viernes, 1 de octubre de 2010

Los nuevos perfiles de las clases trabajadoras en las sociedades tecnológicas


Los nuevos perfiles de las clases trabajadoras en las sociedades tecnológicas

Hay transformaciones significativas en el campo del comportamiento de las clases trabajadoras en la fase de transición desde las sociedades industrializadas maduras hacia las sociedades tecnológicas avanzadas. Los sistemas de robotización han supuesto un fortalecimiento en las pautas de evolución, transformando las percepciones de los trabajadores fabriles sobre una ocasional integración y aprovechamiento socio-cultural.
La minoración de las fuerzas trabajadoras fabriles, el aumento del paro, la precarización laboral, los excluidos como la disminución de algunas ocupaciones han conformado unas mayorías descontentas, fragmentadas en unas sociedades de consumo en desarrollo. Se está constituyendo un sistema situacional con significativas diferencias a lo conocido hasta ahora, como resultado de las nuevas formas de empleo, las severas condiciones de competitividad o las transformaciones de los mercados en la economía global. 
En el marco económico se agudizan las desigualdades salariales y de rentas y las diferencias entre el bienestar de los empleados altamente cualificado con un buen trabajo y el menoscabo de los que tiene un trabajo precario, y en especial, la fragilidad social ascendente, están conformando nuevas formas sobre la estructura de la desigualdad social.
En el marco ideológico-cultural las emergentes dualizaciones e inestabilidades sociales están configurando visiones confusas que provocan las <<escisiones>> entre la realidad actual y las posibilidades culturales alcanzadas, con expresiones de dualismo entre la conciencia y los comportamientos sociales. Unas nuevas barreras sociales en la óptica de la ciudadanía, con expresiones de desigualdad que padecen los relegados, excluidos y aquellos que ni tienen la oportunidad de entrar a formar parte de las clases trabajadoras <<explotadas>>.
En el entorno político las primeras etapas de las sociedades tecnológicas no dejan claro el campo para prever la desaparición de las clases trabajadoras y las organizaciones representativas de los mismas, por lo que es probable que persista la merma en influencia política y social, y la posibilidad de que las organizaciones sindicales representativas de las viejas clases trabajadoras, se inclinen a una acción más de grupo de interés económico y no como un proyecto alternativo y diferente de sociedad.
La modernización en los sistemas de producción confieren nuevas formas de realización de trabajo en antítesis de la tradicional, reflejando una pérdida del <<monopolio>> de la fuerza de trabajo, que hasta ahora se había mantenido, con nuevos <<actores>> en la escena laboral –robots y sistemas automáticos de trabajo-, cada vez más ambivalentes y productivos. Siendo éstos objetos inanimados, que no generan cargas de ningún tipo –salariales, fiscales, sociales-.

Herbert Marcuse
El desgaste del monopolio de la fuerza de trabajo de la clase obrera es indudablemente considerable con importantes repercusiones en las competencias de intercambio, de mediación y de acción colectiva. Unas tendencias hacia la marginación/postergación de los trabajadores en el ámbito económico-laboral y exclusión en el social y político, configurando a las clases trabajadoras a un nuevo estado de <<prescindibles>>. Donde la dependencia del esfuerzo físico o mental en la productividad, cada vez en menor. Como expresó Marcuse; <<la esclavitud actual esté determinada no por la dureza del trabajo, sino por la condición de instrumento y por la reducción del hombre al estado de cosa>>.
La tecnología se configura pues como un factor primordial en la estructura de los nuevos sistemas sociales y en la propia significación de devenir de las viejas clases trabajadoras. Unas transformaciones tecnológicas que han dibujado a lo largo del siglo XX, un nuevo panorama, no sólo en el ámbito fabril, sino en la toda la red social. Manifestándose no sólo en transformaciones en los productos y los procesos de producción, sino también la composición de la fuerza de trabajo, los entornos sociales, la naturaleza de las relaciones sociales, las oportunidades hasta la manera de observar el mundo y posicionarse en él.

Resumen de epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos
Encabeza esta entrada una viñeta con autorización de El Roto