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domingo, 4 de mayo de 2014

La resurrección de Michel Foucault

Artículo de Juan Manuel Bellver publicado el 25 de abril de 21014 en El Mundo.

"No digo las cosas porque las pienso. Digo las cosas para no pensarlas más", explica Michel Foucault en un vídeo colgado estos días en YouTube bajo el título de 'The Lost Interview' ('La entrevista perdida'). Rescatado de los archivos de la televisión pública holandesa, el programa nos muestra al eminente filósofo francés, en 1971 en su apartamento de la rue Vaugirard, hablando acerca de la locura, la cuestión de género o las culturas extranjeras con su homólogo holandés Fons Elders, en vísperas de un histórico debate con el lingüista estadounidense Noam Chomsky sobre el tema 'La naturaleza humana: Justicia versus poder', celebrado en noviembre de aquel año en la Escuela Superior de Tecnología de Eindhoven y retransmitido igualmente por la Nederlandse Publieke Omroep (NPO).


"Los occidentales tenemos un concepto demasiado elevado de nosotros mismos. Nos creemos una civilización tolerante, que ha acogido todas las culturas que le son ajenas, todas las desviaciones del comportamiento, el lenguaje y la sexualidad", comenta en el mencionado clip. "Me pregunto si eso no es una ilusión, porque para conocer esas culturas ha sido necesario no sólo excluirlas y despreciarlas, sino también explotarlas, conquistarlas y acallarlas a la fuerza, del mismo modo que el puritanismo del siglo XIX amordazó la sexualidad para que ésta se revelase después a través del psicoanálisis y la psicopatología. Así que la universalidad de nuestro saber ha sido adquirida al precio de las exclusiones, prohibiciones, negaciones y rechazos, al precio de la crueldad".
El próximo 25 de junio se cumplirán 30 años de la muerte por sida de uno de los más influyentes pensadores de la segunda mitad del siglo XX y las biografías, recopilaciones de artículos y reediciones se suceden, reivindicando la permanente vigencia de sus planteamientos en estos tiempos convulsos.
Filósofo pero también psicólogo, historiador de las ideas y teórico social, Foucault ha pasado a la posteridad por sus certeros análisis de los sistemas de poder y su relación con el saber, por sus estudios críticos de las instituciones, desde las clínicas hasta los tribunales o las cárceles, y por haber diseccionado las normas sociales y la búsqueda de la verdad en el ser humano, así como las formas de subjetividad, esos criterios que la sociedad impone para definir quién está loco o enfermo, quién es un criminal o un depravado.
Asociado al estructuralismo tras publicar 'Las palabras y las cosas' (1966), donde parte de 'Las meninas' de Velázquez para desarrollar su arqueología de las ciencias humanas desde una perspectiva epistemológica, él mismo se distanció posteriormente de este movimiento, que consideraba demasiado rígido, como tampoco quiso nunca que le clasificaran de autor postestructuralista o posmoderno. Reacio a las etiquetas y los convencionalismos, Foucault dudaba de los signos como dudaba del poder y, acaso consciente de sus debilidades y contradicciones, siempre insistió en que no se juzgara al pensador por su faceta de ser humano.
"No deseo que, durante el programa televisivo, se dedique espacio a mis datos biográficos, ya que los considero irrelevantes para los temas que se van a tratar", le advirtió a su amigo Fons Elders, por carta mecanografiada, antes de prestarse a recibir en su domicilio parisino a la NPO. Y éste cumplió rigurosamente su petición pero, a la hora del montaje, decidió que la entrevista arrancara con un plano fijo de dicha misiva para mostrar la peculiaridad del personaje.
Por mucho que él lo negara, la vida de Paul-Michel Foucault (1926-1984) sí influyó de alguna manera en la construcción de su obra. Nacido en Poitiers, hijo de un eminente cirujano (Paul Foucault), su infancia en una capital de provincias durante la Segunda Guerra Mundial fue la de un niño apabullado por la insistencia de su padre para que estudiara Medicina -al final lo haría su hermano menor Denys- y un alumno irregular que suspendía en Matemáticas pero brillaba en Historia.
Enigmático, solitario y agresivo
Admitido en la prestigiosa École Normale Supérieure (ENS) de París, reducto académico de las élites francesas del que han salido 13 premios Nobel, el muchacho "enigmático, solitario y agresivo" -como le describirían sus compañeros- se quitó allí el nombre de Paul por odio a su progenitor, al tiempo que descubría su homosexualidad con un sentimiento de culpa tan grande que intentó suicidarse con una cuchilla de afeitar.
Cuentan las crónicas que en su internamiento en el Hospital de Saint-Anne, históricamente especializado en trastornos psiquiátricos y adicciones, se halla el secreto de su interés por la Psicología Patológica -disciplina muy reciente en la Francia de la posguerra-, que pasaría a estudiar después de licenciarse en Filosofía en 1948 en la Sorbona, donde solía ufanarse de no haber pisado jamás un aula.
Para aquel tiempo, este devoto de Kant, Nietzsche y Heidegger -pero también del transgresor Georges Bataille- se hizo sorpresivamente militante del Partido Comunista Francés siguiendo a su mentor, Louis Althusser. Pero pronto se desilusionó con las riñas internas del PCF y las noticias sobre los gulag estalinistas que se filtraban desde la URSS. A pesar de ello, en 1951, Althusser le consiguió un puesto de profesor de Psicología en la ENS, donde coincidió con Paul Veyne y Jacques Derrida.
Vino luego un peregrinar por centros extranjeros enseñando francés. En Uppsala (Suecia), escribió en 1954 su primer ensayo, 'Enfermedad mental y personalidad', donde revisaba el concepto de locura y su interpretación a través del tiempo por parte de las autoridades para internar a mendigos y libertinos en instituciones médicas que mezclaban la caridad con la represión. En Varsovia fue asignado en 1958 al Centro de Civilización Francesa, pero pronto la Sluzba Bezpieczenstwa -policía política polaca- detectó sus correrías nocturnas en ambientes gais y le puso en la frontera.
De vuelta a casa, ocupó un puesto de Filosofía en Clermont-Ferrand, donde intimó con el sociólogo Daniel Defert, que sería su compañero hasta el fin de sus días. Siguiendo a este último hasta Túnez, donde le tocó hacer el servicio militar, Foucault se perdió el mayo del 68 en el Hexágono. Pero ese mismo otoño ya estaba en París, inmerso en la ebullición que la capital francesa vivió tras las revueltas callejeras e integrado en una irrepetible camada de pensadores galos (Lévi-Strauss, Roland Barthes, Lacan, Deleuze, Lyotard...), algunos de los cuales participarían con él en la fundación del mítico Centre Universitaire Expérimental de Vincennes, un proyecto docente alternativo y autogestionado, impulsado por el ministro de Educación Edgar Faure como respuesta a las reivindicaciones estudiantiles, que daría lugar después a la Universidad París VIII de Vincennes à Saint-Denis .
Para entonces, nuestro hombre ya era un filósofo admirado, gracias a libros como 'Las palabras y las cosas' (1966) o 'La arqueología del saber' (1969), a los que siguieron otras obras fundamentales como 'Vigilar y castigar' (1975), 'Microfísica del poder' (1980) o 'Historia de la sexualidad' (tres volúmenes de 1976 a 1984), pergeñadas durante su etapa final como catedrático de Historia de los Sistemas de Pensamiento en el reverenciado Collège de France (1970-1984).
LSD y ayatolás
Tal vez porque nunca vivió en directo las barricadas noventayochistas, Foucault se apuntó posteriormente a toda suerte de experiencias marginales o subversivas, desde tomar LSD en 1975 en el corazón del Valle de la Muerte (California), en ese fascinante Zabriskie Point al cual Michelangelo Antonioni dedicó una extravagante película, hasta apoyar en 1979 la revolución iraní del ayatolá Jomeini -luego se arrepentiría- por considerarla como "el nacimiento de una nueva forma de espiritualidad política".
Aquejado del virus VIH, el filósofo más citado del mundo en el ámbito de las Humanidades -según decretaría 'The Times Higher Education Guide' en 2007- falleció en 1984 sin que 'Le Monde' explicara claramente las causas del deceso. Cuatro años después, su admirador y presunto amante Hervé Guibert revelaría su condición de seropositivo en 'Al amigo que no me salvó la vida', ejercicio de autoficción galardonado con el Prix Colette, en el que contaba detalladamente la agonía por síndrome de inmunodeficiencia de un pensador llamado Muzil, alter ego de Foucault.
Antes de dejarnos, el filósofo destruyó muchos de sus documentos inéditos para evitar su difusión y prohibió en su testamento que se realizaran ediciones póstumas de sus escritos, de los cuales se han vendido en Francia hasta la fecha 1,3 millones de ejemplares. A pesar de ello, sus clases magistrales en el Collège de France han dado lugar a 13 volúmenes de transcripciones lanzados por Gallimard, traducidos a 30 idiomas y despachados en el Hexágono al ritmo de 15.000 copias por tomo.
Precisamente uno de aquellos cursos, consagrado en 1979 al neoliberalismo, está siendo reivindicado en los últimos años por su aproximación visionaria a la corriente macro-económica que ha marcado este siglo XXI. Durante tres sesiones, Foucault analizó las teorías de autores entonces poco conocidos, como el austriaco Friedrich Hayek o el estadounidense Gary Becker, futuro Nobel de Economía.
"Con un increíble sentido de la anticipación, reveló que el verdadero proyecto de esta corriente no era liberar al pueblo sino imponer una forma de vida guiada por la tiranía del mercado y la disciplina presupuestaria", señala Eric Aeschimann en 'Le Nouvel Observateur'. "En ese momento, nadie imaginaba la ola neoliberal que caería sobre el planeta. Luego él murió y ese aspecto de su trabajo cayó en el olvido. Hasta que, en 2009, 'La Nouvelle Raison du monde', de Cristian Dardot y Pierre Laval, demostró que Foucault fue también un brillante analista de la economía liberal".

El éxito de dicho ensayo certifica la actualidad del pensamiento 'foucaultiano', que parece haberse vuelto más influyente que el de otros compañeros generacionales como Lacan, Deleuze o Derrida. Para honrarle 30 años después de muerto, Toulouse le dedicará en junio una sesión del Marathon des Mots, igual que el Centro Pompidou parisino ha programado conferencias acerca de la relación de Foucault con el arte, y el canal televisivo Arte emitirá un documental con el significativo título de Foucault contra sí mismo que a él, eterno insatisfecho, quizá no le hubiera hecho mucha gracia.

Artículo de Juan Manuel Bellver publicado el 25 de abril de 21014 en El Mundo.

jueves, 3 de abril de 2014

Resúmenes Teoría Sociológica III: Contemporánea Parte 18

En la asignatura Teoría Sociológica III: Contemporánea del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes del libro Teoría sociológica moderna de George Ritzer. MacGraw-Hill 2010, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Teorías del intercambio, de redes y de la elección racional. Teoría del intercambio y conductismo sociológico. Teoría de redes. Teoría de la elección racional. Capítulo 8 (335-378) Tomás Javier Prieto González // Estructuralismo, postestructuralismo y surgimiento de la teoría social posmoderna. Estructuralismo. Postestructuralismo: las ideas de Michel Foucault. Teoría social posmoderna. Capítulo 13 (559-600) Tomás Javier Prieto González // La metateorización sociológica. La metateorización en sociología. La sociología una ciencia multiparadigmática. Hacia un paradigma sociológico más integrado. Apéndice (601-618) Tomás Javier Prieto González

Marxismo estructural

Otra variedad del estructuralismo es el marxismo estructural, la obra de Louis Althusser, Nicos Poulantzas y Maurice Godelier. Aunque el marxismo estructural y el estructuralismo comparten ambos una preocupación por las “estructuras”, cada uno de ellos las conceptualizas de forma diferente.

Comparten los estructuralistas y los marxistas estrcuturales es que el estructuralismo debe centrarse en las estructuras, o sistemas, que se forman a partir de la interacción de las relaciones sociales. Ambas escuelas ven la estructuras como reales (aunque invisibles). Para Lévi-Strauss lo fundamental está en la estructura de la mente, mientras para los marxistas estructurales está en la estructura subyacente de la sociedad.

Tanto el estructuralismo como el marxismo estructural rechazan el empirismo y aceptan una preocupación por las estructuras fundamentales invisibles. El marxismo estructural no participó en lo fundamental en el giro lingüístico que se estaba produciendo en aquel momento en las ciencias sociales. Su preocupación principal seguía siendo la estructura social y la economía, no la lingüística; siguió asociándose con la teoría marxiana.

Posestructuralismo

Lemert sitúa los inicios del posestructuralismo en un discurso de Jacques Derrida en 1966; unos de los líderes reconocidos de este enfoque. Derrida redujo el lenguaje a la “escritura”, que no constriñe a sus sujetos. Creía que las instituciones sociales eran tan sólo escritura que, como tal, eran incapaces de constreñir a las personas. Derrida deconstruyó el lenguaje y las instituciones sociales. La escritura no es una estructura que constriñe a las personas. Derrida creía que el lenguaje sera desordenado e inestable. Diferentes contextos dan a las palabras distintos significados. Derrida ofrece lo que es, en última instancia, una perspectiva subversiva y deconstructora. La subversión y la deconstrucción son incluso más importantes que el surgimiento del posmodernismo, y es el posestructuralismo el que sienta las bases del posmodernismo.

El objeto de la hostilidad de Derrida es el logocentrismo. Derrida describe como “la represión histórica y la supresión de la escritura desde Platón”. El logocentrismo ha generado la clausura de la filosofía y de las ciencias humanas. El interés de Derrida es deconstruir o “desmantelar” las fuentes de esta clausura, de esta represión, y liberar así la escritura de las cosas que la esclavizan. La “deconstrucción implica la descomposición de las unidades para descubrir las diferencias ocultas”.

Derrida en su análisis llamado “el teatro de la crueldad”, contrapone este concepto al teatro tradicional, en el que predomina un sistema de pensamiento llamado lógica de la representación: lo que ocurre en el escenario “representa” lo que ocurre en “la vida Real” y las expectativas de los escritores, los directores, etc… Este “representacionalismo” es el dios del teatro, y convierte el teatro tradicional en teatro teológico. Un teatro teológico es un teatro controlado, esclavizado.

Derrida imagina un escenario alternatico en la que “el discurso dejará de gobernar el escenario”. El escenario ya no estará gobernado por autores y textos. Los actores dejarán de recibir órdenes; los escritores ya no serán los que ordenen lo que ocurre en el escenario.
Es obvio que Derrida defiende una deconstrucción radical del teatro tradicional. Implica una crítica de la sociedad en genreal que es esclava del logocentrismo. Desea ver una sociedad libre de las ideas de todas las autoridades intelectuales que han creado el discurso dominante. Derrida desea vernos a todos libres para ser escritores.

Derrida desea que el teatro se aleje de su “centro” tradicional, su interés por los escritores y sus expectativas y que dé a los actores libertad de represetación. Derrida asocia el centro con la respuesta y, por tanto, en última instancia, con la muerte. El centro está vinculado a la ausencia de lo que es esencial para Derrida: “representarla diferencia”. Un teatro de un mundo con un centro sería infinitamente abierto, actual y auto-reflexivo. Su argumento es que no vamos a encontrar futuro en el pasado, ni debemos esperar pasivamente nuestro destino. El futuro se busca, se hace, se escribe, en lo que hacemos en el presente.

La búsqueda de la respuesta, la búsqueda del Logos, ha sido destructiva y esclavizadora, con representación y diferencia.

miércoles, 9 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 20


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

La inmoralidad estructural

Se defiende la plasticidad del sujeto, su diversidad y su pluralidad. Frente al sujeto desviado hay un sujeto controlador. Porque de la subjetivización de la conducta desviada a veces se forjan leyes que ignoran o ensombrecen la subjetivización del controlador social; hay dos actores en los dos frentes. Porque el otro frente, el del control social, permanece en la sombra, en una penumbra con proyección borrosa en la que el sujeto controlador se cobija y la emisión que se transmite de su imagen permanece prácticamente des-subjetivada.

Las interpretaciones que eluden al controlador social como sujeto, que sustraen y excluyen a subjetividad de las mismas y se ceban exclusivamente con los sujetos desviados, que responden con sus acciones prosaicas, circunstanciales o no, a una realidad o estructura social que ha sido poco generosa con su existencia, eluden, al mismo tiempo, la responsabilidad política de los sujetos que habilitan el control social, Uno y otro, sujeto desviado y sujeto controlador son, actores con responsabilidad social, aunque con responsabilidades distintas y en proporciones diferentes, ante sus acciones. Por tanto, aquellos que determinan que es moral o políticamente bueno/malo, positivo/negativo, centrado/desviado, normal/anómalo, en suma, de aceptación o de rechazo social, comparten como sujetos y actores sociales que son, a misma galaxia que aquellos a los que determinan: los sujetos determinados y controlados, los sujetos desviados y, también discriminados y despreciados.

Es más, el hecho de que determinados sujetos sociales a través de sus acciones ejerzan control social no les eximen de que practiquen conductas desviadas; ese mismo control les sirve de tapadera para ocultar sus conductas.

Los análisis de Mills sobre la delincuencia empresarial de “guante blanco”, de las élites de poder y de la inmoralidad estructural de sus acciones que, además, debilitan y dejan en entredicho a las instituciones, sigue estando presente. Los principios morales que se defienden desde el control social parecen transmutarse, pues, en hechos y eventos sociales de tal calado que son merecedores de un análisis sociológico particularizado, dando lugar a una sociología del abuso de la posición dominante.

Si para Polanyi las repercusiones sociales, en el siglo XIX, de un sistema económico particular, el sistema de mercado, supuso la gran transformación, las circunstancias actuales del capital multinacionalizado, con sus muy evidentes implicaciones de desigualdad y exclusión social, permiten que podamos referirnos a esta situación creada por el capitalismo “virtual y de casino” denominándola “la segunda gran transformación”. El capital de la metrópoli se ha transformado, pues, en el capital de la “redópolis”. Porque el poder disciplinario empresarial ha multiplicado sus tentáculos, globalizado sus intereses, virtualizado sus transferencias internacionales, metamorfoseado su presencia, rivalizado con otros poderes disciplinarios empresariales, apostado a la “ruleta financiera” con fondos de inversión de gran opacidad y complejidad, creado refugios bancarios offshore, generado capital multinacional y, además, debilitado a los sistemas políticos, a los Estados. El sistema político pierde intensidad, núcleo y consistencia; factores característicos, todos ellos, del poder monopolizador del Estado que le servían de fundamento y definición desde Polanyi y su trabajo aplicado al SXIX. Los sistemas políticos quedan descentralizados y en gran medida subordinados al sistema económico; el Estado pierde fuelle, se anquilosa y esclerotiza. El poder fáctico de los agentes sociales de control, de los sujetos controladores, pierde carnalidad, se des-subjetiva. La situación se hace crítica a medida que, a juicio de De Sousa “el derecho oficial se desorganiza al coexistir con un derecho no oficial dictado por múltiples legisladores fácticos que, gracias a su poder económico, acaban transformando lo fáctico en norma, disputándole al Estado el monopolio de la violencia y del derecho”.

Los controladores sociales se transmutan en una suerte de desviados muy especiales: desviados de gran poder. Torrente asevera que al analizar a realidad social; el orden, el control y la desviación, la clave de su comprensión reside en preguntar quiénes son los controladores, no quiénes son los desviados. Stuart Mill dejó escrito que lo más próximo a la resolución de una pregunta habita en su formulación debida. Para ganar en transparencia habrá que incidir en la necesidad de realizar preguntas bien formuladas que aclaren el cómo el por qué de los abusos de posición dominante y, paralelamente, preguntarse el quiénes están en la cúspide del control del dominio, muchas veces ocultos, otras semiocultos, detrás de “empresas tapaderas” que encubren negocios turbios.

lunes, 7 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 18


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

Análisis estructural: de la sociología a la antropología

Cómo la “permanencia del sistema” y el “sistema de permanencias” de Merton tiene cierto paralelismo con la permanencia de la práctica social y de su función servidora al mantenimiento y preservación del sistema en el estructural funcionalismo de Radcliffe-Brown; sostenía que los sistemas y las estructuras sociales que los conforman son los más parecido a una cartografía corporal en la que los cuerpos se representan a modo de mapas anatómicos y fisiológicos. No hay función (fisiológica) sin órgano (anatómico) que permitan la preservación de los cuerpos, tampoco hay práctica, conducta o función social sin normativa orgánica y estructural que permita el engranaje y lubricación del sistema social. El estructural funcionalismo “obligaba” a Radcliffe-Brown a interpretar la antropología con sincronía y, en consecuencia, las sociedades de estudio antropológico también tenían una interpretación sincrónica, solo interesaba su presente. Su pasado, su historia no tenía ni siquiera la categoría de instrumentación accesoria.

Se puede observar cierto paralelismo entre la conceptuación de lo que es funcional o disfuncional para el orden del sistema en Merton con los binarios de opuestos del estructuralismo de Levi-Strauss: bueno-malo, hombre-mujer, grueso-delgado, naturaleza-cultura. Los binarios opuestos son recursos mentales, con independencia del sistema social en que se encuadren. Que responden al principio universal de rediseñar lo que son simples diferencias de grado. El diseño estructuralista transmuta, mediante una máxima y radical diferenciación, las diferencias de grado en categorías opuestas. Se generan universalmente en el género humano para facilitar la comprensión, la clasificación y el orden natural de las cosas. Se realiza mucho antes de que se iniciaran las investigaciones neurológicas de Edelman y Tononi. El laboratorio mental de Levi-Strauss concibe sin recurrir al cableado físico de la neurología, animado por los “descubrimientos” anteriores que en su dimensión teórica había llevado a cabo con las estructuras del parentesco y del matrimonio.

En Antropología estructural, se refleja con claridad meridiana cómo la función del binario opuestos permiten una mayor o menor regularidad y orden del sistema y la estructura, pero en un paisaje teórico en que la diacronía se pierde en el bosque sincrónico mental de las ideas. La diacronía de la realidad social, en Levi-Strauss, está ausente y, en su ausencia, el cambio social se sumerge, flotando sobre él el idealismo de la sincronía universal.

El “materialismo cultural” de Marvin Harris se encuadra en un sistema de relaciones. El problema de la comprensión de las relaciones sistémicas se instituye como paradigma relevante y principio fundamental del materialismo cultural. Impera la necesidad teórica de establecer relaciones entre las distintas partes que integran los sistemas socioculturales y paralelamente con la evaluación que registran las relaciones, las partes y los sistemas. Para lo cual:

1.    Cualquier sociedad dada tiene que enfrentarse a su modo de producción; a las tecnología de subsistencia, las relaciones tecnoambientales, los ecosistemas, los patrones de trabajo, etc.
2.    La sociedad se enfrenta a su modo de reproducción; a la demografía, los patrones sexuales, la fertilidad, la natalidad, la mortalidad, etc.
3.    Debe hacer frente a la economía doméstica como la estructura familiar, la división del trabajo, la educación, la socialización, la enculturación, etc.
4.    Harris establece  la rúbrica de economía apolítica para integrar en ella la organización de la producción, a reproducción, el intercambio y el consumo que se realiza dentro de y entre bandas, aldeas, jefaturas, Estados e imperios.

  • Su infraestructura; los modos de producción y reproducción son la “base de la base” del materialismo cultural.
  • La estructura, sobre ella, se edifica la economía doméstica y la economía política.
  • Sobre la infraestructura y estructura se asienta lo que Harris llama superestructura de comportamiento, en la que incluye la música, la danza, el arte, los rituales, los juegos, los deportes, etc. Pero también forma parte de ella la ideología, la ciencia y la religión.


jueves, 18 de octubre de 2012

Ecología II: Ecología Humana – Cuestiones a comprender y retener – Parte 21


En la asignatura de Ecología II: Ecología Humana del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2011/12, algunos/as compañeros/as realizamos un trabajo coral: resolver las cuestiones a comprender y retener.  Y como libro de referencia: Medio ambiente y sociedad. La civilización industrial y los límites del planeta de Ernest García (Alianza Editorial), bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s. Derechos reservados, sus autores.


Tema 1  – Las ciencias ambientales, la sociología y la relación entre medioambiente y sociedad - Nekane Ceballos Aurrekoetxea // Tema 2 - La sociología ecológica o medioambiental  Tomás Javier Prieto González // Tema 3 Sociología, límites y sostenibilidad José Bargallo Rofes // Tema 4 - Cambio social: desarrollo y sustentabilidad Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 5 Cambio social: modernización y medio ambiente  Carlos Catalán Serrano // Tema 6 - Medio ambiente, estructura y conflicto social José Bargallo Rofes // Tema 7 - Percepción social de los problemas medioambientales y cambio cultural – Julia Ortega Tovar

Exponga cómo se generan los conflictos eco-sociales desde esta perspectiva.
La intensificación y la persistencia del conflicto entre la sociedad y el medio ambiente se explican por la generalización y profundización de sus causas: la acumulación de capital requiere el uso de recursos naturales para expandir la producción y los beneficios, la asalarización hace a los trabajadores más dependientes del crecimiento del crecimiento para incrementar el salario y las oportunidades de empleo, el desarrollo tecnológico eleva la productividad del trabajo reemplazandolo por enegía y capital físico, los gobiernos empujan en la misma dirección para asegurar la “riqueza nacional” y la “seguridad social”…incluso muchas de las inversiones hechas por los gobiernos en “protección del medio ambiente” responden a la misma lógica.

Desarrolle la crítica de la economía política del medio ambiente a los movimientos ecologistas.

El movimiento ecologista, al ocuparse de los cambios en el medio ambiente y no de la distribución de los costes y beneficios de los cambios económicos necesarios para introducir medidas de protección medioambiental, se sitúa en discordancia con los requerimientos de una redistribución positiva de los recursos económicos, sin la cual no puede conseguir el apoyo social necesario para alcanzar los objetivos ecológicos. Es por ello que suelen mantener que el movimiento ecologista ha fracasado hasta el momento en su intento de refrenar las tendencias expansivas de la economía porque ha sido incapaz de ligar sus propuestas ambientales con las necesidades económicas de los trabajadores, las minorías y los pobres.

Exponga los tipos de movimientos sociales relacionados con el medio ambiente y sus características según Schnaiberg y Gould.

  • Estructuralista o radical:

--Movilizar para derrotar a las élites económicas y a la rueda de la producción.
--Supuesto clave: la mayoría de los ciudadanos se beneficia.
--Acción colectiva en oposición a la rueda de la producción.

  • Escapista o ecologista profundo:

--Transformar la sociedad a través de la tecnología apropiada y la sencillez voluntaria.
--Supuesto clave: todo el mundo se beneficia.
--Acciones individuales y de grupos pequeños en oposición a la rueda de producción.

  • Reformista:

--Modificar la producción para reducir sustancialmente los problemas medioambientales.
--Supuesto clave: ciudadanos e inversores tienen los mismos intereses, tanto en producir como en proteger el medio ambiente.
--Acción cooperativa con las élites de la rueda de producción.

  • Meliorativo:

--Comprar productos verdes y otras acciones de consumo.
--Supuesto clave: el consumo determina la producción.
--Acciones individuales dentro de la rueda de producción.

  • Cosmético:

--Reciclar los desperdicios.
--Supuesto clave: el gobierno se ocupará de los problemas.
--Acción individual sólo bajo la dirección de las élites de la rueda de la producción.

  • Igualdad social:

--El problema es la supervivencia económica, no la protección mediambiental.
--Supuesto clave: las personas más pobres necesitan satisfacer sus necesidades básicas.
--Apoyo a la rueda de la producción sólo en tanto que haya más empleos e ingresos para los desfavorecidos.

  • Antiecológico:

--El problema no es el medio ambiente, sino el alarmismo de los ecologistas.
--Supuesto clave: el mercado internalizará automáticamente cualquier problema a corto plazo.
--Ninguna acción de protección del medio ambiente; acción individual y/o colectiva en apoyo a la rueda de producción.

martes, 3 de julio de 2012

Teoría Sociológica II: Moderna Resúmenes Parte 9


En la asignatura de Teoría Sociológica II: Moderna del segundo cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED, algun@s compañer@s realizamos un trabajo coral; resúmenes del libroTeoría sociológica moderna de George Ritzer, bibliografía básica de esta asignatura. Quiero agradecer el esfuerzo, compromiso y dedicación desplegado por tod@s.  Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Un esbozo histórico de la teoría sociológica: Los años posteriores– Tomás Javier Prieto González // Tema 2 T. Parsons- Ruth Cardedal Fernández // Tema 3 Funcionalismo Estructural, Neofuncionalismo y Teoría del Conflicto- Carolina Judith Rabazo Pérez // Tema 4 Variedades de la Teoría Marxiana– Carlos Catalán Serrano // Tema 5 Teoría de sistemas– Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Interaccionismo Simbólico – Isabel Bermúdez Pérez // Tema 7 Etnometodología- María de los Ángeles de Diego Miravet // Tema 8 Teorías del Intercambio, de Redes y de la Elección Racional - Yolanda Diez Suárez



Auge y (¿)decadencia(¿) de la sociología marxiana

Durante los últimos años del decenio de los sesenta la teoría marxiana comenzó finalmente a penetrar de modo significativo en la teoría sociológica estadounidense.

Las razones principales:

1.     La teoría dominante (el funcionalismo estructural) era objeto de numerosas críticas, como su conservadurismo.

2.     La sociología radical de Mills y la teoría del conflicto sentaron las bases para el desarrollo de una teoría estadounidense arraigada en la tradición marciana.

3.     Muchos sociólogos jóvenes que formaron parte de movimientos feministas, estudiantil, protesta contra la guerra de Vietnam, se sintieron atraídos por ideas radicales.

Marx
Los teóricos estadounidenses se han sentido atraídos por la obra de la escuela crítica, debido a su combinación de las teorías marxiana y weberiana. Ese aumento de interés se produjo cierto apoyo institucional a esa orientación como revistas especializadas, creación de una sección de sociología marxiana en la American Sociological Association.

Es destacable la tendencia del grupo de sociólogos que hacen sociología histórica desde una perspectiva marxiana. También es notorio otro grupo que analiza el reino económico desde una perspectiva sociológica, y otros muchos se dedican a hacer sociología empírica bastante tradicional, pero inspirada en un profundo conocimiento de la teoría marciana.

Con la desistegración de la Unión Soviética y la caída de los regímenes marxistas de todo el mundo, la teoría marxiana cayó en desgracia en la década de 1990. La teoría marxiana ya no guarda relación, como pretendía Marx, con un programa dirigido a cambiar la base de la sociedad; es una teoría sin práctica. Los grandes cambios sociales han supuesto un serio desafío para los teóricos marxianos, que buscan desesperadamente adaptarse a estos cambios de varios modos.

El reto de la teoría feminista

El crecimiento de la teoría feminista contemporánea se basa en el nuevo activismo de las mujeres a favor de la plena igualdad civil, la llamada <> ola del movimiento de la mujer, que empezó a manifestarse en los años sesenta. Tres factores contribuyeron a desencadenar esta nueva oleada de actividad feminista:

1.     El clima general de pensamiento crítico que caracterizaba a ese periodo,

2.     la rabia de las activistas que se unieron en tropel a los movimientos contra la guerra y en pro de los derechos humanos y a

3.     la revuelta estudiantil para encontrarse con las actitudes sexistas de los hombres radicales y liberales que participaban en esos movimientos.

El movimiento feminista ha seguido expandiéndose hasta la década de los noventa mientras el activismo de otros muchos movimientos de los años 60´s ha desaparecido. Un rasgo sobresaliente del movimiento feminista internacional ha sido la enorme y creciente proliferación de una nueva literatura sobre las mujeres que hace visibles todos los aspectos de la vida y las experiencias femeninas que hasta entonces no habían sido tenidos en cuenta. Esta literatura es conocida como estudios sobre las mujeres o nueva literatura sobre las mujeres. La teoría feminista constituye el hilo conductor de esta literatura: en ocasiones está implítica en escritos sobre cuestiones tan importantes como el trabajo, la violación, la cultura popular o como el análisis de la maternidad.

La teoría feminista contempla el mundo social desde el ventajoso punto de mira de una minoría hasta ahora invisible y no reconocida –las mujeres- con la vista puesta en que las actividades de estas mujeres han contribuido a crear nuestro mundo. Este punto de vista requiere una nueva elaboración de nuestra comprensión de la vida social.

Entre las razones que explican que la sociología haya esquivado la teoría feminista:

·       prejuicios antifeministas

·       las dudosas credenciales científicas de una teoría tan próxima al activismo político y

·       la precaución que suscitó el reconocimiento de las implicaciones profundamente radicales de la teoría feminista para la troía y el método sociológicos.

Estructuralismo y posestructuralismo

Michel Foucault,
El estructuralismo constituye actualmente un fenómeno internacional. El estructuralismo se ha labrado una posición dentro de la sociología. El problema es que aún está tan poco desarrollado dentro de la sociología que es difícil definirlo con precisión.

·       Hay quienes se centran en los que denominan <>, son estas estructuras inconscientes las que conducen a las personas a pensar y a actuar como lo hacen, Sigmund Freud puede considerarse un buen ejemplo de esta orientación.

·       Hay también estructuralistas que se fijan en las grandes estrcuturas invisibles de la sociedad capitalista.

·       Un tercer grupo contempla las estructuras como los modelos que se pueden construir del mundo social.

·       Otros se preocupan por la relación dialéctica entre los individuos y las estructuras sociales: un vínculo entre las estructuras de la mente y las de la sociedad. A Claude Lévi-Strauss se le relaciona con esta perspectiva.

A medida que el estructuralismo se desarrolla dentro de la sociología se produce un movimiento fuera de ella que va más allá de las premisas originales de aquel movimiento: el postestructuralismo y como su principal representante Michel Foucault, que se centró en las estructuras para más tarde centrarse en el poder y en la relación que existía entre conocimiento y poder. Los postestruturalistas aceptan la importancia de las estrcuturas, pero van más allá para tratar una amplia gama de cuestiones diferentes. El posestructuralismo se le suele considerar como precursor de la teoría social posmoderna.