viernes, 24 de diciembre de 2010

PREC VII Historia Política y Social Contemporánea de España Parte IV

La asignatura Historia Política y Social Contemporánea de España se propone en el Grado de Sociología del curso 2010/11 de la UNED. El séptimo PREC hay que entregarlo antes del 17 de enero, y consta de 6 preguntas pertenecientes al Capítulo 7 "Una democracia por fin consolidada (1976-...)" del libro Historia de España de Julio Valdeón, Pérez y Juliá de Espasa Calpe, bibliografía básica de la asignatura. Recuerdo, como en todos los ejercicios que cuelgo en este blog, que agradecería comentarios y/o sugerencias. Este ejercicio no ha tenido correcciones de tutor y/o equipo docente.


4. ¿Cómo se define el Estado a partir de las elecciones de 1977 y cuál fue el problema más importante al que tuvieron que enfrentarse los constituyentes?

El Rey Juan Carlos firmando la constitución de 1978

Se configuró un primer sistema de partidos, con unas elecciones que sin dar la mayoría a ningún partido, propiciaron un nuevo proceso político bajo la mecánica de la negociación y del consenso. La amnistía general promulgada en octubre de 1977 fue el primer paso de un proceso que, a través de una Constitución democrática, debía conducir al ingreso de España en la Comunidad Europea.
El texto aprobado, basado en los principios de igualdad, libertad y pluralismo político, el Estado se define como democrático y social de derecho, organizándose como monarquía parlamentaria. El problema más complicado que se enfrentaron los constituyentes fue el del reconocimiento de hechos nacionales distintos al español.
Un largo debate que estuvo a punto de romper el consenso, la Constitución incluyó por primera vez el término nacionalidad al reconocer y garantizar “el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones”, un derecho a la autonomía que quedaba de esa forma garantizado.
De marzo a septiembre de 1978 se publicaron reales decretos-leyes que establecían Juntas o Consejos Generales que habrían de dirigir el proceso hasta la consecución de sus respectivas autonomías. Unos procesos que no pudieron evitar la discusión que si estos nacionalismos quedarían sujetos a la dinámica federal o si las autonomías catalana y vasca, y hasta la gallega, obtenían un tratamiento especial.