viernes, 4 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 16


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González



La desregulación sociocriminológica incumplida

En los 80´s, años después de que fueran publicadas La nueva criminología y Critical Criminology, las corrientes de desregulación, en sentido opuesto al señalado por Taylor et al., que se impusieron y se afianzaron en las sociedades occidentales fueron, como se sabe, las propuestas neoconservadoras de Tacher y Reagan; los imperativos del eslogan tacheriano de largo alcance político, “la sociedad no existe, existe los individuos” y de su inveterada invocación, especie de mantra, de su entonces repetida y lapidaria frase There Is No Alternative (TINA) (No hay alternativa), y en paralelo, la imposición del eslogan reaganiano que, por supuesto, también es de concomitante resonancia política: “el problema es el Estado”. Esto es, la ideología desreguladora del capital y la presencia mínima del Estado  en la regulación de la economía y las finanzas: “Consenso de Washington”, consenso del estandarte del neoliberalismo. Ha propiciado la extensión en el tiempo de una crisis económica sin fronteras nacionales capaz de detenerla. El hiperindividualismo, el vacío político y moral y el hiperespacio mediático son las pautas sustentadoras de la sociedad “políticamente correcta”.

Estamos presenciando un cierto fiasco. No solo conceptual y de aproximación teórica que incumple los ideales, los pronósticos o las fantasías; se trata de un fiasco social que, siguiendo indicaciones de un liberalismo político ha atenazado al individuo, en lugar de emanciparle. La emancipación perseguida por la nueva criminología que pretendía liberar al sujeto del control social, de su patologización, de la conducta individual que interviene en sociedad con conductas inmorales que no pueden ser deglutidas institucionalmente, no se cumplió, de acuerdo a lo previsto, en el último cuarto del siglo pasado y principios del siglo XX.

Tampoco se logró la regulación de los excesos, porque la regulación social alcanzada, condensada al máximo expresivo, ha supuesto la confirmación de dos tipos de sujetos sociales:

·      La regulación supone la sujeción del sujeto desposeído
·      La desregulación o insuficiente regulación de las actividades financieras del sujeto empoderado, del sujeto con poder.

Ambos sujetos, el capitalizado con finanzas y el capitalizado solo con el cuerpo que le sustenta, están sujetados por el orden simbólico social de forma diferenciada. Como afirma Ibáñez, también proporciona una división dual, en términos de poder o de su ausencia. De hecho, existe una separación semántica entre ellos, en el laboratorio social en que el sujeto reside, perdido en relación al objeto, se constata que a mayor empoderamiento del sujeto se producen menos probabilidades de pérdida. Para crear sociedades enquistadas en el inmovilismo.

La síntesis de la dualidad de posicionamientos del sujeto permite afirmar que la modificación del absolutismo moral del SXIX y posteriormente de la censura moral, de cuyo estudio se encargaba la sociología de la desviación, ha reconstruido la realidad de las sociedades, hasta el punto de que en ellas se viva, según Sumner, una diáspora de la desviación. Sumner se decanta por denominarlo sociología de la censura.

Personalmente me inclino por reconocer una sociología de la diversidad a la hora de sustituir e rótulo de la sociología de la conducta desviada. Por todo el conjunto de avatares socioeconómicos propiciados, desde finales del siglo pasado por el liberalismo como fuerza política hegemónica; por a presencia y visibilidad social, cada vez más acentuada en a sociedad occidental, de los sujetos frágiles. Por la demanda, adquisición y conquista de derechos de ciudadanía. Que pueden expresarse en forma de sexualidad identitaria, pero también en forma y manera de identidades de toda índole que buscan la emancipación y, consiguientemente, no ser estigmatizadas ni excluidas. Me inclino por favorecer una sociología de la diversidad que explore, analice y allane los excesos de la desregulación del capital y de los sujetos empoderados ocasionan al gran contingente de ciudadanos sin poder.