jueves, 26 de junio de 2014

Resúmenes Sociología del Género Parte 31

En la asignatura Sociología del Género del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, formamos un grupo de trabajo algunas/os compañeras/os y elaboramos los siguientes resúmenes de la bibliografía básica de la asignatura. Derechos reservados de sus autores.


1. -Ehrenreich, Barbara y English, Deirdre (1990): Cap. 1: “Introducción”, en Por su propio bien. (150 años de consejos de los expertos), Madrid: Taurus, pp. 11-41. Javier Prieto González // 2. -Durán, María Ángeles (2006): “Las fronteras sociales del siglo XXI”, en Isabel Morant (Dir.), Historia de las mujeres en España y América Latina. Madrid: Cátedra, Volumen IV “Del Siglo XX a los umbrales del XXI”, pp. 465-493. María Dolores Aviles y José Antonio Delgado Guanche // 3. -Giddens, Anthony (2007), “El género”, en Sociología, Madrid: Alianza Universidad, pp. 441-452. Blas García Ruíz // 4. -Marqués, Josep-Vicent (1991): Cap. 1 (extracto): “Androcentrismo, un caso particular de sociocentrismo”, en Josep-Vicent Marqués y Raquel Osborne, Sexualidad y sexismo. Primera parte: Marqués, “Varón y patriarcado”. Madrid: Fundación Universidad-Empresa, pp. 23-27. Lorenzo Vellarino Cordero // 5. -Osborne, Raquel (1997): "Feminismos", Dossier Debate "La igualdad de la mujer", Temas para el Debate, octubre, nº 35, pp. 46-50. Ruth Cardedal Fernández // 6. -Giddens, Anthony (2007): “Walby: la teorización del patriarcado”, “El ´feminismo negro` y “El feminismo postmoderno”, op.cit., pp. 456-459. Javier Hermoso Ruíz // 7. -Osborne, Raquel (1996): "¿Son las mujeres una minoría"?, Isegoría (Revista de Filosofía Moral y Política), monográfico sobre Multiculturalismo, justicia y tolerancia, Madrid, nº 14, octubre, pp. 79-93. Antonia Pineda Vergara y Fernando Pedro Bruna Quintas // 8. -Giddens, Anthony (2007): “Perspectivas teóricas sobre la familia y las relaciones íntimas”, op. cit., pp. 246-256. Julio Monteagudo Diz // 9. -Ferreira, Virginia (1996), “Mujer y trabajo. La división sexual del trabajo en el análisis sociológico: de natural a socialmente construida”, en María Antonia García de León, Félix Ortega y María Luisa García de Cortázar, (comps.), Sociología de las mujeres españolas, Madrid: Ed. Complutense, pp. 93-119. (Selección: pp. 93-111). Antonio Jesús Acevedo Blanco // 10. -Brullet, Cristina (2004): “La maternidad en occidente y sus condiciones de posibilidad en el siglo XXI”, en Ángeles de la Concha y Raquel Osborne (Eds.): Las mujeres y los niños primero (Discursos de la maternidad). Barcelona, Madrid: Icaria y UNED, pp. 201-228. (Selección: pp.213-228). Antonia Florentina López Caballero // 11. -Osborne, Raquel (2005): “Desigualdad y relaciones de género en las organizaciones: diferencias numéricas, acción positiva y paridad”, Política y Sociedad, vol. 42, nº2, 2005, pp. 163-180. María Aurora Sieiro López // 12. -Torres San Miguel, Laura y Antón Fernández, Eva (2005), Violencia de género, Caja España, Obra Social, Colección: Cartilla de Divulgación (Lo que usted debe saber sobre). (Selección: pp. 18-33). Daniela Isabel Lili Pedraza y Mónica Pedraza Darias // 13. -Osborne, Raquel (2009): Cap. 2, “Malos tratos: un problema estructural”, en Osborne, Raquel: Apuntes sobre violencia de género. Barcelona: Bellaterra Edicions, Serie General Universitaria, pp. 83-136.  Mónica Pedraza Darias Tomás Javier Prieto González // 14. -Platero, Raquel (Lucas) (2013): "Introducción. La interseccionalidad como herramienta de estudio de la sexualidad", en Platero, Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra, pp. 15-72. (Selección: pp. 23-48). María Isabel García Duran // 15. -Büchner, J. "Notas para la ponencia “Género y globalización" (versión 2004): 20 pp. Cristina Martínez Blanco

3.1. "Tokenismo" o mujeres símbolo

Cuando en grupo se produce una mayoría casi total de varones y una minoría casi total de mujeres tiene lugar una dinámica determinada entre aquellos que dominan numéricamente y las que Kanter denomina «token women» (mujeres símbolo) y García de León denomina «élites discriminadas», aludiendo a mujeres pioneras que ingresaron en la cúspide profesional minoritariamente a partir de los ´60. Cuando dos grupos con diferente bagaje entre sí interactúan socialmente se produce un fenómeno de aculturación, por el que el grupo con menor poder se incorpora, se «suma» inevitablemente a la cultura del grupo con mayor poder (García de León).

Simmel habló de la «cultura femenina» en referencia a las cualidades distintivas que poseían las mujeres. No mencionaba la «cultura masculina» pues esta era la universal, y las mujeres son las que se diferencian del modelo. Manifestaba en el momento del movimiento sufragista que si bien las cualidades femeninas las hacían diferentes a los varones, no por ello eran inferiores, pero nunca planteó la posibilidad de que las mujeres pudiesen atravesar la barrera de mundo masculino (poder implícito). Actualmente la situación ha cambiado: en primer lugar las mujeres se han incorporado por la vía de la inserción profesional al mundo masculino; en segundo lugar, por cuestión de carencia de poder, deberán adaptarse indefectiblemente a dicho mundo; por último dadas ciertas condiciones por ejemplo de número, la «cultura superior» relativa al grupo poderoso, acabará «contaminada» por la cultura de los dominados, sólo que en mucha menor medida a corto plazo y de manera mucho más asistemática que a la inversa. La contemporánea asimetría de poder, traducida normalmente en términos numéricos, produce permeabilidad entre los dos modelos culturales si bien en condiciones desfavorables para los miembros del grupo dominado esto es también minoritario.

Podemos clasificar en dos grandes sectores la respuesta de las mujeres ante esta difícil situación:

  • "Síndrome de la abeja reina" correspondiente al "síndrome del becario desclasado" (Amorós), desmarcándose del resto de las mujeres que (aún) no han llegado.
  • Postura solidaria: crean conciencia social y contribuyen a que se llegue a la masa crítica.

La élite femenina se encuentra aislada, tanto de la élite masculina de quién depende su legitimación interina y precaria, como de la masa femenina que no ha podido incorporarse a esas parcelas de poder (García de León), dinámica creada a partir de la interacción de grupos de diferentes sexos con una diferente categoría social o estatus.

Kanter destaca tres fenómenos asociados a las «mujeres símbolo». Estos 3 fenómenos generan, a su vez, diversas actuaciones o percepciones por parte de las mujeres:

a) La visibilidad: las mujeres atraen una atención desproporcionada sobre sí mismas sin proponérselo.

produce: presión en su actuación ya que: se sienten observadas; saben que lo que hacen va ser considerado y generalizado como lo que «hacen todas las mujeres» lo cual genera "sobrecarga de identidad" (Doeuff) o la "sobrerrepresentación" (García de León); notan que se da demasiada importancia a su apariencia física; perciben que si lo hacen demasiado bien pueden dejar en evidencia a algunos de los dominantes.

respuestas:

Necesidad de mostrar la excelencia: el superlogro, la necesidad del sobrerrendimiento mientras que un hombre mediocre puede alcanzar fácilmente un éxito mayor; tener que mostrar fortaleza psíquica extraordinaria y constante (no débiles); el sobreesfuerzo en trabajo para contrarrestar el excesivo interés por la apariencia física; intento de limitar la propia visibilidad para pasar inadvertidas (vestimenta masculina como señal de adaptación al mundo masculino); pretensión de minimizar los éxitos para no parecer que compiten ni destacan más que los hombres.

La realidad muestra la existencia de un temor a destacar frente a los varones para evitar problemas que rebate el estereotipo del «miedo al éxito» por parte de las mujeres.

b) La polarización: las diferencias entre las unas y los otros son exageradas por ellos.

produce: un estrechamiento de los lazos entre los dominantes para recordar a la mujer símbolo que es diferente, no es una de ellos, es una extraña, por ello se le deja fuera de ciertas redes informales. Al ser la mujeres demasiado pocas no pueden crear una subcultura que contrarreste estos fenómenos, así que se ven limitadas a responder.

respuestas:

-aislamiento: mujeres en posición de liderazgo se hallan aisladas de la élite masculina y de la masa  de mujeres.
-lealtad: mostrada por medio de dejar pasar o participar en comentarios o chistes que reflejan actitudes estereotipadas hacia las mujeres en un intento de ser aceptadas.
-excepcionalidad: pretendiendo integrarse por la vía de ser consideradas excepciones a su sexo, en el citado síndrome de la abeja reina, mostrando prejuicios hacia otras mujeres.
Sea cual sea la respuesta adaptativa aparecerán las relaciones de doble vínculo: los únicos valores aceptados son los asociados típicamente con la masculinidad: asertividad, competitividad, orientación al logro o auto propaganda, rechazándose los femeninos tal como expresión de emociones y circunstancias personales. Ambas posturas son negativas, tanto si la mujer adopta los primeros valores como conformarse con el rol atribuido a la mujer. En la labor directiva son tachadas de excesivamente duras catalogadas de viriles o poco femeninas, blandas por falta de autoridad o capacidad de mando atribuyendo una imagen hiperfemenina, lo que conduce a un déficit simbólico muy difícil de superar.

c) La asimilación: los atributos de la minoría se distorsionan para que encajen en las ideas preconcebidas acerca de su sexo.

produce: diversas trampas de rol como consecuencia de los estereotipos que se aplican a las mujeres.

respuestas:


Adopción de respuestas típicas por parte de algunas mujeres: papel de madre, seductora, mascota,  dama de hierro, que en ningún caso corresponden al de las mujeres como individuos puesto que la individualización se la autoatribuyen los varones.