martes, 13 de diciembre de 2011

Sociedades y Mundo De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica Parte 18

En el curso de acceso para mayores de 25 años que realicé en el curso 2009/10 en la UNED, cursé la asignatura de Sociología acompañado de libro Sociedades y Mundo. De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica. Edición Segunda 2008. Martínez Quintana, Violante. Ediciones Académicas. Madrid 2008.
Este libro venía acompañado de un Cuaderno de Ejercicios que había que cumplimentar y enviarlo manuscrito al equipo docente en Madrid, un ejercicio complementario a la prueba presencial, y ambos necesarios para superar la asignatura.

9.- Efectúe un comentario breve de la lectura: Los nuevos parias de la Tierra (Sami Naïr).

Sami Nair
El filósofo y sociólogo francés de origen argelino Sami Naïr define que “la inmigración no es un problema político. Es un fenómeno social, como el crecimiento demográfico, el aumento de los matrimonios o la distribución territorial de la población, que obedecen a tendencias de gran peso”. Y asegura que; “estamos asistiendo a una silenciosa catástrofe humanitaria. La humanidad no puede avanzar en detrimento de más de 200 millones de personas migrantes”.
Aquí en Canarias somos conscientes de la tragedia de la inmigración; en 1994 dos saharauis a bordo de una frágil patera, arribó cerca de Puerto del Rosario, en Fuerteventura y abrieron, sin saberlo, la puerta de África hacia Canarias. No ha cesado desde entonces la llegada de magrebíes y subsaharianos  confirmando que nuestro territorio se ha convertido en un punto rojo de inmigración junto a Sicilia, Malta, Andalucía, México, Estados Unidos, etc.
Sami Naïr cuestiona las políticas actuales con una carencia de estrategias desde la Unión Europea. La “deslocalización de asilo” no se ajusta como el mejor mecanismo, los refugiados que son ubicados en centros de tránsito fuera de la Unión europea están privados de una mínima ordenación jurídica, desprovistos por completo de sus derechos fundamentales. Se trata de silenciar la realidad migratoria, y en contra de los mismos valores que la propia Unión Europea propugna, en una absoluta incoherencia.
La misión de los poderes públicos no pasa por alentar las dudas surgidas por estas mutaciones, sino explicar con objetividad la situación a la población para hacer cumplir los derechos de los recién llegados, logrando con ello, ensanchar el campo de acción del propio Estado de derecho. Los nuevos movimientos migratorios al tiempo que desafían el discurso sobre el vínculo social y político, ofrecen oportunidades para transformarlo en una tendencia al pluralismo. Contra los tópicos de la inmigración, se debería conformar una sociedad mestiza, vinculada en la cooperación y la solidaridad.