al grupo de inmigrantes económicos.
4.    El análisis se centra en la calidad de los puestos a los que los inmigrantes acceden, es fundamental que la variable que recoja ese atributo lo haga con suficiente capacidad de delimitación y discriminación. Esta definición parte del supuesto de que, a partir de cierta edad, se producirá un ajuste relativo entre formación y ocupación, de modo que los desplazamientos marquen las preferencias por unas ocupaciones respecto a otras. Las ocupaciones se ordenan por la media de años de estudios y se forman 16 grupos que dan lugar a «clases ocupacionales de equivalencia», que se procura que sean de tamaños semejantes, para hombres y mujeres de forma separada. Una vez establecida esta clasificación mediante el colectivo «consolidado», se aplica a cualquier colectivo completo que forme parte del mercado de trabajo.

viernes, 22 de marzo de 2013

Sociología de la diversidad PREC Parte 5



En este tercer año en el Grado de Sociología con la asignatura Sociología de la Diversidad, tras haber superado la asignatura Antropología Social en el primer curso y acompañado por el libro Antropología de la sexualidad y diversidad cultural de José Antonio Nieto Piñeroba, me he encontrado que el tema de la homosexualidad ha sido una constante en las bibliografías básicas de ambos programas académicos, con arreglo al cual, estos contenidos transversales han propiciado mi elección para elaborar este ensayo. He creído adecuado ocuparme en este ejercicio de una aproximación a las diversas perspectivas que abordan la homosexualidad.

Intentaré en esta práctica exponer algunos estudios de la homosexualidad desde diversos campos de investigación académica. En este sucinto acercamiento, podré identificar algunas de las tesis desarrolladas, pudiendo extraer con ello, un reconocimiento de la homosexualidad como objeto de estudio en las ciencias sociales. No como un ejercicio de reducción, sino muy al contrario, intentar observarlo sin filtros, artificios culturales, prejuicios o determinismos en un ambiente tan complejo como son los sistemas sociales. Para ello será preciso localizar y enfocar las restricciones teóricas de esta realidad, como las explicaciones más importantes que fundamentan y justifican la profundización del estudio de la homosexualidad.

Dentro de la sexualidad uno de los objetos de estudio más observado es la homosexualidad, por ello este ensayo viene a sumarse a estos trabajos, obviamente admitiendo las limitaciones consustanciales de un estudiante que emprende el estudio de un objeto de estudio tan poliédrico. A través de la estrategia de reconocer distintos enfoques interpretativos generados por varios expertos, seré capaz de analizar las tensiones como las analogías existentes en todas estas perspectivas.



Conclusiones

Algunas representaciones culturales se concretan por un lado en sólidos factores arbitrarios, que responde a relaciones históricas y sociales, de poder y control social, y que obviamente no proceden exclusivamente de la naturaleza sexual de los seres humanos, y por otro lado se derivan de la invisibilidad y exclusión social. La OMS define sexualidad como el resultado de la interacción de factores biológicos, psicológicos, socioeconómicos, culturales, éticos, religiosos y espirituales. La sexualidad contemporánea ha roto sus lazos históricos con la reproducción y ha impulsado a una gran variedad de practicas del sexo (Macionis, 2010:332). Como apunta Giddens, en su libro The transformation of intimacy (1992): “(…) los nuevos tiempos pueden dar lugar a una creciente democratización de las relaciones personales, pero también en una guerra de géneros que enfrenta a los hombres y a las mujeres”.

Subraya Nieto que para “los estudiosos que interesándose por la homosexualidad la confieren una identidad específica, definitiva, pura, sin mezclas, sin confusión, conceptualmente universal y decididamente esencializada” (Nieto, 2011:190) , la “objetividad” radica también en observar a los homosexuales como un cuerpo social “aislado” del grueso de la sociedad, al que se excluye. Ese aislamiento llamémoslo objetivo del homosexual, aquí deviene en la incomunicación espacial, por medio de la construcción de espacios sociales en los que una vez atrapada la homosexualidad, para evitar “contaminaciones” (Nieto, 2011:190) al resto de la sociedad, cristalizan las bases de segregación y marginación social. Por tanto se amputan todas las posibles vías de acceso para establecer comunicación social dialogante.

En las sociedades donde el cristianismo ha tenido un fuerte poder, se impuso un modelo dual, que condena moralmente la homosexualidad y protege el sometimiento de las mujeres. A pesar que la dominación masculina son realidades transculturales el grado, la intensidad varía en las diferentes culturas. La respuesta de una sociedad ante el orden sexo/género tiene su origen en una cosmovisión propia de cada cultura y a los intereses inherentes en cada una de ellas.

Desde el origen moderno del estructuralismo de la mano de Foucault, él ya afirmaba que “la sexualidad es mucho más que un hecho de la naturaleza humana, el lugar del placer y el deseo” (Carrasco, 2006:312), argumentó a favor de la conveniencia de discernir entre la identidad homosexual y el comportamiento homosexual (Nieto, 2003:169). Los seres humanos somos en gran medida productos culturales, estamos encuadrados en un contexto histórico que nos determina, pero con márgenes (especie, cuerpo, cultura) de acción, de libertad, de autodeterminación, de autoconstitución, de autorrealización, pero supeditados a fuerzas externas, que desplazan nuestro “yo” a perfiles periféricos, en una dialéctica permanente, entre nuestra cultura y nuestra individualidad. Las influencias ejercidas desde la sociedad, y la capacidad del desarrollo libre del individuo, todas ellas, estimuladas culturalmente, en un contexto complejo y heterogéneo.

Tras casi setenta años de la definición de homosexualidad de Henry P. Fairchild citada en este ensayo, y conforme gays, lesbianas y bisexuales han ido haciéndose más visibles e integrándose en las sociedades occidentales, han sido foco de atención y se han incorporado a los debates de las ciencias sociales, dejando atrás caducas y añejas acepciones. En un intento por recuperar este objeto de estudio desde las ciencias sociales, se ha defendido la utilidad de manejar diferentes modelos de políticas públicas construidas en torno a una dimensión crucial: el reconocimiento.

Una mejor comprensión del objeto de estudio servirá como plataforma adecuada para la elaboración de modelos explicativos. Sin duda la cuestión estriba en que “la conexión entre los valores, la opinión pública y las políticas no es automática ni unidireccional” (Calvo, 2010:56). Habrá que estar atento, y en nuestro futuro papel de científicos sociales, en observar las nuevas manifestaciones que al nuestro alrededor se produzcan, y fundamentalmente en la redefinición de la homosexualidad como un constructor cultural.