lunes, 7 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 18


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

Análisis estructural: de la sociología a la antropología

Cómo la “permanencia del sistema” y el “sistema de permanencias” de Merton tiene cierto paralelismo con la permanencia de la práctica social y de su función servidora al mantenimiento y preservación del sistema en el estructural funcionalismo de Radcliffe-Brown; sostenía que los sistemas y las estructuras sociales que los conforman son los más parecido a una cartografía corporal en la que los cuerpos se representan a modo de mapas anatómicos y fisiológicos. No hay función (fisiológica) sin órgano (anatómico) que permitan la preservación de los cuerpos, tampoco hay práctica, conducta o función social sin normativa orgánica y estructural que permita el engranaje y lubricación del sistema social. El estructural funcionalismo “obligaba” a Radcliffe-Brown a interpretar la antropología con sincronía y, en consecuencia, las sociedades de estudio antropológico también tenían una interpretación sincrónica, solo interesaba su presente. Su pasado, su historia no tenía ni siquiera la categoría de instrumentación accesoria.

Se puede observar cierto paralelismo entre la conceptuación de lo que es funcional o disfuncional para el orden del sistema en Merton con los binarios de opuestos del estructuralismo de Levi-Strauss: bueno-malo, hombre-mujer, grueso-delgado, naturaleza-cultura. Los binarios opuestos son recursos mentales, con independencia del sistema social en que se encuadren. Que responden al principio universal de rediseñar lo que son simples diferencias de grado. El diseño estructuralista transmuta, mediante una máxima y radical diferenciación, las diferencias de grado en categorías opuestas. Se generan universalmente en el género humano para facilitar la comprensión, la clasificación y el orden natural de las cosas. Se realiza mucho antes de que se iniciaran las investigaciones neurológicas de Edelman y Tononi. El laboratorio mental de Levi-Strauss concibe sin recurrir al cableado físico de la neurología, animado por los “descubrimientos” anteriores que en su dimensión teórica había llevado a cabo con las estructuras del parentesco y del matrimonio.

En Antropología estructural, se refleja con claridad meridiana cómo la función del binario opuestos permiten una mayor o menor regularidad y orden del sistema y la estructura, pero en un paisaje teórico en que la diacronía se pierde en el bosque sincrónico mental de las ideas. La diacronía de la realidad social, en Levi-Strauss, está ausente y, en su ausencia, el cambio social se sumerge, flotando sobre él el idealismo de la sincronía universal.

El “materialismo cultural” de Marvin Harris se encuadra en un sistema de relaciones. El problema de la comprensión de las relaciones sistémicas se instituye como paradigma relevante y principio fundamental del materialismo cultural. Impera la necesidad teórica de establecer relaciones entre las distintas partes que integran los sistemas socioculturales y paralelamente con la evaluación que registran las relaciones, las partes y los sistemas. Para lo cual:

1.    Cualquier sociedad dada tiene que enfrentarse a su modo de producción; a las tecnología de subsistencia, las relaciones tecnoambientales, los ecosistemas, los patrones de trabajo, etc.
2.    La sociedad se enfrenta a su modo de reproducción; a la demografía, los patrones sexuales, la fertilidad, la natalidad, la mortalidad, etc.
3.    Debe hacer frente a la economía doméstica como la estructura familiar, la división del trabajo, la educación, la socialización, la enculturación, etc.
4.    Harris establece  la rúbrica de economía apolítica para integrar en ella la organización de la producción, a reproducción, el intercambio y el consumo que se realiza dentro de y entre bandas, aldeas, jefaturas, Estados e imperios.

  • Su infraestructura; los modos de producción y reproducción son la “base de la base” del materialismo cultural.
  • La estructura, sobre ella, se edifica la economía doméstica y la economía política.
  • Sobre la infraestructura y estructura se asienta lo que Harris llama superestructura de comportamiento, en la que incluye la música, la danza, el arte, los rituales, los juegos, los deportes, etc. Pero también forma parte de ella la ideología, la ciencia y la religión.