domingo, 12 de junio de 2011

Antropología. Homosexualidad algunas perspectivas científicas. Parte III

La asignatura Antropología Social es una asignatura del Grado de Sociología de la UNED. Como trabajo autónomo, voluntario y evaluable el alumno tiene la posibilidad de elaborar un ensayo sobre cualquiera de los temas que integran el programa de la asignatura. En mi caso he basado mi trabajo en la homosexualidad. Hoy dejo la tercera parte del mismo.


Podemos documentarnos en la extensísima bibliografía existente para localizar los claroscuros y vacíos sobre esta temática, pero se puede ejemplarizar en las siguientes definiciones, que pueden situarnos en la inadecuada adjetivación; hasta 1973, la American Psychriatric Association clasificaba la homosexualidad como un <>. En el Diccionario de Sociología de Henry P. Fairchild, nos encontramos con esta definición de homosexualidad: <> (Fairchild 1944:144). Tras casi setenta años de esta última cita, y conforme gays, lesbianas y bisexuales han ido haciéndose más visibles e integrándose en las sociedades occidentales, han sido foco de atención y se han incorporado a los debates de las ciencias sociales, dejando atrás caducas y añejas acepciones.
Existen algunas teorías que enmarcan el asunto que nos trata, pero sin duda, sobresale la teoría Queer (Queer theory), que sostiene que <> (Macionis 2010:331). El desarrollo de los derechos de los homosexuales han impulsado en gran medida, la aparición de esta teoría, donde se subraya la idoneidad de la desaparición los prejuicios contra los homosexuales, y esto se conseguirá dando la palabra a opiniones no heterosexuales.

Hasta finales de los años sesenta del siglo pasado la Antropología no comenzó a interesarse en los estudios lésbicos/gays, <> (Nieto 2003:161). En nuestros días, estos estudios en antropología, se singularizan por la irregularidad, y por las disputas en la emergencia de cualquier dominio en las investigaciones. Los estudios lésbicos/gays deben su aparición a una serie de avances intelectuales que prepararon el terreno para su actual expansión, <> (Nieto 2003:163).

La ambigüedad sexual ha formado siempre parte de la realidad, así, lo que plantea problemas interesantes desde el punto de vista de la antropología, no es su existencia misma, sino su visibilidad social (Juliano 2010:155). Desde finales del siglo XVIII la estrategia al respecto de la homosexualidad fue castigarla, patologizarla, negarla e ignorarla. Sólo en las últimas décadas ha habido un interés firme es observar la homosexualidad, alejándose de cualquier posicionamiento estigmatizador o discriminante.

Desde el origen moderno del estructuralismo de la mano de Foucault, él ya afirmaba que <> (Carrasco 2006:312), argumentó a favor de la conveniencia de discernir entre la identidad homosexual y el comportamiento homosexual (Nieto 2003:169). Los seres humanos somos en gran medida productos culturales, estamos encuadrados en un contexto histórico que nos determina, pero con márgenes (especie, cuerpo, cultura) de acción, de libertad, de autodeterminación, de autoconstitución, de autorrealización, pero supeditados a fuerzas externas, que desplazan nuestro “yo” a perfiles periféricos, en una dialéctica permanente, entre nuestra cultura y nuestra individualidad. Las influencias ejercidas desde la sociedad, y la capacidad del desarrollo libre del individuo, todas ellas, estimuladas culturalmente, en un contexto complejo y heterogéneo.