lunes, 28 de enero de 2013

Sociología de la Diversidad – Resúmenes Parte 39


En la asignatura de Sociología de la Diversidad del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, el compañero Víctor Riesgo Gómez y yo, realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Como libro de referencia: Sociodiversidad y sexualidad (José Antonio Nieto Piñeroba) Derechos reservados, sus autores.

Tomás Javier Prieto González:
Tema 1 Planteamiento de la sociología de la diversidad // Tema 2 Acción desviada, conducta desviada y alteridad // Tema 3 El finiquito de la desviación y de la conducta desviada // Tema 4 De la desviación y de la diversidad // Tema 6 Sociología de la diversidad //  Tema 7 Antropología de la sexualidad y discursividad // Tema 8 Los guiones sociales. El individuo, el cuerpo y el transgénero // Tema 9 Notas sueltas sobre sexualidad en la disctadura, transición y democracia española // Tema 10 Despsiquiatrizar el transgénero Tema11 El transgénero en las sociedades polinesias

Víctor Riesgo Gómez:
Tema 5 Razones que justifican la diversidad en sociología


Individuo y cuerpo

La tradición que hace del individuo centro y de sus acciones fuerza liberadora tiene raíz filosófica. Para Hegel, la libertad viene encarnada en la autonomía del acto individual; para Nitzche la escapatoria a la opresión estriba en la acción del individuo crítico. Las verdaderas fuerzas del cambio radican en las elecciones que hacemos como individuos, las acciones que ellas ponen en movimiento y sus consecuencias para los demás. El producto más característico de la tradición humanista occidental es el individuo libre y autónomo. El transgenerista, en su acción, como individuo encarnaría la “verdadera fuerza del cambio” y en cuanto transgresor, que rechaza el sistema binario de géneros, operaría en la “superficie de la historia”. El trasngenerista hace de su biografía centro. Como individuo entiende su vida centralmente; hace de ella eje central, por encima de cualquier otra autoridad.

El cuerpo incrementa su cotización simbólica. El mapa corporal se hace capital en una doble acepción: como fondo de riqueza e inversión y como referente de expresión del ego. El cuerpo, en el mundo moderno, para muchos estudiosos, posibilita una base firme para reconstruir un sentido del ego en el que poder confiar. Así, el transgenerista confía más en su propia raíz individual, que le permite hacer de su cuerpo una construcción autoimpuesta, autodirigida, que en un diseño sobreimpuesto, sobre dirigido.

La cultura se forja en la interacción de los cuerpos. La cultura transgenerista no comparte, equitativamente, con otras voces culturales más integradas el marco social. Un tropel de egos que parten den distintas direcciones, a veces opuestas, forman la identidad múltiple y plural, o, lo que es lo mismo, las diferencias entre los individuos.

El individuo, como actor social y como sujeto discerniente práctico, ajeno a la polémica de psicólogos, sociólogos o antropólogos, siempre ha sido autoproductor de vida y parte del engranaje social. Es el científico, social o clínico quien, en ese “martilleo” cultural, constructor de mundos, enfoca y desenfoca a otros individuos. El científico, en su hacer, es quien encuadra y desencuadra. Parece que el individuo ha perdido el sentido de aceptación de ciertos modelos, para encontrarlo en pautas de expresión individual no sometidas a rígidos protocolos. El sujeto de interés clínico que antes ocupaba su identidad, ahora la hace pública, cargando de sentido, con “lógica de acción práctica”, su proceder. El sujeto engranado en los social y empapado en su cosmos se “abstrae” de él para proyectarse subjetivamente cada vez con más fuerza. El transgénero no recurrente a dirigía genital es una de ella. La transexualidad con cirugía de reasignación de sexo, otra. A su vez, el transgénero y la transexualidad engloban individualidades concretas y diferenciadas. Lo biográfico cobra mayor sentido. El individuo quiere sentir la cualidad.