lunes, 9 de junio de 2014

Resúmenes Sociología del Género Parte 19

En la asignatura Sociología del Género del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, formamos un grupo de trabajo algunas/os compañeras/os y elaboramos los siguientes resúmenes de la bibliografía básica de la asignatura. Derechos reservados de sus autores.


1. -Ehrenreich, Barbara y English, Deirdre (1990): Cap. 1: “Introducción”, en Por su propio bien. (150 años de consejos de los expertos), Madrid: Taurus, pp. 11-41. Javier Prieto González // 2. -Durán, María Ángeles (2006): “Las fronteras sociales del siglo XXI”, en Isabel Morant (Dir.), Historia de las mujeres en España y América Latina. Madrid: Cátedra, Volumen IV “Del Siglo XX a los umbrales del XXI”, pp. 465-493. María Dolores Aviles y José Antonio Delgado Guanche // 3. -Giddens, Anthony (2007), “El género”, en Sociología, Madrid: Alianza Universidad, pp. 441-452. Blas García Ruíz // 4. -Marqués, Josep-Vicent (1991): Cap. 1 (extracto): “Androcentrismo, un caso particular de sociocentrismo”, en Josep-Vicent Marqués y Raquel Osborne, Sexualidad y sexismo. Primera parte: Marqués, “Varón y patriarcado”. Madrid: Fundación Universidad-Empresa, pp. 23-27. Lorenzo Vellarino Cordero // 5. -Osborne, Raquel (1997): "Feminismos", Dossier Debate "La igualdad de la mujer", Temas para el Debate, octubre, nº 35, pp. 46-50. Ruth Cardedal Fernández // 6. -Giddens, Anthony (2007): “Walby: la teorización del patriarcado”, “El ´feminismo negro` y “El feminismo postmoderno”, op.cit., pp. 456-459. Javier Hermoso Ruíz // 7. -Osborne, Raquel (1996): "¿Son las mujeres una minoría"?, Isegoría (Revista de Filosofía Moral y Política), monográfico sobre Multiculturalismo, justicia y tolerancia, Madrid, nº 14, octubre, pp. 79-93. Antonia Pineda Vergara y Fernando Pedro Bruna Quintas // 8. -Giddens, Anthony (2007): “Perspectivas teóricas sobre la familia y las relaciones íntimas”, op. cit., pp. 246-256. Julio Monteagudo Diz // 9. -Ferreira, Virginia (1996), “Mujer y trabajo. La división sexual del trabajo en el análisis sociológico: de natural a socialmente construida”, en María Antonia García de León, Félix Ortega y María Luisa García de Cortázar, (comps.), Sociología de las mujeres españolas, Madrid: Ed. Complutense, pp. 93-119. (Selección: pp. 93-111). Antonio Jesús Acevedo Blanco // 10. -Brullet, Cristina (2004): “La maternidad en occidente y sus condiciones de posibilidad en el siglo XXI”, en Ángeles de la Concha y Raquel Osborne (Eds.): Las mujeres y los niños primero (Discursos de la maternidad). Barcelona, Madrid: Icaria y UNED, pp. 201-228. (Selección: pp.213-228). Antonia Florentina López Caballero // 11. -Osborne, Raquel (2005): “Desigualdad y relaciones de género en las organizaciones: diferencias numéricas, acción positiva y paridad”, Política y Sociedad, vol. 42, nº2, 2005, pp. 163-180. María Aurora Sieiro López // 12. -Torres San Miguel, Laura y Antón Fernández, Eva (2005), Violencia de género, Caja España, Obra Social, Colección: Cartilla de Divulgación (Lo que usted debe saber sobre). (Selección: pp. 18-33). Daniela Isabel Lili Pedraza y Mónica Pedraza Darias // 13. -Osborne, Raquel (2009): Cap. 2, “Malos tratos: un problema estructural”, en Osborne, Raquel: Apuntes sobre violencia de género. Barcelona: Bellaterra Edicions, Serie General Universitaria, pp. 83-136.  Mónica Pedraza Darias Tomás Javier Prieto González // 14. -Platero, Raquel (Lucas) (2013): "Introducción. La interseccionalidad como herramienta de estudio de la sexualidad", en Platero, Intersecciones: cuerpos y sexualidades en la encrucijada. Barcelona: Bellaterra, pp. 15-72. (Selección: pp. 23-48). María Isabel García Duran // 15. -Büchner, J. "Notas para la ponencia “Género y globalización" (versión 2004): 20 pp. Cristina Martínez Blanco

PERSPECTIVAS TEÓRICAS SOBRE LA FAMILIA Y LAS RELACIONES ÍNTIMAS

El estudio de la familia y la vida familiar ha sido abordado de diversas maneras por sociólogos de diferentes escuelas. A pesar de los cambios sociales producidos en las últimas décadas no está demás hacer una breve reseña de la evolución del pensamiento sociológico sobre esta materia antes de centrarnos en los enfoques contemporáneos a la hora de estudiar la familia.

      I.         El funcionalismo
Para la perspectiva funcionalista, la sociedad es un conjunto de instituciones sociales que desempeñan funciones específicas con el fin de garantizar la continuidad y el consenso. Para esta escuela, la familia realiza importantes labores que contribuyen a la satisfacción de las necesidades sociales básicas y que ayudan a perpetuar el orden social. Los sociólogos que trabajan dentro de esta tradición han considerado que la familia nuclear representaba ciertos roles especializados en las sociedades modernas. Con la llegada de la industrialización, la familia pierde importancia como unidad de producción económica y se centra más en la reproducción, la crianza de los hijos y la socialización.
Según Talcott Parsons las dos funciones principales de la familia son la socialización primaria y la estabilización de la personalidad. La socialización primaria es el proceso mediante el cual los niños aprenden las normas culturales de la sociedad en la que han nacido. Al tener lugar en los primeros años de existencia, la familia es el escenario más importante para el desarrollo de la personalidad humana. La estabilización de la personalidad tiene que ver con el rol que desempeña la familia a la hora de asistir emocionalmente a sus miembros adultos. El matrimonio entre hombres y mujeres adultos es el acuerdo mediante el cual se sustentan las personalidades maduras y se mantienen sanas. En la sociedad industrial el papel que tiene la familia en la estabilización de las personalidades adultas es esencial. Se debe a que la familia nuclear suele encontrarse lejos de sus parientes y no puede recurrir a un ámbito de parentesco extenso.
Para Parsons, la familia nuclear era la unidad mejor provista para ocuparse de las demandas de la sociedad industrial. En la “familia convencional”, una especialización de roles dentro de la familia nuclear conlleva que el marido adopta el papel “instrumental” de sustento del hogar y la esposa asumía el de carácter “afectivo” y emocional en el ámbito doméstico.
En la época actual la idea parsoniana de la familia nos parece algo inadecuado y anticuado. Las teorías familiares funcionalistas han sufrido duras críticas por justificar la división del trabajo doméstico y considerarlo natural y carente de problemas. Vistas en su contexto histórico eran comprensibles. Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial contemplaron el regreso de las mujeres a sus tradicionales roles y la recuperación por parte de los hombres del puesto único como sostén de la familia. Podríamos hacer otra crítica ya que al recalcar la importancia que tiene la familia en el desempeño de ciertas funciones, Parsons y Bales prescinden del papel de otras instituciones sociales (gobierno, medios de comunicación, escuelas). Y la última crítica, se debe a que desatienden los diversos tipos de familias diferentes al modelo nuclear y las consideraban desviadas.

     II.         Enfoques feministas
Para muchas personas, la familia constituye una fuente vital de consuelo y comodidad, amor y compañerismo. También puede ser un escenario de explotación, soledad y profundas desigualdades. El feminismo ha tenido un gran impacto en la sociología por haber puesto en tela de juicio la visión de la familia como ámbito armonioso e igualitario. Durante las décadas de los setenta y ochenta el debate sobre la familia estuvo dominado por las perspectivas feministas, pasando a dirigir la atención del estudio al interior de las familias desde las experiencias de las mujeres en la esfera doméstica. Muchas autoras feministas han cuestionado la idea de que la familia sea una unidad cooperativa basada en unos intereses comunes y en el apoyo mutuo. Han intentado mostrar que la presencia de relaciones de poder desiguales dentro de ella supone que ciertos de sus miembros tienden a beneficiarse más que otros.
Una de las preocupaciones primordiales es la división del trabajo doméstico; cómo se distribuyen las tareas entre los miembros del hogar. Entre las feministas existen diferentes opiniones sobre la aparición de esa división en la historia. Mientras que algunas las consideran un resultado del capitalismo industrial, otras afirman que está relacionada con el patriarcado, anterior a la industrialización. La distinción entre los ámbitos doméstico y laboral, hizo que cristalizaran “esferas masculinas” y “esferas femeninas”, que ya existían previamente, así como las relaciones de poder que aún se mantienen tales como el modelo de hombre como sustento de la familia.
Las sociólogas feministas han llevado a cabo estudios sobre cómo comparten hombres y mujeres laborales domésticas, investigando la validez de afirmaciones como la de la “familia asimétrica” (Young y Wilmott), según la cual, con el paso de tiempo las familias se están haciendo más igualitarias en la distribución de los roles y las responsabilidades. Las conclusiones muestran que las mujeres siguen siendo las principales responsables de las labores domésticas y que disfrutan de menos tiempo libre que los hombres, a pesar de que hay más mujeres trabajando fuera de casa con empleos remunerados que nunca.
Algunos sociólogos han examinado los entornos opuestos del trabajo remunerado y del que no lo está, centrándose en la contribución que hacen al conjunto de la economía las labores domésticas no remuneradas que realizan las mujeres.
Otros han investigado la distribución de los recursos dentro de la familia, el acceso a éstos y su control.
En segundo lugar, las feministas han llamado la atención sobre las relaciones de poder desiguales que existen dentro de muchas familias (violencia de género). Haciendo hincapié en la desatención de este tema por parte de los medios académicos, así como por los círculos jurídicos y en la elaboración de las políticas. Las sociólogas feministas han tratado de comprender cómo sirve la familia de escenario para la opresión de género e incluso para los malos tratos físicos.
El estudio de las actividades asistenciales es una tercera área en la que las feministas han hecho importantes aportaciones. Las mujeres no sólo suelen hacerse cargo de ciertas tareas como limpiar y cuidar de los niños, sino también invierten una gran cantidad de trabajo emocional en el mantenimiento de las relaciones personales (Duncombe y Marsden).