sábado, 12 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 23


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:
Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología



Sociología de la diversidad

En el caso inglés, que la sociología de la desviación murió de éxito, pero de muerte natural. Otra cosa es el caso español de la sociología de la conducta desviada, que se extingue, sin éxito previo, por intervención facultativa. Las dos designaciones sociológicas dieron y dan en el caso de la sociología española salida epistemológica diferente a la situación que les precedió.

De epitafios y nacimientos

En comparación con la sociología británica, la sociología española no dedicó tanta atención a la desviación. Las conductas desviadas sociológicamente tratadas nunca tuvieron en España días de gloria. Su deceso como disciplina académica no se debe al éxito, a un pasado que en un principio fue de vino y rosas. Su muerte hay que atribuirla al Plan Bolonia. Si la desviación como objeto de estudio ha desaparecido, quiere decirse que, en uno y otro caso y a pesar de las diferencias señaladas, estamos hablando de la expiración académica de una disciplina. Desde una perspectiva material, toda muerte conlleva un cadáver. ¿Por qué debatir con un cadáver? Se pregunta Sumner; quiere diseccionar el cadáver antes de que pueda revivir. En ese juego de metáforas que establece Sumner, en el que él deviene cirujano que trocea la anatomía del cadáver, Rock juega el rol del familiar que llora la desaparición y muerte del paciente querido.

En efecto Sumner afirma que se desentiende del mudo real y concreto de la oferta de cursos de sociología de la desviación en universidades cuyos locus están situados y contextualizados en ámbitos geográficos y culturales ajenos a UK. Las pautas de organización socioacadémica cuyos enclaves quieren ordenar epistemológicamente la sociedad, en España, no sería aplicable. Se observa que símbolos y metáforas, pero también materialidades, comportamientos sociales e historia ni se solapan ni coinciden. Sirven para diferenciar a España y a UK a la hora de interpretar la desaparición de una disciplina designada sociología de las conductas desviadas y su expiración académica en la Facultad de la UNED que la acogía.

Si se parte de contextos históricos y simbólicos diferentes que tienen recorridos que transcurren por diversas vías y se alcanzan el destino. En distintos años, muy separados en el tiempo, la lectura española que se haga de ese proceso no tiene que ser necesariamente coincidente con la inglesa, de itinerario alternativo. Se prefiere seguir el camino que marcan los símbolos culturales propios, su significación e interpretación por medio del uso recurrente de nuestra historia más inmediata. Y más, si cabe, desde el momento que se acepta que el sustrato ideológico, referenciado por Sumner, acabó con la sociología de la desviación en el UK.

En UK se dieron enfrentamientos teóricos, entre sociólogos y criminólogos, que en su lucha buscaban posicionamientos hegemónicos. No en el caso español. Aquí no solo no hubo ni hay combatientes que intenten conseguir una posición hegemónica, sino que tampoco hubo ni hay combatientes para posiciones secundarias y más subordinadas. Las Escuelas de Criminología en España, al estar de siempre próximas o adheridas a las Facultades de Derecho, han tenido competencias profesionales diferenciadas de las de los sociólogos, no dando lugar a enfrentamientos con estos. Desde este proyecto no hay prisa alguna o temor por la posibilidad de que el cadáver académico de las conductas desviadas resucite. Si resucita, en todo caso, estaríamos ante la presencia de un Lázaro muy diferenciado y desde luego no clónico en relación al que le precedió. Tanto por razones de evolución histórica, como por transformación y cambio político, social y cultural. Más que por revivir sociológico de la desviación, se aboga por un nacimiento: la sociología de la diversidad.


Y en todo nacimiento parte de la inexistencia. Las disciplinas académicas rememoran el itinerario que el ser humano transita en su existencia. Como este que nace con la intención de condensar en cuatro palabras, sociología de la diversidad, os contenidos de su objeto de estudio y con la voluntad de darle significación. El acto fundacional de la diversidad, como objeto de estudio sociológico, se integraría en lo que se designa como sociología de las ausencias. Para la sociología de la diversidad sexual se trataría de un acto fundacional sui géneris, porque con anterioridad al SXIX, esto es, antes de su medicalización, la sexualidad mostró, a lo largo de la historia y las diferentes culturas, más que suficientes variantes sociales que evidenciaban su diversidad. La medicalización de la sexualidad supuso la interpretación clínica de las conductas sexuales, entendidas estas como actos realizados por individuos aislados o al margen de la sociedad, individuos a los que “consecuentemente” se patologizó. El reconocimiento de la diversidad sexual como objeto de estudio de la sociología de la diversidad encaja perfectamente, como el guante en los dedos de la mano, en el marco de la obviedad: la constatación de la evidencia de las ausencias