jueves, 21 de octubre de 2010

La sociedad calidoscopio: la creciente complejidad social


La sociedad calidoscopio: la creciente complejidad social

Sobresale la gran complejidad de las nuevas formas sociales, una significativas densificación estructural que actúa sobre la propia configuración y a las particularidades de los sistemas de producción y de organización social.
La evolución desde las sociedades agrarias a las industriales confirió un curso de socialización de trabajo que tuvo consecuencias relevantes en la explicación de los nuevos sistemas de clase y en la orientación de los comportamientos políticos imbricados con ellos. El movimiento sindical y los sistemas de partidos políticos de esta etapa, obedecen a las transformaciones en relación organizativa del trabajo, que supuso cambiar de dirección en lo relacionado a ciertos aspectos de la socialización del trabajo. La previsión actual apunta hacia un incremento en la atomización y ruptura de la organización de actividades. La propagación del trabajo en casa, el teletrabajo, el trabajo en redes, el autoempleo, la producción flexible y descentralización, como otras expresiones laborales, promueven un fenómeno de resocialización.
Sin embrago, el curso socializador-desocializador es sólo una etapa de la marcha de la mutación del trabajo. La propia diferenciación tradicional entre trabajo manual e intelectual ha abandonado gran parte de su capacidad, como el cisma entre industria y servicios;, en paralelo con la pretérita concepción de trabajo productivo, va quedando obsoleta. Entendiendo que el concepto trabajo, tal como hasta ahora era entendido, responde a un periodo muy concreto de la evolución de la humanidad, y que la propia definición de trabajo productivo es una confección sociocultural.
La nueva tipología de sociedades que está sobresaliendo el trabajo; ya no es una realidad uniforme, pues el trabajo se evolucionado, se está complejizando y fragmentando en un conjunto de componentes y dimensiones cada vez más concretas. Sociedades tecnológicas con tres revoluciones en camino: la micro-electrónica, la microbiológicas y la relacionada con la física cuántica. Unos procesos de innovación científica que están alcanzando de lleno en los procesos, en formas de organización y de interacción de la vida social –el trabajo, actividades de ocio, el modo de informarnos y comunicarnos, los patrones de consumo, la forma de trasladarnos, las aplicaciones tecnológicas en el hogar, etc.
La fuerza que durante cierto tiempo la expresión <<sociedad informacional>> y <<sociedad de la información>> obedeció al gran impacto que durante el ocaso del siglo XX estableció la revolución en las comunicaciones, como sus consecuencias sobrevenidas de los sistemas productivos como tales. Donde sobresale las innovaciones en biotecnología y las posibilidades generadas en la mejora de salud y calidad de vida. Lo que nos sitúa frente a una nueva etapa en la plasmación de los rasgos caracterizadores de la moderna complejidad social, que seguirá evolucionando conjuntamente con las nuevas facetas y prismas vayan adquiriendo perfiles más atractivos para la opinión pública, como el girar de un calidoscopio.
Una nueva complejidad social que actúa de una manera discordante y excepcionalmente, en el plano político, económico y sociológico. Estas discordancias que operan entre el marco económico y el político-social, se plasman en un curso complejo. La estructura de la producción de mercancías y la prestación de servicios a escala global, la estructuración de los mercados de trabajo, la marcha de los sistemas financieros, el uso de las innovaciones tecnológicas y el despliegue de los proceso de desindustrialización, reindustrialización, tercerización, etc., se establecen en un plano global. Aunque sus consecuencias son estimados por los ciudadanos desde el ámbito nacional y originariamente desde entornos actitudinales e ideológicos procedentes de culturas políticas concretas.  Existe pues una considerable inadaptación entre los planos económicos, políticos, sociales y culturales, que impulsan debates y controversias.
En el marco general de definición de los antagonismos en el plano de los conflictos sociales en las sociedades emergentes se establece un incremento de las desigualdades y las inclinaciones a una mayor dualización social que está fomentando a especie de agujeros negros que están impulsando a <<evaporarse>> la presencia de unos sectores sociales <<intermedios>> que poseían un status, transmitidotes de una cultura y una mentalidad a sus hijos, en contextos de estabilidad y seguridad.
Estamos frente a una nueva tendencia social de raíz estructural, por la modificación de los equilibrios obtenidos, pues la mayor parte del desempleo tiene un carácter estructural y que el aumento de las desigualdades sociales está imbricado a la evolución de nuevas tipologías de condiciones funcionales ligadas a las formas emergentes de organizar las tareas sociales, fundamentalmente las productivas. Configurando una mayor complejidad de las estructuras de clase, sistemas más heterogénea y con situaciones diferentes de asimetría social, donde las tendencias apuntan que los jóvenes serán los más afectados, surtiendo las filas de los parados, de los excluidos y de los grupos más vulnerables.  

Resumen de epígrafe de La sociedad dividida de José Félix Tezanos