miércoles, 16 de abril de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Contemporánea Parte 24

En la asignatura Teoría Sociológica III: Contemporánea del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

LA CRÍTICA Y LA TEORÍA SOCIAL POSPOSMODERNA

John O´Neill escribe sobre “la insania del posmodernismo”: afirma que ofrece “un negor cielo de disparates” y “un callejón sin salida para la mente”. ¿Cuáles son las críticas principales a la teoría social posmoderna?:

  1. Porque no cumple los requisitos científicos modernos, requisitos que los posmodernistas evitan. Los modernistas consideran que virtualmente todo lo que tienen que decir los posmodernistas es no falsable, es decir, sus ideas no pueden refutarse, en especial mediante la investigación empírica.
  2. La teoría social posmoderna debe ser más bien considerada como una ideología. Una vez considerada así, ya no importa si las ideas son o no verdad, sino simplemente si creemos o no en ellas. Los que creen en un conjunto de ideas no tienen razones para defender que sus ideas son mejores o peores que cualquier otro conjunto de ideas.
  3. Los posmodernistas son libres de hacer lo que les plazca, de “jugar” con una amplia derie de ideas. Ofrecen grandes generalizaciones, a menudo sin mayores especificaciones; no están constreñidos por la retórica desapasionada del científico moderno.
  4. Las ideas posmodernas suelen ser tan vagas y abstractas que es difícil, si no imposible, conectarlas con el mundo social. El significado de sus conceptos tiende a cambiar a lo largo del trabajo de un posmodernista, pero el lector, inconsciente de los significados originales, no está seguro de los cambios que se han producido.
  5. A pesar de su tendencia a criticar las grandes narrativas de los teóricos modernos, los teóricos sociales posmodernos ofrecen sus propias grandes narrativas.
  6. Los posmodernsitas suelen ofrecer críticas de la sociedad moderna, pero esas críticas tienen dudosa validez, porque por lo general carecen de una base normativa con la que hacer tales juicios.
  7. Dado que no se interesan por el sujeto ni por la subjetividad, los posmodernsitas carecen de una teoría de la acción.
  8. Los teóricos sociales posmodernos son duchos en criticar la sociedad, pero carecen de una visión de cómo debería ser la sociedad.
  9. La teoría social posmoderna conduce al pesimismo más profundo.
  10. Abordan lo que juzgan las principales cuestiones sociales, con frecuencia terminan por ignorar lo que muchos consideran que son los problemas clave de nuestro tiempo.
  11. Las feministas han criticado de una forma particularmente dura la teoría social posmoderna; han tendido a criticar el rechazo posmoderno del sujeto, su oposición a las categorías universales transculturales, su excesiva preocupación por la diferencia, su rechazo de la verdad y su incapacidad para desarrollar una agenda política crítica.


La cuestión clave es si la teoría posmoderna ha producido o no una serie de ideas interesantes, importantes e inspiradoras capaces de influir en la teoría social en el futuro. No deja de resultar interesante que sea en la teoría social francesa, la fuente de los mejor en posestructuralismo y posmodernismo, donde encontramos los esfuerzos más decisivos para moverse más allá de la teoría posmoderna.

Como rechazan el sujeto humano, los posmodernistas han sido acusados de antihumanismo; así los posposmodernistas intentan rescatar el humanismo (y la subjetividad) de la crítica posmoderna que se supone había ignorado esta idea.

Otra corriente de la teoría social posposmoderna intenta restablecer la importancia del liberalismo frente al aslato posmoderno contra la gran narrativa liberal. Las obras de los posestructuralistas/posmodernistas fueron interpretadas por los franceses como ataques contra las estructuras en general y, en particualr, contra la estructura de la sociedad burguesa liberal y sus “gubernamentalidades”. El nihilismo del posmodernismo ha sido sustituido por una variedad de orientaciones favorables a la sociedad liberal.

Gilles Lipovetsky
El imperio de lo éfimero; la moda y su destino en las sociedades modernas, de Gilles Lipovetsky, revela con claridad otros aspectos de la teoría social posposmoderna. Lipovetsky desafía bastante explícitamente a los posestructuralistas y posmodernistas. Aunque Lipovetsky admite los problemas relativos a la moda, afirma que ésta es “el agente principal de un movimiento en espiral hacia el individualismo y la consolidación de las sociedades liberales”. Así, Lipovetsky no comparte el pesimismo de los posmodernistas: ve en la moda un lado negativo, pero también otro positivo y tiene una visión optimista del futuro de la sociedad.

Lipovetsky identifica muchos aspectos positivos en la moda, el consumismo, el individualismo, la democracia y la sociedad moderna, también reconoce los problemas que plantean. Concluye que no vivimos “ni en el mejor de los mundos no en el pero… La moda no es no ángel ni demonio. Lipovetsky  aconseja a los intelectuales que no rechacen la moda por el simple hecho de que ofende sus simpatías intelectuales, Ataca a los posestructuralistas/posmodernistas y a otros.

Siendo la ropa su paradigma, Lipovetsky  afirma que la moda es una forma de cambio social que es un producto distintivo de Occiedente. Lipovetsky  sitúa los comienzos de la moda en las clases altas de Oriente a finales de la Edad Media. La moda es una forma de cambio caracterizado por sus breves lapsos de tiempo, sus cambios principalmente fantasiosos y su capacidad de influir en una amplia variedad de serctores de mundo social.
La moda ha sido un factor influyente en el aumento de la individualidad porque permite a las personas expresarse y expresar su individualidad con las ropas que visten, incluso cuando también siguen los cambios colectivos de la moda. Asimismo, ha sido un factor que ha aumentado la igualdad, porque permite que los que ocupan posiciones inferiores en el sistema de estratificación al menos vistan como los que ocupan posiciones superiores. La moda también ha permitido la autoexpresión frívola. En términos generlae, está vinculada con el aumento del individualismo y la democratización de todas la sociedad.

En La dimensión perdida, Virilio analiza la desaparición de las distancias y las barreras físicas ante la creciente importancia de la velocidad; el espacio ha sido reemplazado por el tiempo y lo material por lo inamterial. Así, en el caso de la ciudad, sus fronteras físicas se han roto para siempre debido, entre otras cosas, a la comunicación a alta velocidad. El mundo moderno definido en términos de espacio ha cedido el paso al mundo posmoderno definido en términos de tiempo.