sábado, 31 de diciembre de 2011

Teoría Sociológica I: Clásica PREC Parte III

En la asignatura Teoría Sociológica I: Clásica del segundo año de Grado en Sociología de la UNED en el primer cuatrimestre del curso académico 2011/12 se propuso realizar voluntariamente una actividad práctica. El texto para comentar la PREC procede del libro de E. Durkheim El suicidio. Se recomendaba consultar las Orientaciones para la realización de comentarios de texto y leer el comentario de texto puesto como ejemplo. El fragmento del texto extraído del libro era el siguiente:

Las Exposiciones universales, cuando tienen éxito, son consideradas como un feliz acontecimiento en la vida de una sociedad. Estimulan los negocios, traen más dinero al país y pasan por aumentar la prosperidad pública, sobre todo en la ciudad misma donde tienen lugar. Y, sin embargo, no es imposible que al final se cancelen con una elevación considerable de la cifra de suicidios.
E. Durkheim. El Suicidio

Durkheim adopta el enfoque orgánico de Comte, y se preocupa en establecer la existencia de los distintos hechos sociales como la temática de la nueva ciencia. Las implicaciones prácticas de El Suicidio están en consonancia con las de La división del Trabajo donde alcanza el mismo desenlace sobre la reglamentación orgánica que pueda llegar a neutralizar la anomia. Y que esta se posiciona como una condición de la situación en la que la religión, el gobierno y la moralidad han perdido toda su efectividad, algo parecido a la alienación de Marx. Para Durkheim, el suicidio no es “normal” en el sentido de expresar la verdadera naturaleza de la sociedad moderna[1], señalando que el suicidio anómico es el más distintivo de las sociedades en fase de modernización. Y se debe fundamentalmente a la fragmentación del orden colectivo cuando los individuos están privados del apoyo de la conciencia colectiva primitiva y no se han constituido en la nueva sociedad orgánica. El trayecto discursivo durkhemiano se muestra en el diagnóstico que hace de las fuerzas y debilidades de la sociedad moderna, haciendo un ejercicio muy preciso en aislar todos los aspectos sociológicamente relevantes del suicidio anómico, y fijándolo como una forma extrema de autonomía individual. La estrategia de Durkheim es muy precisa en plantear que la tasa de suicidios es un indicador del estado de salud de la sociedad en su conjunto[2].


En resumen, el rasgo característico del positivismo en la semántica durkhemiana tiene así la única interpretación en enfocar la sociedad como una realidad orgánica independiente que tiene sus propias leyes, su propio desarrollo y su propia vida. Creyó que la Sociología podía hacer o formular diagnósticos de las patologías sociales. El carácter prevalente y superior de la sociedad es una realidad de orden moral y esta sociedad implica un proyecto moral, principios, normas y deberes. La vida social proviene de unas conciencias individuales asociadas y combinadas, el grupo es diferente al individuo aislado. Durkheim, fue capaz de demostrar que las fuerzas sociales influyen en el acto que aparentemente tan propio o personal como el de quitarse la vida[3]. El suicida que decide darse muerte lo hace realmente pues es agente de sus actos en la medida que, en sí mismo, es siempre y a la vez él mismo y otro[4].

El texto analizado es un ejemplo paradigmático del suicido anómico que Durkheim se esfuerza en desmenuzar durante todo el capítulo, y lo hace apoyándose en una aparato teórico muy elaborado y desde la comparativa en la utilización de datos, en una clara ruptura con la pretérita prehistoria en la que todavía la filosofía social y la estadística moral se encontraban enfrentadas. Y es la teoría la que permitió superar esa división, alejándose por ejemplo de antecesores, como el conocido rechazo comtiano al probabilismo estadístico. El Suicidio es un estudio que aborda este fenómeno desde el proceso de integración al proceso de regulación social, que regula y contiene las pasiones humanas. Durkheim establece como anómica la situación en la que esta regulación es insuficiente. Cuando el Estado ya no es el regulador de la vida económica, sino su servidor es cuando la vertebración societaria sufre una fragmentación anómica, por ejemplo el tema que nos ocupa, una actividad tan dinamizadora económicamente para una ciudad y país, como es una Exposición Universal que en el último momento se cancele, estimula estas conductas suicidónegas que Durkheim registró pormenorizadamente. Un análisis general que permitió a Durkheim explicar por qué las funciones industriales y comerciales son las más alcanzadas por el suicidio[5].

Viajando al pensamiento sociológico clásico, Vilfredo Pareto subrayaba la imposibilidad de una armonía total, de unas sociedades que albergan en su seno factores de desequilibrios, de sociedades que se ven igualmente sacudidas por sus propias oscilaciones son pues en su naturaleza, parte de nuestra esencia[6].



[1] Siete Teorías de la Sociedad. Campbell, Tom. Cátedra 2007 Madrid.
[2] Vid. Antes y después de El Suicidio: Presentación de dos textos de Durkheim. Ramos Torres, Ramón. Miño y Dávila Editores 2006 Argentina
[3] Sociología. Macionis, John. Plummer, Ken. Pearson Prentice Hall. 2007 Madrid.
[4] La sociología de Émile Durkheim. Patología social, tiempo, religión. Ramos Torre, Ramón. CIS 1999 Madrid.
[5] La sociología de Durkheim. Steiner, Philippe. Nueva Visión 2003 Argentina.
[6] Vid. Las etapas del pensamiento sociológico. Aron, Raymond. Tecnos 2004 Madrid.