jueves, 31 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 42


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:
Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología


NOTAS SUELTAS SOBRE SEXUALIDAD EN LA DICTADURA, TRANSICIÓN Y DEMOCRACIA ESPAÑOLA

Las etapas indicadas remiten a vivencias sociales y culturales caracterizadas por controles institucionales, legales y políticos diferentes. La sexualidad se genera, contextualiza y expresa social y culturalmente; viene regulada por normativas legales que aprueban o conculcan conductas. Las tres etapas políticas permiten referenciar tres periodos y formas de control político sexual diferente: dictatorial, predemocrático y democrático. Me permitiré reducir las tres etapas a dos periodos interpretativos de la sexualidad. El primero de ellos coincidirá en el tiempo con la etapa política dictatorial, de 1939 a 1975. El segundo englobará la transición política y la democracia propiamente dicha en un solo apartado, que se iniciará en 1975 y mostrará hasta 2008 las normativas y los usos sexuales, a mi juicio, más significativos que se han desarrollado desde entonces.

La aprobación en 1978 de la nueva Constitución: se promulgarán leyes que afectan a las conductas sexuales. El férreo control de la sexualidad imperante en el nacionalcatolicismo del régimen dictatorial franquista comienza a diluirse. La política sexual del Estado de la dictadura que se constituye como referente de riesgo y amenazante sombra para el sujeto social-sexual. Tratado como súbdito, al que se le anula la capacidad erótica, cesa gradualmente su presencia, para dar paso, también de manera gradual, a una política democrática de la sexualidad que contempla al sujeto social-sexual como ciudadano. La cultura actual de la sexualidad ha surgido de esa cuna política.

En tan sólo 30 años de recorrido, de 1978 a 2008, se ha logrado que la sexualidad de la caverna franquista se hay transformado en una sexualidad menos restrictiva, más abierta y de proyección exterior. El sujeto social como agente activo de su sexualidad es difícilmente categorizable en términos de homogeneidad cultural. Caro Baroja afirma que la realidad cultural constituye un nicho plural, u rico mosaico de diversidad.

Los estereotipo sexuales proyectan representaciones culturales mediante las cuales las personas sociales, hombres y mujeres, son tratadas como agentes pasivos, seres desprovistos de agencia constitutiva. Iniciativas individuales y respuestas transgesoras del sujeto al estereotipo son parte de las inevitables características que permean la sexualidad. Para comprender el hecho sexual y profundizar en él hay que incidir en la actividad de los sujetos que los configuran. Interesarnos, como informan Gagnon y Simon en los sexual scripts (guiones sexuales), en la interacción entre contexto e individuo.

El problema de comprensión de la individualidad y su agencia radica precisamente en su diversidad. En sus raíces múltiples estriba la dificultad para acomodarla a estándares. Reiss denomina a este conjunto indivisible de sentimientos y emociones “ideología emotiva”, para diferenciarlo de la “ideología cognitiva”, más afín a la racionalización de conductas. Este es el reto metodológico y epistemológico al que las ciencias sociales que tengan como objeto de estudio la sexualidad deben enfrentarse, su facebook.  La interpretación plural y diversa de la realidad sociocultural en su vertiente sexual es su imperativo. La sexualidad en cuanto objeto de estudio es “inevitable e inexorablemente política”.