jueves, 21 de julio de 2011

Con un "trabajador inmigrante". Curso Historia de Vida - Parte III

Este es mi trabajo realizado en el Curso Historia de Vida: Su aplicación en las ciencias sociales, impartido en la UNED Bergara, Guipuzkoa, en el módulo tres del mismo: La política de la investigación, basado en la entrevista de Abdelmalek Sayad, titulada "Con un trabajador inmigrante", y extraída del libro "La miseria del mundo" de Pierre Bourdieu (Akal Ediciones).

La entrevista de Abbas es su visión de la realidad, y no sólo la vivencia común, sino un punto de encuentro, de confluencia entre el presente y el pasado. Entre lo doméstico de la vida de una persona, que la relata en una conexión contextual de un momento. Una manera de participar de la colectividad, de otro punto de vista pero desde dentro: a través de su visión particular. El objetivo de la recolección, el registro directo de todo aquello que hace o piensa, que hizo y pensó, sobre sus propias acciones, sus creencias y sus ideas. Las explicaciones terrenales o divinas, sus explicaciones.

(…) No hay nada que hacer, como no sea dar gracias a Dios. Él sabe lo que hace (…). Su voluntad nos gobierna.

(…) ¡Sé que no es mi culpa ni la vuestra, es culpa del cielo que me ha traído aquí y aún me retiene! (…) ¡La culpa es de la inmigración (…)

Su discurso está lejos de ser unívoco, encerrando en su seno muy diferentes visiones de los fenómenos de su alrededor. Desde el punto de vista de la relación entre él y el sistema, distinción entre lo piensa y dice, y cómo lo dice. De su memoria, de cómo evoca y rememora.

(…) Cuando uno quisiera, no sabría por dónde empezar… Sólo en la cabeza se pueden reunir todas esas cosas. Cuando se trata de decirlas, incluso en mi caso (…) me hablo a mi mismo en voz alta (…), aparecen todas al mismo tiempo, en bloque, se mantienen juntas, no se las puede separar.


Abbas accede a los diferentes escenarios de su vida, de modo que su presencia en ellos tiende a integrarse en la vida y las actividades del colectivo humano que le rodea, que forma parte de él. Ese organismo formado de partes, cada una insertada en el conjunto, pero con autonomía propia. Una disertación donde es capaz de interrogar a la realidad y al mismo tiempo dejarse interpelar por ella. Pone en marcha su memoria histórica para conseguir situarse adecuadamente en la escena; a la propia dialéctica entre “yo” y “los otros”.
Reconstruir el pasado mostrando una secuencia de desarrollo personal. Cualquiera de estos discursos resultaban del todo eficaces, en su capacidad subjetiva, por un lado las opiniones que los traslada a su indigencia explicativa, y por el otro, los que sostienen que logran complementar una explicación colectiva, en sus vastas relaciones contextuales.