jueves, 3 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 15


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, yo y Víctor Riesgo Gómez realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad - Tomás Javier Prieto González // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada – Tomás Javier Prieto González// Tema 4 De la desviación y de la diversidad – Tomás Javier Prieto González// Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología – Víctor Riesgo Gómez // Tema 6 Sociología de la diversidad – Tomás Javier Prieto González //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad – Tomás Javier Prieto González // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española – Tomás Javier Prieto González // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero – Tomás Javier Prieto González // Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias – Tomás Javier Prieto González

La nueva criminología sociológica y el obituario de la desviación

Otra mirada de la desviación es la ofrecida por los conceptos de estructura, proceso y cultura de los “nuevos criminólogos”. En la “nueva criminología” se defiende confluencia de intereses sociológicos aparentemente antagónicos o, en menos medida, dispares. Los “nuevos criminólogos” admiten que la desviación “no es una propiedad del acto”. Apuntan que, una vez efectuada la admisión teórica de la desvinculación o ruptura de la desviación con la acción práctica que la posee y somete, “lo que se necesita es avanzar, por un lado, hacia una sociología estructural y, por el otro, hacia una sociología de la motivación”. En el estudio de la desviación al igual que en el estudio de a sociedad e general, lo que se necesita es una sociología que combine estructura, proceso y cultura en una dialéctica continua.

Como para los nuevos criminólogos, Taylos, Waltson y Young era evidente la crisis de la sociología y la crisis de la sociedad, era de mismo modo necesario enfrentarse a las dos situaciones críticas. Además de la crisis de la teoría sociológica y de la racionalidad que sustenta su pensamiento, existe crisis en la sociedad que se contempla, se exige a la nueva criminología que adopte un posicionamiento teórico sociológico normativo que permita:

·      “resolver” las “cuestiones fundamentales”
·      en el caso de que, a pesar de la exigente responsabilidad, la resolución teórica y sociológica fuera insuficiente, llevando sus planteamientos a la práctica, “resolverlos socialmente”.

Como no se puede disociar el delito del ordenamiento social de la época que lo causa, para que aquel pueda ser abolido es necesario que este se transforme, para lo cual debe producirse “un cambio social fundamental”. “La desviación es normal, en el sentido de que la actualidad los hombres se esfuerzan conscientemente por afirmar su diversidad humana”. “Lo imperioso es crear una sociedad en la que a realidad de la diversidad humana sea personal, orgánica o social, no esté sometida al poder de criminalizar”.

Taylor, Waltson y Young en La nueva criminología, no explican lo que denominan “la economía política, la psicología social y la dinámica social de la reacción social ante la desviación”. Dado que los autores citados enfatizan los factores económicos, políticos, psicológicos y dinámicos sociales cuando cuestionan el positivismo biologista y psicologista que se desentiende de lo social y de sus ordenamientos y considera al individuo como una constante, como un “átomo aislado”, como una esencia fija e inmutable, sin imbricación en la sociedad que lo sustenta, un desarrollo expositivo de los componentes dinámicos de la sociedad; de los factores económicos, políticos, psicológicos y sociales, hubiera sido pertinente y, sobre todo, más persuasivo. En esa visión neomarxista que Taylor et al. Tienen de la sociedad de su época, los sujetos sociales deberían haber figurado y ser representados teóricamente, con toda la complejidad que les caracteriza, tal y como sucede en la realidad social. Realidad que implica cambios sociales. Esa visión neomarxista se situaba teóricamente en las antípodas del funcionalismo norteamericano, que políticamente no se pronunciaba ni tenía compromiso alguno y se centraba en el crimen juvenil de las ciudades de EEUU. La justificación se defiende en términos de desviación, de su normalidad y de su inevitable presencia socia; se expande la necesidad de la desviación, tanto en su vertiente teórica cuanto en su vertiente social.

A defunciones de disciplinas académicas hay dos publicaciones sobresalientes en las que se basa Sumner para formular el obituario de la desviación:

1.    Critical criminology el autor además de adoptar una actitud que el mismo califica de confesional, ofrece las razones que motivan el abandono del concepto de desviación; el énfasis y exceso en la idealización y el romanticismo de la libertad individual, frente al control social, que caracterizaron sus escritos anteriores sobre la desviación. Young se acusa de dejar muchos problemas sin resolver en le proceso de la subjetividad de las conductas desviadas. Se acusa de ser un idealista de izquierdas. Los sujetos desviados, en la “criminología proletaria”, cedieron su previo protagonismo a los trabajadores, las verdaderas víctimas de la delincuencia y de las condiciones económicas.
Un grupo de sociólogos británicos abogaban por la necesidad sociológica de una teoría social de corte estructuralista; con una base y orientación política clara y resolutiva. Se distancia de los principios sociológicos norteamericanos.
Se lanza una propuesta sociológica en pos de un objetivo diferenciado: conjugar una criminología novedosa con respecto a la sociología de la desviación norteamericana; se prescinde de la desviación como elemento de análisis. Se contempla la sociedad con mirada cambiante, lo que les lleva a replantearse el análisis sociológico que hacían anteriormente. En Critical criminology Taylor, Waltson y Young se desembarazan de subjetividad; no les interesan los sujetos; idealizan la posibilidad de una nueva y mejor sociedad, liberada de necesidades materiales. Esa sociedad nos liberará de la desviación criminal; para que e sujeto desviado desaparezca del análisis de una sociologíaa neomarxista. Mediante la construcción, desarrollo y puesta a punto de una análisis materialista e histórico de normas legales de regulación. Este neomarxismo sociológico, criminológicamente crítico, supone la proyección en pantalla del neoestalinismo
2.    Resistence trough Rituals, confirma también el despredimiento del concepto de desviación y de la persona desviada que la expresa y practica, aunque desde presupuestos teóricos diferentes a los sostenidos en el ensayo de Young. Se manifiesta sin opacidad alguna que las expresiones de las subculturas en general pueden interpretarse como resoluciones de problemas imaginarios que son frutos derivados de las relaciones sociales contradictorias. Como bien cara Sumner: todos tenemos preferencia, pero mantener y ratificar nuestros derechos preferenciales ni implica que estos constituyan la prueba de la verdad absoluta o, en un plano comparativo, que nosotros estemos en posesión de la verdad intelectual y los otro estén intelectualmente en bancarrota.

La crítica que la nueva criminología dirige a la teoría de la reacción social acusándola de determinista, es insuficiente; encapsula a los protagonistas de la desviación conductual. Interpretan las acciones sociales de los sujetos como respuesta a la acción institucional que, mediante el control social, se ejerce sobre ellos, sujetándoles en sus redes.

La relación entre lo que se consideraba delito, lo que constituía desviación y lo que se instituía como diferencia no tenían mucho sentido, desde el prisma de la lógica, o eran arbitrarias, sin coherencia alguna o claramente contradictorias. Para Sumner algunos delitos no podían ser conceptualizados como desviados, otros sí, en tanto que algunas diferencias menores se tildaban de desviada y otras de mucha mayor entidad no se teñían con desviación alguna; hacía de la desviación un concepto muy borroso. Las llamadas a la tolerancia y a la flexibilidad en una democracia parlamentaria, como la de UK, se interpretaban como una desregulación desde arriba, la desviación, con mayor razón, quedaba en entredicho. Porque las personas que estén en el poder cambian de posición y lugar regularmente. Las definiciones de delito, desviación y diferencia parecían más bien responder a un desaguisado conceptual que a una cadena de raciocinio asentada en las coordenadas de la lógica. Las constelaciones de pensamiento se traducían en función de quién juzgaba qué y cuándo.

Sumner asegura que la desviación social de las conductas se sustanciaba por ser algo inherente al propio comportamiento, en lugar de establecer la reacción entre este y la norma. Censura que se explica por la represión inconsciente del miedo a las mujeres y a la clase social trabajadora, a los radicales, a los negros y a las minorías étnicas colonizadas. Quien concluye su epitafio de la sociología de la desviación señalando sus puntos negros:

·      La desviación corporativa.
·      Las vinculaciones de las mujeres con la desviación.
·      La falta de consenso moral y político de lo conceptualmente desviado.
·      La relación de la desviación con la opresión fueron cláusulas muy descuidadas por la sociología de la desviación, que precipitaron el colapso de su pretensión científica.

La sociología de la desviación, como tal denominación, fue un error teórico. Más lógico hubiera sido llamarla sociología de la censura, puesto que sus contenidos trataban de a gestión sociológica de las conductas de los sujetos que causaban problemas sociales al Estado. Todo lo indicado implica, para Sumner, la necesidad de transformación y cambio del significado del término desviación y, asimismo, de sus derivada conceptuales. La crítica tiene visión de futuro y pretende una realidad diferente. Se incide en la necesidad de la discontinuidad de una “hacer social” delictivo, criminalizado y penalizado. “Lo imperioso es crear una sociedad en la que la realidad de la diversidad humana sea personal, orgánica o social, no esté sometida al poder de criminalizar”. La nueva criminología se aferró al desprendimiento del control, de la regulación y del capitalismo: Su paradigma fue la emancipación o el desprendimiento de las corrientes reguladoras que desde el SXIX habían ido tomando mayor densidad y protagonismo. En los contenidos de la sociología de la criminología crítica se retoma la regulación, aunque sin hacer concesiones teóricas al capitalismo. Su regulación, es de tipo neoestalinista.