jueves, 22 de marzo de 2012

Ecología I: Medio Ambiente y Sociedad. Preguntas de autocomprensión Parte 44

En la asignatura de Ecología I: Medio Ambiente y Sociedad del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral con las preguntas de autocomprensión de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s, como la autorización que me han otorgado para poder publicarlo en este blog. Derechos reservados de sus autores.

Tema 1 La crisis ambiental: Una visión de conjunto – José Bargallo Rofes .Tema 2 Perfil ambiental de España - José Bargallo Rofes. Tema 3 Medio ambiente en Europa - Víctor Riesgo Gómez. Tema 4 Cambio climático – Tomás Javier Prieto González
Tema 5 Escenarios – Rocío Macarena Navarro Carmona // Carolina Judith  Rabazo Pérez. Tema 6 Impacto social de cambio global – Mª Carmen Rego Martínez Tema 7 ¿Cómo afrontar el cambio global? Mitigación y adaptación - Rocío Macarena   Navarro Carmona. Tema 8 Conciencia y comportamiento ecológicos Nekane Ceballos Aurrekoetxea. Tema 9 Protesta y política ambiental en España – Ruth Cardenal Fernández. Tema 10 Movimientos medioambientales y partidos verdes en Europa – Julia Ortega Tovar.



13.           ¿En qué consiste la bioeconomía y en qué contexto histórico se desarrolla?

En torno a los años sesenta, el ecologismo incipiente da un giro coperniano para centrarse en el entorno humano con un tema radicalmente nuevo: la supervivencia de la especie humana. A diferencia de los enfoques conservacionistas, el término supervivencia introduce el sentimiento de crisis, de temporalidad, y la concepción del ser humano como parte integrante de la biosfera. En su polémica obra Primaverasilenciosa, Rachel Carson considera que el ser humano está en interacción permanente con su medio ambiente. Utilizando un discurso científico, recuerda que no puede extraerse de él sin sufrir las consecuencias inmediatas y a largo plazo. Nicholas Georgescu-Roegen, el padre de la bioeconomía, lo resume de manera aún más cruda y polémica: «Cada vez que producimos un automóvil lo hacemos a costa de una reducción del número de vidas futuras» (1996). Justamente la bioeconomía ataca las bases de la racionalidad moderna, caracterizada por el papel de la ciencia económica moderna y forjada en el paradigma mecanicista, el de Newton y Laplace. En otras palabras, nuestro mundo descansa en teorías y fenómenos atemporales, que no tienen en cuenta los descubrimientos científicos de Carnot, Clausius y Darwin que introducen un concepto central: la irrevocabilidad. (Georgescu-Roegen). La teoría económica no ha incorporado la revolución de la termodinámica y de la biología y sigue viviendo en los principios del siglo XIX.

14.           Defina el término productivismo y exponga cómo se opone a él la ecología política.

Podemos definir el productivismo como un sistema evolutivo y coherente que nace de la interpenetración de tres lógicas principales: la búsqueda prioritaria del crecimiento, la eficacia económica y la racionalidad instrumental que tienen efectos múltiples sobre las estructuras sociales y las vidas cotidianas (Degans). La búsqueda prioritaria del crecimiento como pilar de los sistemas productivistas es una de las dianas constantes de la ecología política. Ésta se opone al postulado que convierte el crecimiento en el motor del bienestar y en un objetivo intrínsicamente bueno:

En el pasado la producción se consideró un beneficio en sí misma. Pero la producción también acarrea costes que sólo recientemente se han hecho visibles. La producción necesariamente merma nuestras reservas finitas de materias primas y energía, mientras que satura la capacidad igualmente limitada de los ecosistemas con los desperdicios que resultan de sus procesos. […] La producción presente sigue creciendo en perjuicio de la producción futura, y en perjuicio de un medio ambiente frágil y cada vez más amenazado. (Georgescu-Roegen, Boulding y Daly, en Riechmann,)


15.           Argumente en contra de la siguiente afirmación “la cantidad de recursos naturales requerida por unidad de producto disminuye con el progreso técnico y la eficacia económica”.

A pesar de basarse en el crecimiento económico y la eficacia económica y tecnológica, el sistema productivista provoca un aumento de la presión sobre los ecosistemas y el consumo energético. Desde un punto de vista ecologista, este factor debilita la teoría que afirma que la cantidad de recursos naturales requerida por unidad de producto disminuye con el progreso técnico y la eficacia económica. Además, el aumento general de la brecha entre pobres y ricos contradice también la teoría según la cual el crecimiento económico es capaz de reducir las desigualdades y de reforzar la cohesión social. Estos errores teóricos se materializan en el cálculo actual de la «riqueza de la nación» a través del producto interior bruto: se trata de una herramienta parcial que sólo suma  las riquezas llamadas productivas —a través del «trabajo productivo»— y, además de pasar por alto tanto la degradación como el agotamiento de los recursos naturales, no tiene en cuenta el conjunto de las riquezas sociales y ecológicas (Marcellesi). Desde la perspectiva del ecologismo se afirma la necesidad de una modificación de «las herramientas que los economistas empleaban para medir el éxito y el bienestar económico de una nación» (Carpintero, ) y la imprescindible renovación teórica de los conceptos de  riqueza, utilidad y valor heredados del siglo XIX.

16.           Explique el sentido de la siguiente frase: “En un mundo ecologista, un subsistema no puede regular un sistema que lo engloba”.

En un mundo ecologista, un subsistema no puede regular un sistema que lo engloba. La regulación del sistema vivo no se puede realizar a partir de un nivel de organización inferior como es la economía, que actúa con sus propias finalidades. La economía es parte integrante de la sociedad, ella misma parte de la biosfera. Por lo tanto, el mercado —que no es más que una parte de la economía— no puede imponer su modo de funcionamiento al resto de los niveles. Sólo una organización controlada por finalidades globales tiene legitimidad en un sistema ecologista.

17.           Explique el término sostenibilidad en el marco de la ecología política.

La noción de sostenibilidad cuestiona radicalmente la visión occidental tradicional de interés general al ampliar las preocupaciones políticas en el «tiempo largo» (al referirse a las generaciones futuras) y en el espacio (al revelar la pertenencia de la humanidad a un espacio común sugiriendo una interdependencia ecológica entre los pueblos) (Boutaud). Sin embargo, se constata la incapacidad del sistema político y democrático actual para pensar el largo plazo y los intereses de los no representados, privilegiando los intereses a corto plazo (Jonas) y limitando además el interés general al Estado-nación. Esta situación de partida empuja a la ecología política a esbozar una reflexión sobre los caminos que posibilitan el cambio y, por tanto, sobre la democracia como herramienta para deliberar sobre «el sentido de lo que hacemos en casa», desde el punto de vista económico, social y político. Por oposición a enfoques medioambientalistas y/o conservadores, la ecología política —por el cambio radical de rumbo que propone a largo plazo— adquiere una dimensión profundamente  transformadora y revolucionaria.

18.           Caracterice las condiciones de aparición de los primeros partidos verdes.

Tras el intenso debate de ideas surgido de los años sesenta y la crítica antiproductivista de la sociedad industrial, la emergencia de una conciencia colectiva y una ideología ecologistas permite dar cabida a la opción verde organizada en el espacio político. Así, durante los años setenta, junto con el nacimiento de organizaciones ecologistas en el seno del movimiento social como Amigos de la Tierra (1969) o Greenpeace (1971), vislumbramos una ebullición activista en torno a la construcción de «la única familia política internacional aparecida desde la segunda guerra mundial» (Los Verdes mundiales, 1992). Los partidos verdes comparten o ponen de relieve diferentes características, entre otras la de ser los principales herederos de los valores de 1968, su gran heterogeneidad en cuanto a sus orígenes, el sentimiento de desempeñar un papel histórico a favor de la supervivencia de la especie humana y unas grandes líneas programáticas semejantes. En sus principios comparten una desconfianza descomunal hacia los llamados partidos políticos tradicionales y las instituciones en general, así como el sentimiento de hacer política de manera diferente.