jueves, 7 de julio de 2011

Metodología de las Ciencias Sociales Tarea Evaluable Parte III

La TAREA EVALUABLE la podía realizar el estudiante como complemento a la Prueba Presencial. En el caso de elegir esta opción el estudiante solamente tenía que responder en el examen a 3 de las 4 preguntas del programa -pudiendo obtener hasta 2'5 puntos por cada respuesta correcta- y los 2'5 puntos restantes los obtendría de la realización de un trabajo. Esta tarea habrá de enviarla por correo postal o correo electrónico al Equipo docente siempre antes de la realización de las Pruebas Presenciales, para que la calificación de la misma pueda ponderar en la nota final. El trabajo debía de tener una extensión en torno a las 2.500 palabras y tenía que versar sobre la Introducción y la tercera parte del libro: ¿Quién teme a la naturaleza humana? Homo suadens y el bienestar en la cultura: biología evolutiva, metafísica y ciencias sociales, Tecnos, 2008, de Laureano Castro Nogueira et alia, de acuerdo con los criterios que aparecen especificados en la Guía de Estudio 2009-2010.

C. Wright Mills
Las transformaciones culturales son tan veloces que condicionan la conducta, y en la práctica, suprimen la variabilidad genética latente. La diferencia de conducta instintiva y conducta aprendida, no debe hacer olvidar el peso de lo biológico en la cultura: desde la satisfacción culturalizada de necesidades innatas, hasta los propósitos biológicos de parte de la conducta aprendida[1]. Uno de los representantes más notable de las tesis neodarwinista es T. Dobzansky, explicó la relación entre la biología y la cultura: la cultura es un producto humano, sólo humano, posible gracias a la dotación genética de nuestra especie. Y en la sociobiología y memética destaca R. Dawkins y su teoría revolucionaria del gen egoísta (1976), por la cual el conjunto de prácticas culturales de ideas, prácticas, normas y valores (memes, unidades culturales), son capaces de operar como replicadores de la herencia cultural, a como lo hacen los genes en el ámbito de la herencia biológica[2].
Sucintamente he seleccionado algunos conceptos con la pretensión en mostrar algunas imágenes del debate propuesto por los autores de este libro sobre naturaleza/cultura, y especialmente enfocando las diversas perspectivas biológicas en el campo de la cultura. Como subrayaba C. Wright Mills, el concepto cultura es una de las palabras más esponjosas en la ciencia social, aunque, quizás por esa razón, enormemente útil en manos de un experto. Esa calidad esponjosa y las limitaciones de la palabra cultura, en relación con la cual se han reconocido y enunciado muchos de los elementos sociales de las zonas profundas del hombre[3].

3.- Discusión crítica y analítica

Una reflexión de los hermanos Castro alejada del habitual tratamiento por parte de las ciencias sociales, del malestar en la cultura, centrando su atención en el bienestar, logrando con ello alumbrar las áreas sombrías de cada programa de investigación tratado en la obra ¿Quién teme a la naturaleza humana? Homo suadens y el bienestar en la cultura: Biología evolutiva, metafísica y ciencias sociales.
T. Dobzansky
En el conjunto más amplio de las ciencias sociales, la Sociología junto la Antropología, la Economía, etc., se ocupan de un campo de realidades humanas de la que también trabajan otras ciencias del comportamiento, como la Psicología. Los más recientes estudios sobre psicología evolutiva y transmisión cultural apuntan que la verdadera clave de la hominización no estuvo apoyada en la emergencia de la razón y el lenguaje, sino en las sólidas sensaciones de placer que cargan ciertas conductas, fundamento de aprendizaje social, cuando son elementos de aquiescencia por el grupo. El bienestar que nos arropa, nos habita, nos configura, en una escasez de burbujas y envolturas compartidas trabadas por el deseo del deseo de los otros. Se trata de representaciones imbuidas en un aprendizaje social de deseos y emociones enlazados a placeres/displaceres del sistema límbico, ejercitados en el ámbito de la sexualidad humana como en el de otros instintos básicos[4]. El placer antropológico generador de bienestar cultural, es decir, el anhelo en configurar una mejor vida con otros[5].


[1] Giner S. Diccionario de Sociología. Alianza Editorial. 2006 Madrid.
[2] Vid. Castro L. et alia. Metodología de las ciencias sociales. Una introducción crítica. Tecnos. Madrid 2008.
[3] Vid. Mills C. La imaginación sociológica. Fondo de cultura económica. 2010 México.
[4] Vid. Castro Nogueira L. et alia. Metodología de las Ciencias Sociales. Una introducción crítica. Tecnos. Madrid 2008.
[5] Vid. Carretero A. “Athenea Digital”. Nº 16, pp. 153-156 Barcelona (otoño 2009) reseñas.