jueves, 31 de marzo de 2011

La explicación sociológica: una introducción a la Sociología. Resumen capítulo 10 Parte VI

La asignatura Introducción a la Sociología I y II tiene como bibliografía básica el libro de La explicación sociológica: una introducción a la Sociología de José Félix Tezanos Tortajada, para Grado de Sociología y Ciencia Política.
Estos son mis resúmenes de cada capítulo de este libro, agradecería que si creen que pueden ser mejorados o están mal resueltos, me lo hagan saber.


6.- Las características del método científico

Mario Bunge
Mario Bunge apunta que el método científico es un rasgo característico de la ciencia, tanto en la pura como de la aplicada: donde no hay método científico no hay ciencia. El método científico como tal ha alcanzado un reconocimiento explícito muy notable y puede ser considerado, con toda razón, como la verdadera columna vertebral de toda ciencia.
El método científico consiste en observar aquellos hechos que permiten al observador descubrir las leyes generales que los rigen. Los dos períodos, primero el de la observación, y segundo, el de la deducción de una ley, son ambos esenciales y cada uno de ellos es susceptible de un afinamiento casi infinito. Bertrand Russel subraya que para llegar a establecer una ley científica existen tres etapas principales:
1.    Consisten en observar los hechos significativos.
2.    En sentar hipótesis que, si son verdaderas, expliquen aquellos hechos.
3.    En deducir de estas hipótesis consecuencias que puedan ser puestas a prueba por la observación.

El método científico se caracteriza por una serie de procedimientos, que estos han ido evolucionando desde los orígenes de la ciencia moderna, en Galileo, Kepler, Bacon, Newton, hasta nuestros días. La actividad científica está inspirada de un conjunto de principios y normas morales y de procedimientos que deben inspirar el quehacer científico y subyacen en todo el desarrollo de la ciencia. El objetivo institucional de la ciencia es la extensión del conocimiento verificado.
De acuerdo con Merton, podemos decir que el ethos de la ciencia incluye cuatro conjuntos de imperativos institucionales:
1.    El universalismo, en cuanto todos los hallazgos de la ciencia han de considerarse como patrimonio común de la sociedad. La ciencia no debe tener en cuenta ningún tipo de prejuicios personales, sociales, religiosos, tradicionales, etc.
2.    Desinterés, ya que los científicos deben guiarse por el conocimiento y por la curiosidad y la preocupación altruista, y no por intereses egoístas o parciales.
3.    Escepticismo organizado, en cuanto a considerar provisional cualquier hipótesis, hasta que no haya sido sometida a criterios empíricos y lógicos de verificación.

El objetivo final al que apuntan todos los procedimientos científicos es obtener una serie de proposiciones generales de carácter teórico, dispuestas de manera lógica y ordenada y que sean susceptibles de comprobación empírica. Este objetivo y la manera de alcanzarlo traducen las dos dimensiones de la ciencia:
1.    La dimensión teórica, en cuanto aspiración a ofrecer una imagen coherente y lógica de la realidad.
2.    La dimensión empírica en cuanto disposición a someter cualquier conocimiento a la prueba de los hechos.

La verdad de la ciencia está, pues, en los hechos, y no en las meras construcciones teóricas que dan cuenta de ellos. Son los hechos observables en la naturaleza los que deciden la veracidad o falsedad de dichas hipótesis y leyes. En el método científico la dimensión teórica y la empírica, pues, sin absolutamente inseparables.
Las hipótesis pueden surgir de muchas maneras, pero lo importante es que la formulación de las hipótesis constituye uno de los elementos nudales del proceso de investigación. Por ello las hipótesis han de reunir determinados requisitos y características de claridad, simplicidad, relevancia, contrastabilidad, etc.
La ciencia no aspira a obtener un saber absoluto y definitivo, sino distintas aproximaciones perfectibles al conocimiento de la realidad.