viernes, 24 de junio de 2011

Bloque II - Comentario texto José Félix Tezanos Parte III segundo cuatrimestre

Las actividades que se han seleccionado para este curso fueron un conjunto de textos de un libro muy reciente que son especialmente significativos para la comprensión de la evolución de la sociedad española en los últimos treinta años.
El alumno podía elegir uno entre los textos que se le ofrecían y hacer un comentario de 1.000 palabras sobre las tendencias que en él se indicaban.
El alumno debía destacar en su comentario cuáles eran las hipótesis explicativas de los fenómenos de estudio en el texto, indicar si éstas han sido comprobadas en el mismo texto, cómo se ha hecho la comprobación (mediante qué datos), cuál es el resultado de dicha comprobación y las conclusiones de los autores en el texto, si es que llegan a conclusiones. Además, el alumno tenía que hacer una breve evaluación crítica del texto sobre la complementariedad entre la teoría y los datos en el texto analizado.
La evaluación del comentario tenia que tener en cuenta: la adecuación del comentario a lo exigido en el párrafo anterior, la gramática y ortografía del alumno y la correcta utilización de los términos sociológicos y científicos.
Textos propuestos:
1. José Félix Tezanos: "Incertidumbres, retos y potencialidades del siglo XXI: Grandes tendencias internacionales. Undécimo foro sobre Tencencias Sociales" Editorial sistema, Madrid, 2010, pp. 57.
2. Thomas S. Kuhn, "La estructura de las revoluciones científicas" Fondo de Cultura económica, Madrid, 1975, pp. 45-47. 

En mi caso elegí el de Tezanos.

Las respuestas a las nuevas necesidades sociales se encuentran en la realidad de la actual crisis, donde se siguen esperando las políticas sociales que contribuyan al nuevo crecimiento económico. Sólo a través de una intensa reflexión sobre esas políticas sociales, sería posible establecer las reorientaciones necesarias para permitir a los ciudadanos vivir en las más óptimas condiciones posibles[1], en esta transición posindustrial a una economía de servicios; la información, el conocimiento y la creatividad se configuran como las nuevas “materias primas” de la economía. Pero todo ello, apoyado en la fragilidad de un sistema social que descansa en una crisis que ha hundido irremediablemente sus raíces en la estructura del Estado de Bienestar. Una sincrónica estratificación como sistema institucionalizado de desigualdades asociado a la división social del trabajo y al ingente número de desempleados que no para de crecer.
Esa paradoja citada por el autor en el inicio del texto, recrea sólidamente toda esta realidad: una constante e imparable revolución tecnológica que convive con barreras al desarrollo económico y la reducción de la pobreza. Las realidades que hoy enfrentan numerosas naciones no desarrolladas y en vías de desarrollo de la periferia y semiperiferia, son contrarias a las que afrontan las naciones desarrolladas (o del centro)[2]. Estas nuevas realidades existentes crecen de manera exponencial; con una población más numerosa en un clima cada más pobre, resultando pues de todo esto, que diversas fuerzas centrífugas las hagan más proclives a las dificultades, impidiéndoles lograr un desarrollo económico satisfactorio. La ayuda exterior está decreciendo conforme las crisis locales están siendo más agudas; la lógica de nuestros días.
Una vez más, la tecnología actúa como agente transformador de las sociedades, y se configura como un instrumento de renovación, de progreso y revolucionario en todos los sentidos. Quizás toca ahora, no sólo seguir innovando en todos los procesos productivos, sino en reconocer, que la tecnología hará posible mejorar la arquitectura del futuro, de la sociedad, de cada uno de nosotros. Saber utilizarla, y en qué, sigue siendo el reto para un futuro mejor, en definitiva, para un futuro.

“(…) es hora de avanzar más en estos conocimientos e investigaciones precisas, por arduo que sea el camino. Sin tales conocimientos, las diversas estrategias elaboradas corren el peligro, en el mejor de los casos, de quedarse en letra muerta; en el peor,
de conducir a graves derrotas.” (Poulantzas, 1974:312)[3]


[1] Vid. Esping-Andersen Gosta, Palier Bruno. Los tres grandes retos del Estado del bienestar. Pág. 13, Ariel 2009 Barcelona.
[2] Vid. Kerbo Harold. Estratificación Social y Desigualdad. El conflicto de clase en perspectiva histórica, comparada y global. Mc-Graw Hill 2010 Madrid.
[3] Poulantzas Nicos. Las clases sociales en el capitalismo actual. Pág. 312, Siglo XXI editores. 2005 México.