lunes, 25 de julio de 2011

Curso Historia de Vida. ¿Qué es la memoria histórica?

Este es mi trabajo realizado en el Curso Historia de Vida: Su aplicación en las ciencias sociales, impartido en la UNED Bergara, Guipuzkoa, en el módulo dos del mismo: Historia Oral. La forma privilegiada de acceso a la memoria y a la subjetividad. Había que contestar a la pregunta: ¿qué es la memoria histórica?, y reflexionando sobre la capacidad de la memoria histórica de influir en la generación de las identidades individuales.


Haciendo una pequeña referencia histórica; hay un retorno de la trascendencia de la memoria, como cuestión capital del conocimiento histórico, un terreno perdido con los años, que vuelve de la mano de autores como Walter Benjamin, que sitúa el proceso de rememoración en un nuevo principio para una dialéctica con el pasado, el rescate del olvido, donde el presente cita al pasado por medio del recuerdo. Una manifiesta divergencia con la perspectiva positivista pretérita, un punto de vista que confluye con la mirada crítica impulsada por las historiadoras feministas. Que contribuyeron a la apertura de un espacio para la formulación u construcción de otros sujetos históricos, entre los cuales, las mujeres.
La memoria es más que el compartimiento donde se alojan los recuerdos, o las capacidades creadoras. Es de donde podemos reconstruir  los detalles, sujetos en el conocimiento que poseemos, en el contexto cultural y social que nos situamos. La memoria es una red dinámica, que captura continuamente información, reinterpretándola y elaborando otras nuevas. Otorga al sujeto su sentido en el mundo, siendo una de sus visibles creaciones la identidad personal.
La propia configuración de las identidades colectivas está inmersa en un proceso histórico, y en este proceso el individuo reestructura su pasado para conformar y construir su propia identidad. La subjetividad según Scott se crea mediante situaciones definidas de existencia que están constituidas discursivamente. El recurso del pasado, la propia activación de la memoria crea un choque en el interior colectivo que dirigen las diversas miradas de las identidades.
La historia es el instrumento de construcción de las identidades, un recurso cultural, que se reactualiza, inquiriendo un sentido social al presente; la dialéctica entre el “nosotros” y “los otros”, entre el “yo” y el “otro”.