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viernes, 13 de junio de 2014

Resúmenes Sociología del Género Parte 23

En la asignatura Sociología del Género del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, formamos un grupo de trabajo algunas/os compañeras/os y elaboramos los siguientes resúmenes de la bibliografía básica de la asignatura. Derechos reservados de sus autores.


1. -Ehrenreich, Barbara y English, Deirdre (1990): Cap. 1: “Introducción”, en Por su propio bien. (150 años de consejos de los expertos), Madrid: Taurus, pp. 11-41. Javier Prieto González // 2. -Durán, María Ángeles (2006): “Las fronteras sociales del siglo XXI”, en Isabel Morant (Dir.), Historia de las mujeres en España y América Latina. Madrid: Cátedra, Volumen IV “Del Siglo XX a los umbrales del XXI”, pp. 465-493. María Dolores Aviles y José Antonio Delgado Guanche // 3. -Giddens, Anthony (2007), “El género”, en Sociología, Madrid: Alianza Universidad, pp. 441-452. Blas García Ruíz // 4. -Marqués, Josep-Vicent (1991): Cap. 1 (extracto): “Androcentrismo, un caso particular de sociocentrismo”, en Josep-Vicent Marqués y Raquel Osborne, Sexualidad y sexismo. Primera parte: Marqués, “Varón y patriarcado”. Madrid: Fundación Universidad-Empresa, pp. 23-27. Lorenzo Vellarino Cordero // 5. -Osborne, Raquel (1997): "Feminismos", Dossier Debate "La igualdad de la mujer", Temas para el Debate, octubre, nº 35, pp. 46-50. Ruth Cardedal Fernández // 6. -Giddens, Anthony (2007): “Walby: la teorización del patriarcado”, “El ´feminismo negro` y “El feminismo postmoderno”, op.cit., pp. 456-459. Javier Hermoso Ruíz // 7. -Osborne, Raquel (1996): "¿Son las mujeres una minoría"?, Isegoría (Revista de Filosofía Moral y Política), monográfico sobre Multiculturalismo, justicia y tolerancia, Madrid, nº 14, octubre, pp. 79-93. Antonia Pineda Vergara y Fernando Pedro Bruna Quintas // 8. -Giddens, Anthony (2007): “Perspectivas teóricas sobre la familia y las relaciones íntimas”, op. cit., pp. 246-256. Julio Monteagudo Diz // 9. -Ferreira, Virginia (1996), “Mujer y trabajo. La división sexual del trabajo en el análisis sociológico: de natural a socialmente construida”, en María Antonia García de León, Félix Ortega y María Luisa García de Cortázar, (comps.), Sociología de las mujeres españolas, Madrid: Ed. Complutense, pp. 93-119. (Selección: pp. 93-111). Antonio Jesús Acevedo Blanco // 10. -Brullet, Cristina (2004): “La maternidad en occidente y sus condiciones de posibilidad en el siglo XXI”, en Ángeles de la Concha y Raquel Osborne (Eds.): Las mujeres y los niños primero (Discursos de la maternidad). Barcelona, Madrid: Icaria y UNED, pp. 201-228. (Selección: pp.213-228). Antonia Florentina López Caballero // 11. -Osborne, Raquel (2005): “Desigualdad y relaciones de género en las organizaciones: diferencias numéricas, acción positiva y paridad”, Política y Sociedad, vol. 42, nº2, 2005, pp. 163-180. María Aurora Sieiro López // 12. -Torres San Miguel, Laura y Antón Fernández, Eva (2005), Violencia de género, Caja España, Obra Social, Colección: Cartilla de Divulgación (Lo que usted debe saber sobre). (Selección: pp. 18-33). Daniela Isabel Lili Pedraza y Mónica Pedraza Darias // 13. -Osborne, Raquel (2009): Cap. 2, “Malos tratos: un problema estructural”, en Osborne, Raquel: Apuntes sobre violencia de género. Barcelona: Bellaterra Edicions, Serie General Universitaria, pp. 83-136.  Mónica Pedraza Darias Tomás Javier Prieto González // 14. -Platero, Raquel (Lucas) (2013): "Introducción. La interseccionalidad como herramienta de estudio de la sexualidad", en Platero, Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra, pp. 15-72. (Selección: pp. 23-48). María Isabel García Duran // 15. -Büchner, J. "Notas para la ponencia “Género y globalización" (versión 2004): 20 pp. Cristina Martínez Blanco

1.     La división sexual del trajo en la familia  en el mercado de trabajo.

Punto de partida de estas teorías es considerar en conjunto la división sexual en ambas esferas del trabajo (mercantil y no mercantil) y considerar globalmente lo doméstico y lo productivo, lo privado  lo público. Establecen una ruptura epistemológica a través de la concepción del capitalismo y del patriarcado como sistemas autónomos de opresión  explotación que se refuerzan mutuamente.

1.1. Teorías de sistemas duales.

Hipótesis de que la dominación de las mujeres y la opresión de clase están esencialmente separadas y pertenecen a esferas diferentes: la dominación de las mujeres pertenece a la esfera privada  opera a través del patriarcado; la opresión de clase pertenece a la esfera pública y opera a través del capitalismo.

·       Christine Delphy (1970), existen dos modos de producción diferentes el capitalista y el doméstico; la mujeres son explotadas por los hombres en el seno del modo de producción doméstico. La relevancia de la teoría de Delphy radicó en la relevancia económica concedida a la producción doméstica de las mujeres y contribuyó para que les fuese reconocido a las actividades domésticas de las mujeres el estatuto de trabajo, además redescubre la familia como unidad económica. El inconveniente es que presupone que todas las mujeres son domésticas y hace imposible pensar globalmente en una sociedad, pues coloca a hombres y mujeres viviendo en esferas separadas.
·       Heidi Hartmann (1975), acera las corrientes feministas al marxismo. Crítica las teorías del dualismo del mercado de trabajo  las teorías marxistas porque prestan poca atención a la segregación del empleo en función del sexo. Es el patriarcado lo que produce y reproduce esta segregación, pues a través de las prácticas obstaculizadores de acceso de las mujeres a la formación profesional  a los sindicatos, los hombres mantiene el control sobre las organizaciones. El control patriarcal de las oportunidades e empleo y los bajos salarios femeninos empujan a las mujeres al matrimonio, hacia la esfera doméstica y la dependencia de los hombres. Se da una continua interacción de sistemas interrelacionados, el capitalismo y el patriarcado. El capitalismo produce los puestos  el patriarcado produce a las personas que ocuparan esos puestos.
·       Sylvia Walby (1986; 1988) el patriarcado para esta autora es un modo de producción doméstico  un sistema interrelaciona de estructuras sociales diversas a través de las cuales los hombres explotan a las mujeres. Identifica las siguientes estructuras autónomas del  patriarcado: el trabajo doméstico, el trabajo remunerado, el estado, la cultura, la violencia masculina y la sexualidad. Walby afirma que la subordinación de las mujeres a casa es una consecuencia y no una condición de las prácticas patriarcales en el mercado de trabajo. Los principales responsables de esas prácticas de exclusión son los sindicatos en complicidad con el Estado. Críticas; nivel demasiado economicista no tiene en cuenta las prácticas sociales de los individuos concretos, pierde de vista la influencia de las ideologías.

Críticas a estas teorías;

  1. Presuponer que el capitalismo produce puestos vacíos, que serán posteriormente ocupados por personas con determinadas características les lleva a considerar el sexo como una variable intrínseca.
  2. Teorías incluidas en un conjunto de teorías denominadas categoriales, caracterizadas por tomas a los hombres y a las mujeres como categorías sociales homogéneas.



1.2. Las teorías de las relaciones sociales de sexo. 

El concepto de transversalidad de las relaciones sociales de sexo ocupa un lugar central en las teorías de las relaciones sociales de sexo, se destacan a través de este concepto el lugar central del papel de las relaciones sociales de sexo en todas las esferas de la vida social: económica, política, simbólica.

Para ello se parte de la idea de que tanto mujeres como hombres están simultáneamente en las dos esferas, la productiva  la reproductiva, en las estructuras económicas y en las familiares. En el estudio de cualquier fenómeno se debe analizar conjuntamente los procesos de producción y de reproducción, la fábrica y la casa.

Se concibe igualmente las relacione sociales de sexo como relación social que puede revestirse de varias modalidades concretas: de antagonismo, de contradicción, de complementariedad, de paradoja; actuando tanto separadamente como en simultáneo, dependiendo del campo social en consideración. Definidas las elaciones sociales de sexo como complementarias, antagónicas y conflictuales, actúan en varias esferas, de producción y de reproducción,  en varios registros, materiales y simbólicos.

Pese a que se le acusa a esta perspectiva de conservar un carácter estático, o sea, de explicar el estado actual de las cosas;  en estas teorías se contribuye al reconocimiento de la necesidad de analizar conjuntamente ambas esferas, la de la familia y la del empleo, conjugando una sociología estructural con otra estratégica de los agentes que confiere un lugar central a las representaciones sociales, a lo simbólico y a la subjetividad individual en la reproducción de las relaciones sociales de sexo. 

Finalmente se desdibuja la referencia a la especificidad femenina, hombres  mujeres son ambos sujetos/objetos sexuados.

2.     La identidad como concepto de ligazón entre estructuras sociales y acción social.

El objetivo es incorporar las relaciones sociales de sexo como una dimensión del trabajo, reflejadas en la segregación sexual de las ocupaciones. Las posiciones de hombres y mujeres en el empleo son construidas a través del discurso y de la acción de instituciones, como el Estado y el mercado de trabajo, y de que las identidades subjetivas masculinas y femeninas están también constituidas en los contextos de trabajo. Así, el análisis sociológico ha venido a mostrar que la división sexual del trabajo sigue modelos diferenciados según las sociedades, desafiando, de este modo, a concepciones naturalistas y a argumentos economicistas.
La desnaturalización (disociación de los rasgos biológicos) y la desfucionalización (disociación de las necesidades de la familia o del capitalismo) de la división sexual del trabajo nos llevan a una definición que tenga en cuenta que los términos en que el mundo es  comprendido por las personas son objetos sociales, productos de la interacción social históricamente situada.

Estas contribuciones están ligadas a dos cuestiones fundamentales:

a)     Una definición de género sexual desnaturalizada; (definición constructivista de género sexual) Georg H. Mead. Concepto de self. así el género sexual no es algo que se posea, sino algo que se hace en la interacción cotidiana, como una parte de un proceso continuo de construcción social a través del cual la sociedad y los sujetos se constituyen, muchas veces, de forma paradójica. En este sentido Scott (1986) define el género sexual como un proceso de constitución de las relaciones sociales basadas en las diferencias percibidas ente los sexos. La diferencia entre mujeres y hombres es constante, ahora bien la amplitud de esa diferencia y los aspectos particulares en que se manifiesta es algo sometido a variaciones regionales e históricas.

b)     Una concepción de identidad personal y social no esencialista y desfuncionalizada; para una concepción constructivista de identidad. Al enfrentarse con la realidad objetiva, los sujetos sociales recurren a una construcción subjetiva a partir de la cual interpretan  moldean el mundo en los términos de lo que valoran en sí mismos. Esa fuente de sentido necesaria para la estabilidad personal y para la comprensión del mundo es la identidad. Lleva implícitos conceptos de self y de autoestima y comprende valores actitudes, creencias y la personalidad y los rasgos asociados a ésta.

Introducida la dimensión sexual de la identidad podemos aplicar el mismo razonamiento a las mujeres, inmersas en una sociedad dominada por valores como la autonomía  una ética de derechos, mientras que las exigencias sociales que se les hacen están más cerca de valores como la solidaridad y una ética de cuidados.

La centralidad de las relaciones de sexo en las organizaciones está cada vez más reconocida, principalmente por los estudios etnográficos. Estos estudios han demostrado que las relaciones sociales de sexo tienen un papel fundamental en la determinación de las formas de autoridad y de supervisión que afectan al status, a las remuneraciones  las formas contractuales; así como a la cualificación que se le atribuye a cada tarea. Han puesto de manifiesto, además que las relaciones sociales de sexo son altamente relevantes en las interacciones vis a vis en los grupos de trabajo y afectan a la construcción social de las categorías ocupacionales y a su tipificación en términos de masculino y femenino.
Sandra Harding (1986) distingue tres niveles para la investigación:

  1. El nivel individual de la construcción d los sujetos sexuados.
  2. Nivel social de la división sexual del trabajo y de las instituciones sociales, en general;
  3. Nivel simbólico del género sexual como metáfora.

Las relaciones sociales de sexo son producidas en múltiples lugares en todas las sociedades, en las occidentales, hay que contar con los sistemas familiares y de parentesco, con la acción del Estado y con la organización de la producción.

Las identidades y las relaciones sociales de sexo son parte integrante de nuestra cultura que percibe como lo masculino se valora más que lo femenino. El poder social capacita a alguien o institución para  imponer una definición de las situaciones  para establecer los términos en que los fenómenos y los problemas deben ser planteados. Éste parece ser uno de los principales fundamentos para una división sexual del trabajo marcada por los desequilibrios y por la segregación.

sábado, 6 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 10


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

5- La perspectiva macro y micro en la sociología ecológica. Ponga algunos ejemplos de problemas o temas de estudio de la sociología ecológica de tipo macro o micro.

La distinción macro/micro son demasiado importantes para eludirlas, puntualizando de entrada, sin embargo, que ninguna de las opciones que puedan tomarse respecto de esas distinciones cubra todo el campo de la sociología medioambiental, si se entiende ésta en términos de la problemática a la que trata de dar respuesta.

La distinción entre macrosociolgía y microsociología se ha  establecido en ocasiones en términos de que la primera se ocupa de las sociedades y la segunda de las partes y rasgos que la componen. Otras veces se ha visto sobre todo como una cuestión de escala espacio-temporal y del número de personas o situaciones implicadas; por decirlo así, del ángulo de la lente a través de la cual se observa el mundo (Rosa 2000). En otras ocasiones, se ha remarcado la correspondencia entre las dualidades micro/macro.

“El mundo humano suele explicarse unas veces desde la perspectiva de los seres que, consciente e intencionalmente, lo componen y, otras, desde la de las fuerzas anónimas que lo constituyen. En el primer caso, los protagonistas son mujeres y hombres, dotados de pasiones, intereses, preferencias e inclinaciones varias que procuran satisfacer. En el segundo fuerzas demográficas, económicas, biológicas y físicas se mezclan con otras, no menos poderosas y anónimas, como pueden ser las corrientes políticas, religiosas y tecnológicas, para determinar el sino de las gentes. La primera actitud parte de la microsociología y la segunda de la macrosociología. (Giner 1996:309)

6- ¿Qué tiene que ver el construccionismo social con la perspectiva de la acción social? ¿Qué relevancia tiene esta perspectiva para la conexión entre naturaleza y acción social?

La conexión entre los enfoques de la estructura y de la acción social pasa por desligar a esta última de una ontología construccionista. Es decir, que la sociología medioambiental requiere alguna clase de modelo “realista” de integración de la estructura y la acción, pues sólo en un contexto así la conexión entre las acciones sociales y el estado de los ecosistemas continúa siendo relevante incluso si los agentes la ignoran por completo, incluso si se engañan al interpretarla. El estudio de la construcción social de los significados puede llegar a ser del todo incongruentes.

Quien prefiera, una sociología iniciada a partir de la acción intencional puede reformular la proposición tercera y, en lugar de decir que los límites de la naturaleza amenazan la expansión de la sociedad industrial, puede decir que los agentes humanos corren el riesgo de quedar presos de las consecuencias ecológicas no deseadas de sus acciones (Murphy 1997) (el autor insiste, en que la centralidad de esa proposición es independiente de que uno crea o no que ese riesgo es realmente grave y es dependiente sólo de que acepte que las acciones humanas—se construya como se construya su significado—tienen consecuencias ecológicas.

7- Exponga los puntos de vista de la “catástrofe” y de la “cornucopia” en relación a los límites de la naturaleza.

Los términos “catástrofe” y “cornucopia” han sido frecuentemente usados para referirse a dos puntos de vista opuestos acerca del alcance y las consecuencias concretas de la presión actualmente ejercida por las actividades humanas sobre los ecosistemas. El primero de esos puntos de vista mantiene que hay límites naturales que no se pueden sobrepasar sin provocar un colapso y que la escala física actual de la actividad humana excede ya esos límites o está próxima a hacerlo, de forma tal que está comprometiendo la capacidad de sustentación futura de la Tierra. El segundo tiende a negar que la existencia de límites naturales sea algo de interés práctico y a mantener que las capacidades humanas de innovación tecnológica y de adaptación social pueden superar cualquier escasez particular, de forma tal que los límites a la expansión humana, si acaso, serían socieconómicos, no naturales. Quienes se alinean en la primera posición tienden a presentar el crecimiento demográfico, el aumento en el consumo de recursos y el grado de alteración de los sistemas naturales como evidencia de que la presión humana sobre la naturaleza es ya peligrosa. Quienes la rechazan tienden, por el contrario, a presentar la expansión demográfica y económica como prueba histórica del éxito y el dominio humano sobre la naturaleza.

8- Exponga el planteamiento que lleva al diagnóstico de la situación futura del planeta como “la coincidencia de mucho riesgo y mucha incertidumbre”.

Si ponemos en relación el escepticismo expresado por Price sobre la capacidad de carga como concepto biológico sobre su utilidad como concepto sociológico, llegamos a un planteamiento que, en los términos más generales, podría formularse como sigue: si los límites naturales a la expansión del consumo de recursos tienen un alto margen de indeterminación, si no existe un dispositivo natural de regulación que contenga la expansión a medida que ésta va aproximándose a los límites y si, además, en caso de sobrepasamiento, la capacidad de adaptación cultural ha de verse restringida por la inadecuación de la estrategia reproductiva de la especie a una situación así, entonces la eventualidad de un curso histórico en la vecindad de los límites ha de verse como una situación extrema de riesgo. El tipo de riesgo implicado, también en términos muy generales, deriva de la pérdida de flexibilidad en la relación sistema-medio ambiente, flexibilidad que es necesaria para que sea viable a largo plazo un proceso inherentemente impredictible, como es el cambio social. La coincidencia de mucho riesgo y mucha incertidumbre es, entonces, el principal rasgo definitorio del problema. (Pag. 124)

9- Distinga entre los planteamientos malthusianos y los neomalthusianos.

Las predicciones de Malthus sobre crecimiento demográfico y producción de alimentos. En la forma estricta en que Malthus planteó la cuestión—suponiendo que la producción de alimentos sólo puede aumentar mediante la puesta en cultivo de nuevas superficies--, la historia ha sido hasta hoy diferente de sus predicciones, pues el aumento de población ha ido en paralelo a incrementos muy grandes en la productividad agrícola debido a nuevas técnicas.

Sobre los argumentos del neomaltusianismo, de los límites de la naturaleza es la idea de que la finitud de la Tierra ha de condicionar de alguna manera su capacidad de sustentación, su capacidad para suministrar recursos. Formulada en general, en abstracto, esa idea tiene hoy pocos detractores. Tratar de medirla, de hacerla operacional, es sin embargo algo muy distinto. Hay límites naturales, pero éstos parecen ser inherentemente indeterminados, sobre todo si la escala del análisis es muy grande

El concepto de capacidad de carga se refiere en ecología a la máxima población de una determinada especie que puede ser mantenida indefinidamente por un ecosistema. Parece que se originó como un referente práctico en la gestión de las praderas dedicadas a la alimentación de los herbívoros. Adquirió una significación más precisa cuando Odum (1953) lo conectó con el modelo general de crecimiento de la población conocido como “ecuación logística”  Este modelo supone que debe haber un límite absoluto más allá del cual la expansión de una población se hace imposible y que la tasa de crecimiento, alta en circunstancias propicias, ha de disminuir en la proximidad de ese límite.

lunes, 16 de mayo de 2011

Metodología de las Ciencias Sociales. Capítulo 8 Parte II

Metodología de las Ciencias Sociales es una asignatura del grado de Sociología del segundo cuatrimestre de este curso 2010/11 de la UNED. El libro “Metodología de las ciencias sociales. Una introducción crítica” de Luis Castro Nogueria et alia Tecnos 2008, tiene un cuestionario al final de cada capítulo, que estoy subiendo estos días a este blog, sus correspondientes respuestas.
Los capítulos propuestos por el quipo docente para el estudio de este manual son exclusivamente los siguientes:



Tema 1 - Observación, conceptualización y medición en las ciencias sociales. (Manual Tecnos Capítulo 3 (I)).Tema 2 - Aproximación histórico-crítica a la noción de Explicación científica. (Manual Tecnos Capítulo 4). Tema 3 - La Explicación causal en el modelo nomológico-deductivo. Causas y mecanismos. (Manual Tecnos Capítulo 5).
Tema 4 - La Explicación funcional (I): aspectos semánticos y formales. (II): la Explicación funcional en la teoría social y sus
metáforas. (Manual Tecnos Capítulos 6 y 7). Tema 5 - La Explicación desde la teoría de la acción social (I): las raíces históricas del individualismo metodológico. La disputa por el método y la solución weberiana. (Manual Tecnos Capítulo 8). Tema 6 - La Explicación desde la teoría de la acción social (II): el individualismo metodológico: F. von Hayek y K. Popper. (Manual Tecnos Capítulo 9). Tema 7 - La Explicación desde la teoría de la acción social (III): La teoría de la elección racional. (Manual Tecnos Capítulo 10).
Tema 8 - Las leyes científicas. (Manual Tecnos Capítulo 11). Tema 9 - Las teorías científicas (Manual Tecnos Capítulos 12, 13, 14 y 15).

Por favor, si detectan algún error u omisión, les ruego me lo hagan saber. Mi objetivo siempre ha sido compartir e interactuar con otros estudiantes.

Capítulo 8. La explicación desde la teoría de la acción social (I): Las raíces históricas del individualismo metodológico. La disputa por el Método y la solución weberiana.





3.-Establezca las diferencias esenciales entre las estrategias de explicación y comprensión tal como fueron elaboradas en el siglo XIX durante la disputa del método. Pág. 272 y 273

La teoría de la acción se ha desarrollado en las dos direcciones que han articulado el desarrollo metodológico de las ciencias sociales: la concepción positivista, comprometida con la explicación causal, y las concepciones historicista y hermenéutica, comprometidas con la denominada compresión:

·      La concepción positivista: Explicación
Los defensores de la tradición positivista, dentro del marco de teoría unificada de la ciencia, defendieron dos tesis básicas:
1.    Que la metodología de las ciencias sociales ha de ser esencialmente la misma que la de las de las ciencias de la naturaleza.
2.    La explicación de la acción debe afrontarse desde el descubrimiento de leyes del comportamiento humano que puedan dar la razón de ella.
Esta tradición ha dado lugar a programas de investigación diferentes, como los que representan el individualismo metodológico y la teoría de la elección racional.
·      Las concepciones historicista y hermenéutica: Compresión
En esta tradición volcada en la comprensión, entiende que la acción no puede ser explicada causalmente. La acción social debe ser reconstruida hasta hacerla inteligible; en mostrar el punto de vista del actor y establecer sus razones. La acción es el resultado de una decisión individual adoptada en un contexto determinado, pero últimamente contingente. La interpretación comprensiva de la acción ha tenido a mantener, al mismo tiempo un interés en el individuo como en la cultura y en la historia.

4.-Explique en qué consiste el método weberiano de la comprensión explicativa. Pág. 274 y 275

Max Weber graffitti
La sociología weberiana centra su interés en la recuperación para la conducta humana la esfera del sentido subjetivo y las significaciones sociales. La noción de acción social de Weber, sitúa a las ciencias sociales ante el reto de tomar en consideración la subjetividad del actor. La noción de acción social, que presenta Weber, sitúa a las ciencias sociales ante el reto de tomar en consideración la subjetividad del actor. El concepto de explicación en su obra adquiere un significado diferente a las concepciones causalista de Mill y de Hempel. 
Así la acción social dice, por una parte, del sentido subjetivo del actor; del sentido que el actor atribuye a su quehacer, y que deberá incorporarse a una adecuada compresión de la acción, y por otra parte, la acción como nodo relacional, como lugar en el que convergen las expectativas del actor con relación a otros actores o instancias sociales, y las expectativas e interpretaciones que los otros actores e instancias sociales tienen del agente y su acción.

5.-Exponga en qué sentido puede considerarse a Weber como individualista metodológico. Pág. 274 y 279 a 282.

Weber había formulado en su Sistema de la lógica las tesis esenciales del posterior individualismo metodológico. La perspectiva individualista, la del individualismo metodológico, tiene sus raíces en Weber sólo parcialmente, pues no sería comprensible si no incorporásemos también a su historia la ideología liberal del pensamiento utilitarista y los desarrollos de la teoría económica neoclásica. Así pues, ni el individualismo metodológico es un mero desarrollo del pensamiento weberiano, ni Weber fue nunca un individualista estricto.
Buena parte de la investigación empírica de Weber difícilmente puede ser asimilada al individualismo metodológico por el uso permanente que hace de nociones marcadamente holistas.

viernes, 13 de mayo de 2011

Metodología de las Ciencias Sociales. Capítulo 8 Parte I

Metodología de las Ciencias Sociales es una asignatura del grado de Sociología del segundo cuatrimestre de este curso 2010/11 de la UNED. El libro “Metodología de las ciencias sociales. Una introducción crítica” de Luis Castro Nogueria et alia Tecnos 2008, tiene un cuestionario al final de cada capítulo, que estoy subiendo estos días a este blog, sus correspondientes respuestas.
Los capítulos propuestos por el quipo docente para el estudio de este manual son exclusivamente los siguientes:

Capítulo 8. La explicación desde la teoría de la acción social (I): Las raíces históricas del individualismo metodológico. La disputa por el Método y la solución weberiana.


1.-Resuma las diferencias que se siguen de la distinción entre sociologías del sistema social y sociologías de la acción en relación con la noción de explicación científica. Pág. 265 a 267                          

Para la sociología del sistema social, el individuo aparece como una instancia pasiva; se ve determinado en sus formas materiales de existencia, como en sus relaciones sociales o en su misma libertad personal, por el sistema social. Los sujetos son criaturas manipulables en cuyas conciencias se imprimen los valores y estímulos de conducta que habrán de dirigir su acción concretadamente, aunque el propio sujeto no lo viva de esta manera. La naturaleza humana exige, la imposición de un orden, el sometimiento a una autoridad que permita encauzarla hacia una conducta personal y socialmente constructiva por la intervención de una realidad externa y superior.
Para las sociologías de la acción social, conciben o social como un derivado de la acción individual y de la interacción entre los individuos. El mundo social es como un producto humano y, en él, los sujetos de la acción cobran un perfil distinto: se trata ahora de seres activos y creadores. Lo social se concibe como la obra del hombre, su creación y su responsabilidad donde emerge la humana capacidad de proyectar e interpretar el sentido subjetivo que atribuimos a las cosas e incorporarlo conscientemente a su propia acción.
Ambas concepciones de la naturaleza humana son deudoras de un fenómeno de singular importancia: el nacimiento del individuo moderno, fuera del sagrado orden de la sociedad medieval. Ambos paradigmas sociológicos arrancan de la necesidad de dar respuesta a los interrogantes que plantean el individuo y su acción. La sociología del sistema social, respondiendo a la ambigüedad de la acción individual por la vía de la coerción externa, mientras que la sociología de la acción imagina la cooperación como resultado, pretendido o no, de la voluntad del hombre, verdadero origen del orden social.

2.-Sintetice en qué sentido pueden encontrarse las raíces del individualismo metodológico en las doctrinas del utilitarismo inglés. Pág. 269 a 271

Los utilitaristas ingleses J. Bentham y J. S. Mill se encuentran entre los más radicales defensores del individualismo, y sus ideas, tanto en lo relativo a las concepciones teóricas como metodológicas, constituyen las bases de los desarrollos posteriores del individualismo metodológico. Smith contribuyó al desarrollo de la noción abstracta de mercado, la imagen de un hombre volcado en el intercambio económico de bienes y servicios desde una posición de egoísmo utilitarista e interés crematístico (del dinero o relativo a él).
El mercado exigía una concepción atomista y mecanicista de la sociedad; la utopía liberal. Un marco que impulso la figura del homo aeconomicus; un individuo guiado por su propio interés y haciendo uso de su racionalidad, eligiendo los mejores medios para satisfacer sus fines. El homo aeconomicus como verdadero átomo de la teoría individualista, es una racionalidad concebida a la medida de las pretensiones economicistas, cientificistas y liberales, es un preferidos racional orientado a la satisfacción individual. El individualismo permitió construir un poderoso y parsimonioso edificio lógico-matemático, pero soportado sobre un imaginario poco realista.
La concepción individualista sobre las instituciones afirma que el egoísmo individual, la búsqueda del interés personal y el propio enriquecimiento es, precisamente, el origen de la bondad de lo público y lo colectivo.