sábado, 19 de marzo de 2011

La explicación sociológica: una introducción a la Sociología. Resumen capítulo 9 Parte I

La asignatura Introducción a la Sociología I y II tiene como bibliografía básica el libro de La explicación sociológica: una introducción a la Sociología de José Félix Tezanos Tortajada, para Grado de Sociología y Ciencia Política.
Estos son mis resúmenes de cada capítulo de este libro, agradecería que si creen que pueden ser mejorados o están mal resueltos, me lo hagan saber.


Capítulo 9. La actividad de los sociólogos

1.-Los límites del conocimiento sociológico
En las sociedades de nuestros días se ponen muchas expectativas en los pronósticos y análisis de los sociólogos, y frecuentemente se les presiona para obtener de ellos los datos o las orientaciones en sus análisis que se desean obtener previamente, o se les critica cuando no se obtiene los resultados esperados. Por tanto los sociólogos no pueden eludir de las demandas o expectativas que se generan desde la sociedad.
Los sociólogos no son unos nuevos gurús y oráculos. La labor de los sociólogos es un quehacer científico, que deben sustentarse en principios de objetividad, rigor y seriedad, alejados de las expectativas sociales desacertadas y excesivas.
La Sociología ha alcanzado un grado de desarrollo, con un conjunto de herramientas analíticas y procedimientos de investigación, que permiten llegar  hasta unos límites concretos, éstos fijados por nosotros mismos, para ser lo suficientemente modestos respectos a las posibilidades existentes, en la búsqueda de pronósticos y previsiones acertadas.
Por tanto es básico delimitar el campo temático de la Sociología, diferenciando lo que es propiamente de esta disciplina, de todo aquello que no lo es, precisar cuál es el objeto específico de la Sociología y cuáles sus principales procedimientos, que hacen posible definir sus campos temáticos precisos.
Georg Simmel
Como dijo Simmel, la pretensión comtiana de presentar a la Sociología como vértice de todos los saberes sociales, hicieron posible el desarrollo histórico de la Sociología. Todo lo que no fuera ciencia de la naturaleza exterior tenía que ser ciencia de la sociedad, una disciplina que confluyeron diversas ramas del conocimiento. La ciencia del hombre había de ser la ciencia de la sociedad; la Sociología, como ciencia de todo lo humano, contribuyó su carácter de ciencia nueva. Lo que ocurrió fue, que se mezclaron todas las ciencias históricas, psicológicas, normativas y se le puso el nombre de Sociología, un periodo ese, de desarrollo de esta ciencia, a partir del cual era muy difícil determinar de manera precisa sus límites y hasta su mismo contenido. Ahora bien, la evolución ha propiciado una acotación más precisa, unido al desarrollo diferenciado de otros saberes sociales, ha permitido ir trazando fronteras y especialización profesional cada vez más nítidas.
Ha sido superado los esfuerzos por definir la Sociología, por una perspectiva más práctica, orientada a proporcionar explicaciones más amplias y comprensivas del por qué, cómo y qué de la Sociología. No obstante, olvidando los problemas definitorios, no siempre se logra resolver satisfactoriamente todos los complejos de la delimitación y clarificación de los campo propios de la Sociología. Problemas estos, de aclarar su papel y de su alcance, de precisar sus relaciones con las ideologías y con los valores, y de cuál es su propia naturaleza científica.
La Sociología tiene un objeto sumamente sutil y complejo que hace difícil la predicción científica, máxime cuando el sociólogo es observador y actor de la situación que es objeto de estudio científico. La propia condición de los hombres, en cuanto a seres dotados de libertad, hace que la predicción científica, como ley regular, sea más provisional, ya que los humanos pueden modificar el sentido y la orientación de las predicciones. La complejidad de lo social hace muy difícil la tarea de establecer con precisión las redes de causalidad y hasta la lógica de bastantes comportamientos sociales.