viernes, 30 de diciembre de 2011

Teoría Sociológica I: Clásica PREC Parte II

En la asignatura Teoría Sociológica I: Clásica del segundo año de Grado en Sociología de la UNED en el primer cuatrimestre del curso académico 2011/12 se propuso realizar voluntariamente una actividad práctica. El texto para comentar la PREC procede del libro de E. Durkheim El suicidio. Se recomendaba consultar las Orientaciones para la realización de comentarios de texto y leer el comentario de texto puesto como ejemplo. El fragmento del texto extraído del libro era el siguiente:

Las Exposiciones universales, cuando tienen éxito, son consideradas como un feliz acontecimiento en la vida de una sociedad. Estimulan los negocios, traen más dinero al país y pasan por aumentar la prosperidad pública, sobre todo en la ciudad misma donde tienen lugar. Y, sin embargo, no es imposible que al final se cancelen con una elevación considerable de la cifra de suicidios.
E. Durkheim. El Suicidio

El texto está extraído del epígrafe El Suicidio Anómico que corresponde al capítulo cinco del libro. En su análisis del orden social Durkheim asume que cuando las fuerzas morales de la vida social se desintegran, el individuo se siente completamente a la deriva y es, cuando aparece su innovación conceptual más distintiva: La anomia, que es de este modo, una condición de la situación en la que la religión, gobierno y moralidad han perdido toda su efectividad[1], es cuando la gente pierde el sentido de pertenencia a un grupo y ya no saben cómo éste forma sus vidas, pierden su propia identidad, su sentido de la situación, algo parecido a la alienación de Marx. En El suicidio es donde se representa éste, como un fenómeno social, un tratado donde se une la teoría e investigación empírica, y se pone en práctica la metodología expuesta en “Las reglas del método sociológico”. El suicido anómico aumenta proporcionalmente ante el ajuste o el debilitamiento de las normas sociales; la anomía durkhemiana.


La investigación que realizó Durkheim en esta obra, inicialmente se aproximó al objeto de estudio per se, para continuar con los factores extrasociales, confeccionando para ello un inventario de las causas sociales comunes que inciden en el suicidio; como los estados psicopáticos, la herencia, los factores cósmicos, el clima o la imitación, entre otros[2]. El suicido como fenómeno social, Durkheim analizó sus correspondencias sociales, exteriores al individuo; el fenómeno en su potencialidad empírica. Cuáles eran las fuerzas externas coercitivas que actuaban propiciando este fenómeno, y haciendo con ello un esfuerzo metodológico en identificar las resistencias sociales que alteraban las conciencias particulares; reconociendo objetivamente y en definitiva esa realidad, y lo hizo explicándola, describiéndola, profundizando en este acto volitivo[3], en la dicotomía entre el yo individual frente al yo social.

El texto tiene dos partes bien definidas; en primer lugar Durkheim afirma que cuando Las Exposiciones universales gozan de éxito es un acontecimiento que estimula la economía y “aumenta” la prosperidad pública. Como ejemplo de un razonamiento funcional apoyado en mecanismos causales, estaríamos ante un acontecimiento dinamizador en todas las esferas de la sociedad, donde todos los actores sociales serían los gran beneficiados de unas manifiestas mejoras sociales y económicas, que pueden suponer un evento de estas características.

En segundo lugar, la siguiente parte del texto, presenta la posibilidad que “se cancele” la Exposición, relacionando esta con el crecimiento de la incidencia de suicidios, un dato que Durkheim pudo comprobar en la Exposición de 1878, donde el incremento de suicidio fue el más alto entre 1874 a 1886[4]. Unas consecuencias que inciden directamente en el fenómeno y relacionándolo con una de las corrientes suicidógenas que Durkheim determinó como suicidio anómico. Pudo establecer la naturaleza de la casuística y detalle de esta tipología, en cómo se manifiestan sus efectos, y por tanto, como comparativamente se distingue del suicido egoísta y del suicidio altruista. Cuando las sociedades están perturbadas por fuertes crisis o por súbitas transformaciones, activan unas situaciones que impelen en un determinado número de suicidios, y como sucedía con el suicidio egoísta, las sociedades no están presentes en los individuos[5]. Este tipo de suicido resulta particularmente frecuente en los periodos de crisis económica, una causa provocada por la cancelación de una Exposición universal y, en otra escala diferente a la expuesta en el texto, por ejemplo en la familiar, cuando el divorcio debilita la disciplina matrimonial.



[1] Vid. La Explicación Sociológica: una introducción a la Sociología. Tezanos Tortajada, José Félix. UNED 2009 Madrid.
[2] Vid. Durkheim y el suicidio. Baudelot C., Establet R., Ediciones Nueva Visión 2008 Argentina.
[3] Vid. Sociedades y Mundo. De la teoría a la práctica en la Ciencia Sociológica. Martínez V. Ediciones Académicas 2008 Madrid.
[4] El Suicidio. Durkheim E. Akal 2008 Madrid.
[5] Sociedades y Mundo. De la Teoría a la Práctica en la Ciencia Sociológica. Ediciones Académicas. 2008 Madrid.