miércoles, 9 de marzo de 2011

La explicación sociológica: una introducción a la Sociología. Resumen capítulo 7 Parte II

La asignatura Introducción a la Sociología I y II tiene como bibliografía básica el libro de La explicación sociológica: una introducción a la Sociología de José Félix Tezanos Tortajada, para Grado de Sociología y Ciencia Política.
Estos son mis resúmenes de cada capítulo de este libro, agradecería que si creen que pueden ser mejorados o están mal resueltos, me lo hagan saber.

2. El debate sobre el continuo social
En las primeras etapas de desarrollo de la Sociología parecía que se abrían vías de comunicación con las perspectivas de la Biología, desde enfoques spencerianos. Pero a la larga, se desarrolló un bloqueo de esta colaboración por el propio planteamiento ingenuo del organicismo de Spencer y por la misma proyección y alcance socio-político más general que adquirieron los enfoques del darwinismo-social.
A veces se ha querido ver un componente de resistencia psicológica. Como Freud interpretó algunas de estas resistencias, como una reacción psicológica defensiva a lo que todas las teorías de la evolución pueden implicar de cierta agresión y “ofensa biológica” al narcisismo humano.
Otro factor de resistencia frente a la tesis de la continuidad de las formas sociales, procede de la llamada hipótesis del cazador. El desarrollo de la práctica de la caza debió jugar un papel fundamental en todo el proceso de hominización, no sólo como subsistencia, sino perfeccionamiento, especialización y evolución de las primeras formas de organización social. En cuanto que la práctica de la caza implicaba un desarrollo de la división del trabajo, un estímulo para el perfeccionamiento de los útiles de acoso y ataque, una clara complejización de los sistemas de comunicación asociados a todo lo anterior (tareas de ataque, acoso, organización y herramientas).
Robert Ardrey
La siguiente es la hipótesis del mono asesino: la que desde la práctica de la caza se acabó gestando un componente social fuertemente agresivo y violento. El hombre es hombre, y no un chimpancé, porque durante millones y millones de años en evolución ha matado para vivir [1]. Aún siendo esta una hipótesis puesta en duda por algunos teóricos, no puede negarse es que la historia conocida del hombre ha estado fuertemente marcada, por una práctica muy intensa de la guerra y de la violencia. El hombre es el ser vivo por antonomasia que practica la guerra organizadamente dentro de su especie.
Actualmente se estima que el homo sapiens cuenta con más de 150.000 años de vida sobre la tierra, llegándose a dar rastros de los homínidos de más de cuatro millones de años. Por lo que el proceso de hominización es sumamente dilatado en el tiempo y del que aún carecemos de mucha información. Por lo que es difícil establecer las comparaciones entre las formas sociales humanas y las de los principales primates, por no tener información sobre el conjunto de etapas y referencias intermedias.
Hoy en día, un gran número de estudios nos permiten tener un conocimiento bastante completo sobre los fenómenos societarios, no solamente referidos a los tipos de agrupaciones más próximos a los nuestros, como los grandes monos, sino respecto a sociedades de insectos, de aves, de lobos, etc. El desarrollo de los estudios etológicos permiten, profundizar en los distintos tipos de relaciones sociales, así como en las distintas funciones que puede cumplir la sociabilidad.


[1]  Robert Ardrey