domingo, 13 de mayo de 2012

Historia de las Ideas Políticas Resúmenes Parte 36


En la asignatura de Historia de las Ideas Políticas del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libro Ideas y Formas Políticas: Del triunfo del Absolutismo a la Posmodernidad, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s.  Derechos reservados, sus autores.

José Rodrigo Crespo - Tema 1 El triunfo del absolutismo // Elisa Ruiz Rodríguez - Tema 2 De la Ilustración al Estado Liberal // Alejandro Gessé Ponce - Tema 3 Los fundamentos de la democracia: de Rosseau a la Revolución Francesa // María Hernando García - Tema 4 El idealismo // Tomás Javier Prieto González - Tema 5 Tradicionalismo y Conservadurismo // Mónica Platero - Tema 6 El pensamiento político norteamericano: de los Founding Fathers a la consolidación de la nación americana // Juan José Amate Ruiz - Tema 7 El liberalismo posrevolucionario // Víctor Riesgo Gómez - Tema 8 Utilitarismo y liberalismo en Inglaterra // Pedro Medina Charavía - Tema 9 Del socialismo utópico al anarquismo // Carla Torres Segura - Tema 10 El anarquismo // Antonio Jesús Acevedo Blanco - Tema 11 Karl Marx y el Marxismo // José Bargallo Roges - Tema 12 El nacionalismo en el siglo XXI // Julio Monteagudo Diz – Tema 13 Totalitarismo (I): Fascismo y Nacional-Socialismo // Inocencia González Fernández Tema 14 Totalitarismo (II): El Comunismo Marxista-Leninista // Eva Del Riego Eguiluz – Tema 15 Los Liberalismo de posguerra // Carolina Judith Rabazo Pérez - Tema 16 Políticas del posmodernismo

Bakunin
Características

Libertad e igualdad son las dos palabras-clave en torno a las que se articulan los proyectos libertarios. Abogan por la propiedad colectiva de los medios de producción. Piensan que el ser humano no puede ser libre más que en una sociedad de personas verdaderamente libres.

La libertad , desde el punto de vista anarquista, tiene como objetivo una igualdad concreta, social, fundada en el reconocimiento igual y recíproco de la libertad de todos. Decía Bakunin:"(...) pienso que la igualdad debe establecerse a través de la organización espontánea del trabajo y de la propiedad colectiva de las asociaciones de productores libremente organizadas y federadas territorialmente, no a través de la acción estatal".

Los anarquista consideran indispensable combatir las formas de dominación política de carácter estatal o gubernativo. Para los anarquistas, todos los gobiernos permiten la dominación y la explotación de una parte de la sociedad por otra.

Las concepciones anarquistas cabe decir, son totalmente diferentes a los postulados liberales, que hacen del Estado el árbitro necesario para asegurar la paz civil, y de las prácticas marxistas-leninistas, que creen posible utilizar el poder político y dictatorial de un Estado "obrero".

A partir de 1917 en Rusia y posteriormente con los países que siguieron ese modelo, el fracaso de las tentativas de realizar el socialismo a través del uso de la dictadura demuestra el acierto de la crítica libertaria. Decía Malatesta que la revolución no se puede defender con medios que contradicen sus fines.

La utilización de la dictadura, definida proletaria, no condujo a la desaparición del Estado sino al desarrollo de una enorme burocracia. Hasta su caída esa misma burocracia era la fuente principal de desigualdad y privilegidos en estos países que habían abolido al propiedad privada capitalista.

Bakunin dice: "(...) el Estado despótico no puede existir sin apoyarse en una casta explotadora y privilegiada: la burocracia."

El anarquismo propone un modelo de organización federalista que permita sustituir al Estado y su máquina administrativa a través de la implicación colectiva. El federalismo constituye el punto central del anarquismo y el método sobre el que se construye el socialismo libertario. Aclarar que el federalismo así entendido no tiene que ver con las formas de federalismo político practicado en algunos Estados. Para el anarquismo se trata de un principio de organización social completa, capaz de englobar todos los aspectos de la vida de una colectividad humana.

El pensamiento anarquista en ningún momento niega la importancia de la organización, por lo que se plantea otra manera de organizarse que asegure la autonomía de los componentes. El federalismo se apoya en la autonomía de los trabajadores y de las industrias así como de los municipios. Se asocian entre ellos para garantizarse la provisión de las necesidades individuales y colectivas. Si la autogestión en las empresas posibilita la sustitución del trabajo asalariado por el trabajo asociado, la organización federal de productores, municipios y regiones permite la desaparición del Estado.

El fundamento de tal organización es el contrato voluntario que se puede modificar por voluntad de los contratantes y capaz de reconocer el derecho de iniciativo de todos los componentes.

Este contrato federativo permite precisar los derechos y deberes de cada uno y desarrollar los principios de un verdadero derecho social capaz de regular los conflictos, sin coaccionar la autonomía de sus componentes, lo que permite a la organización federal oponerse tanto al centralismo como al individualismo liberal.

Como es lógico, el federalismo no es considerado por los anarquistas como un credo religioso, sino que es visto como un concepto dinámico, abierto y operativo. Un modo de resolver de la mejor manera posible las cuestiones sociales, respetando la máxima libertad de cada uno sin recurrir a arbitrajes gubernativos.

La acción anarquista

Entre los anarquistas existe una unión indisoluble entre el fin perseguido y los medios utilizados. Los anarquistas piensan que el fin no justifica los medios y que éstos deben estar de acuerdo con el fin perseguido.

El objetivo de la acción anarquista no es la conquista del poder o su gestión. Frente a la acción política y parlamentaria, encaminada a conquistar el poder, los anarquistas prefieren la acción directa, la autogestión generalizada sin delegar poderes a nadie.

Los anarquistas consideran que la práctica de la acción directa es el mejor método de lucha. El pensamiento libertario se opone siempre a todos los intentos de manipulación del movimiento obrero o revolucionario, y aboga por la auto-organización, la acción colectiva y autónoma de los trabajadores.

Los anarquistas ni son ni aspiran a ser una vanguardia o a adoptar un papel dirigente, ya que consideran que nadie puede ocuparse mejor de sus propios asuntos que el interesado. Pero para que sea posible es necesario que los trabajadores tomen conciencia de su capacidad política. La acción anarquista tiene siempro como objetivo la defensa de los explotados, y apoya todas las reivindicaciones que van dirigidas a la mejora de las condiciones de vida y al progreso social.

Numerosos anarquistas han visto en las organizaciones sindicales una forma de transformación social, siempre que se sepan utilizar sus posibilidades. Desde el punto de vista libertario, una organización sindical debe:

1. mantener su autonomía ante las organizaciones políticas y ante el Estado.

2. practicar el federalismo y una auténtica democracia directa.

3. intentar la obtención de las reivindiciones inmmediatas y preparar a los trabajadores para la gestión futura de la producción.

El sindicato y la acción sindical no son ni pueden ser considerados como una finalidad en sí mismos. Es preciso que el sindicato, si no quiere acabar siendo un elemento más del capitalismo, se dote de un programa de transformación social y de una práctica consecuente.

Este tipo de sindicalismo se denomina sindicalismo revolucionario o anarcosindicalismo. En 1922 sindicatos revolucionarios del mundo  reconstruyeron la AIT. En cualquier caso para los anarquistas la acción sindical no es el único método de lucha de los trabajadores.