viernes, 11 de marzo de 2011

La explicación sociológica: una introducción a la Sociología. Resumen capítulo 7 Parte IV

La asignatura Introducción a la Sociología I y II tiene como bibliografía básica el libro de La explicación sociológica: una introducción a la Sociología de José Félix Tezanos Tortajada, para Grado de Sociología y Ciencia Política.
Estos son mis resúmenes de cada capítulo de este libro, agradecería que si creen que pueden ser mejorados o están mal resueltos, me lo hagan saber.

4. Los orígenes de la sociedad humana


La mayor parte de los sociólogos han insistido sobre la especificidad de la sociedad humana y en la existencia de claras y radicales diferencias cualitativas entre las formas sociales humanas y las que pueden identificarse en el mundo animal.
Son manifiestas las lagunas que aún existen para un conocimiento exacto y detallado de todas las etapas del proceso de hominización. Lagunas que sólo pueden ser valoradas si tenemos en cuenta que este proceso, puede ser estimado como un camino de varios millones de años.
La tendencia de los sociólogos y antropólogos ha sido, la de establecer una clara barrera cualitativa diferenciadora en torno al mismo concepto de cultura. La capacidad de tener, hacer y transmitir la cultura viene a ser considerada, así, como el verdadero rasgo diferenciador entre las sociedades humanas y las animales. Los interrogantes se desplazan al campo de la indagación sobre el tiempo y la manera en que surgen las culturas humanas. Un triple orden de cuestiones aparecen:
·      Las hipótesis sobre la influencia cooperativa de la caza.
·      Los orígenes de la producción social de útiles, armas y herramientas.
·      El papel específico del lenguaje humano.

Un buen número de antropólogos coinciden en situar el elemento decisivo de la aparición del homo sapiens en asociación con la aparición y desarrollo del lenguaje verbal.
Algunos psicólogos sociales vendrán a añadir su propio matiz a la interpretación del lenguaje verbal, como forma específicamente humana de comunicación, situándolo en el contexto general de las necesidades derivadas de procesos tan largos de socialización y cuidado de los hijos.
Sin embrago, los estudios de los etólogos nos están proporcionando nuevos tipos de informaciones sobre la complejidad y la riqueza de los sistemas de comunicación en el mundo animal. Aunque todos los analistas coinciden en apuntar que mientras los monos tienen un sistema de comunicación complejo y sofisticado para expresar su estado emocional, en cambio apenas tienen capacidad de comunicación en todo lo que se refiere a su entorno físico.
Si las comparaciones entre las sociedades humanas y las animales, las situamos, por un lado, entre aquellas más desarrolladas entre los simios actuales y, por otro, entre las más primitivas de los humanos contemporáneos, entonces resultarán más claro que las lagunas en el proceso de evolución socio-cultural, quedan situadas en unos términos que distan bastante de poder ser “simas insalvables”.
El proceso de hominización se ha prolongado durante millones de años, donde cientos de especies de primates y de homínidos han desaparecido. Es por tanto cuando nos encontramos ante una manifiesta línea de puntos, en la que la falta de algunas piezas y los vacíos de información aún existentes, no nos impiden prefigurar las líneas maestras de todo el proceso en lo que a su orientación general se refiere.
Si la teoría de la evolución de las especies se puede considerar correcta en su dimensión puramente biológica, cualquier intento de establecer rígidas barreras a las posibilidades de un continuum de evoluciones entre el comportamiento social de los animales y del hombre, puede llegar a configurarse en convicciones no científicas, ni fundadas, en la explicación de la conformación de lo social humano o aceptar por principio la perspectiva de dejar sin explicar la forma en que ha surgido esta realidad.