miércoles, 4 de abril de 2012

Historia de las Ideas Políticas Resúmenes Parte 3

En la asignatura de Historia de las Ideas Políticas del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libro Ideas y Formas Políticas: Del triunfo del Absolutismo a la Posmodernidad, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s.  Derechos reservados, sus autores.

José Rodrigo Crespo - Tema 1 El triunfo del absolutismo // Elisa Ruiz Rodríguez - Tema 2 De la Ilustración al Estado Liberal // Alejandro Gessé Ponce - Tema 3 Los fundamentos de la democracia: de Rosseau a la Revolución Francesa // María Hernando García - Tema 4 El idealismo // Tomás Javier Prieto González - Tema 5 Tradicionalismo y Conservadurismo // Mónica Platero - Tema 6 El pensamiento político norteamericano: de los Founding Fathers a la consolidación de la nación americana // Juan José Amate Ruiz - Tema 7 El liberalismo posrevolucionario // Víctor Riesgo Gómez - Tema 8 Utilitarismo y liberalismo en Inglaterra // Pedro Medina Charavía - Tema 9 Del socialismo utópico al anarquismo // Carla Torres Segura - Tema 10 El anarquismo // Antonio Jesús Acevedo Blanco - Tema 11 Karl Marx y el Marxismo // José Bargallo Roges - Tema 12 El nacionalismo en el siglo XXI // Julio Monteagudo Diz – Tema 13 Totalitarismo (I): Fascismo y Nacional-Socialismo // Inocencia González Fernández Tema 14 Totalitarismo (II): El Comunismo Marxista-Leninista // Eva Del Riego Eguiluz – Tema 15 Los Liberalismo de posguerra // Carolina Judith Rabazo Pérez - Tema 16 Políticas del posmodernismo


3.- SPINOZA Y LA LIBERTAD

En este coro de alabanzas al poder absoluto contrasta la nota disonante de Baruch Spinoza (1632-1677), un judío holandés de ascendencia española o portuguesa y uno de los filósofos más profundos y fascinantes de la historia del pensamiento.

Su obra más importante es  Ética, en la que aplica el método matemático para explicar la naturaleza del hombre. Define a Dios como un ser pensante que garantiza que el entendimiento humano es capaz de alcanzar la verdad. La filosofía nos hace ver que somos parte ”de la naturaleza divina, y ello tanto más cuanto más perfectas acciones llevamos a cabo. Según esto no podemos despreciar ni odiar a nadie ni convertirlos en siervos, sino gobernarlos de modo que puedan obrar libremente.

En el plano individual, la Ética afirma que cuerpo y alma son una unidad en la que ninguno predomina sobre el otro y que es preciso el concurso de ambos para las acciones materiales y las intelectuales. El fin de la Ética es ayudar al hombre a obrar libremente del mejor modo, gobernándose entre las pasiones que le asaltan, discerniéndolas y potenciando las positivas. La especulación racional, además de hacernos más libres, nos hace conscientes de nuestra progresiva unión con Dios, razón, libertad y vida eterna y perfección suprema de la que toda razón, libertad, vida y perfección forman parte. Asimismo, en la sociedad será bueno todo aquello que, bajo la guía de la razón, conduzca a la unidad y solidaridad entre los hombres por los lazos del amor mutuo.

En su Tratado teológico-político aplica su método racionalista y crítico a los textos bíblicos tratando de demostrar que la Escritura no es la palabra de Dios, sino una obra humana cuestionable como cualquier otra. Dios nos habló viviendo en nosotros gracias a la razón, luego el Estado no ha de someterse a los dogmas sino favorecer la plenitud de la razón con el fomento de la libertad.

Sus ideas sobre el Estado las expone en el inconcluso Tratado político. Comienza criticando el irrealismo de la mayoría de las obras de política, proponiendo hacer una obra útil, contando con las pasiones, incómodas pero necesarias, para garantizar la buena administración de los asuntos públicos.

En el capítulo 2 trata del derecho natural. La naturaleza es mucho más amplia que la razón, pues incluye lo irracional. Es la razón y no la naturaleza lo que establece las normas de convivencia. El capítulo 3 trata de la base de la convivencia, el derecho político, una serie de normas generales de las que se derivan las leyes, y la sociedad puede castigar a los infractores y premiar a los que las contemplen, ya que de ellas depende su supervivencia, aunque la capacidad de imponer o prohibir tiene un límite. El capítulo 4 completa las atribuciones del poder político con las de cambiar las leyes. El capítulo 5 se pregunta acerca del fin de la sociedad, que es la paz y la seguridad de la vida. La razón de ser del Estado es proteger la libertad. Luego analiza las formas de gobierno en los capítulos 6 y 7; no resulta conveniente que el poder descanse en manos de uno sólo, ni que haya una religión del Estado, ni pagar al ejército. Debe haber transparencia, haciendo así partícipe del gobierno a la multitud que así se convertirá en apoyo del poder real, dándole estabilidad.

En los tres capítulos siguientes estudia el gobierno aristocrático, más adecuado que el monárquico para conservar la libertad siempre que se mantenga una cierta igualdad, que no acaparen los cargos unas pocas familias, que se repartan equitativamente las cargas fiscales y que se vele para que los magistrados sean dignos y desempeñen su cargo con rectitud. Recomienda que se fomenten las artes y las ciencias para disponer de hombres bien preparados. En el capítulo 11, incompleto, trata sobre la democracia, el gobierno más adecuado para conservar la libertad y en el que todos los ciudadanos son iguales y tienen el mismo derecho a elegir y ser elegidos.