sábado, 9 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 22


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González

LA CONTRATACIÓN TEMPORAL COMO PACTO INTERGENERACIONAL IMPLÍCITO

   Las importantes disminuciones de la ocupación de los jóvenes y los mayores (junto con la desaparición del trabajo infantil y del empleo asalariado de los ancianos) se han visto cubiertas por el estado a través de la enseñanza y las pensiones. Las prestaciones por desempleo las disfrutan ambos colectivos pero favorecen en mayor medida a los que tienen más edad. Es indicativo que la primera huelga general se convocase en relación a la reforma de las pensiones, y la segunda como protesta por el plan de empleo juvenil, cuyo contenido exacto no se hizo público.

   Aunque la reforma de las pensiones limitó la vía de acceso y las cuantías, su aplicación hizo crecer el número de pensionistas y el gasto público, por lo cual se han convertido en un arma electoral letal. Sin embargo las condiciones de estabilidad y calidad del empleo juvenil no mejoraron aunque se consiguiese la extensión a los jóvenes de la cobertura por desempleo. No obstante, cuando se planteó el plan de empleo juvenil, la inserción de los jóvenes se había desbloqueado por la acción de la recuperación económica y el crecimiento de la contratación temporal.

   A pesar de la alta rotación, los despidos crecen en relación con las finalizaciones de contratos, y la nueva normativa  de las prestaciones por desempleo que favorece a los mayores los coloca como más probables candidatos al despido. Entre 1991 y 1993 se duplicó la proporción de aquellos que se acogen a la cobertura por desempleo provenientes de los expedientes de regulación de empleo (ERE). Este hecho muestra que la gran diferencia entre la productividad de ambos colectivos compensa a los empresarios de los costes de rescisión.

   Son numerosos los efectos no deseables de la rotación con estancias breves en los puestos. En primer lugar están los efectos adversos en la eficiencia, tanto del sistema productivo como de la alteración del mercado de trabajo, pues la rotación solo es indiferente en los puestos de baja cualificación, en el resto conlleva disminuciones de la productividad e interferencias en la fijación de los salarios. Entre los individuales se puede destacar la incertidumbre y el desánimo de los trabajadores que se ven imposibilitados para identificarse con sus tareas y planificar sus vidas. Otro efecto es la dilapidación de las capacidades genéricas obtenidas en la formación de base y de las específicas de la experiencia laboral concreta.

   Menor rendimiento del capital humano, aumento de la rigidez del mercado laboral (que se acomoda a situaciones de paro masivo) y creciente segmentación de los ocupados parecen causas suficientes para generar una respuesta social amplia. Pero al parecer la sociedad consiente que se produzca tal desigualdad entre unos y otros trabajadores. Una posible respuesta la encontramos en la interpretación generacional del fenómeno. Los jóvenes gozan de una mejor formación y mayor flexibilidad que los mayores, así para equilibrar las diferencias se reducen los derechos de estabilidad de los nuevos empleados y se protege a los trabajadores más desfavorecidos en proporción a la diferencia entre ambos grupos. Si con estas condiciones de empleados jóvenes rotando en los puestos de trabajo y trabajadores mayores sobreprotegidos se ha producido un desplazamiento mayor de estos últimos ¿qué hubiera sido de ellos sin la sobreprotección de su seguro de antigüedad? Por lo tanto, se puede hablar de un pacto entre las generaciones que mantiene los derechos de estabilidad de los trabajadores mayores mientras se les niega a los jóvenes para aminorar el ritmo de desplazamiento de sus antecesores. También se puede formular esta idea mediante el concepto de “preferencia revelada” sobre la distribución de los derechos en que la sociedad admitiría dicha desigualdad: a la mala fortuna de haberse incorporado al mercado laboral en momentos especialmente difíciles, le corresponde la ventaja de vivir en un país con unas condiciones políticas, económicas y culturales mucho mejores que los que ahora gozan de una mejor posición laboral. Aunque esta clase de formulaciones son ambiguas y etéreas, habría que definir los actores de este fenómeno o comportamiento. En principio el escenario en el que actúan cuenta con tres ámbitos diferentes: el político, el de los agentes sociales y el familiar.

   En el ámbito político el campo preferente es el electoral, en el que no es imprescindible una organización concreta para defender los intereses, y los jubilados pueden hacer valer sus preferencias contando con el pragmatismo que imprime la edad. Entre los jóvenes se da un menor pragmatismo y una mayor indefinición de sus intereses, y en este sentido la abstención o el voto contra el gobierno no son armas electorales eficientes. Entre los empresarios es minoritaria la presencia de jóvenes, y en los sindicatos tienen mayor peso el sector público, los trabajadores fijos, las grandes empresas y los adultos. En estas condiciones es difícil que los jóvenes tengan una representación eficiente y tras la huelga de 1988, gobierno, empresarios y sindicatos fueron agentes de un pacto que respondía a los intereses de los negociadores. Entonces ¿por qué toleran los jóvenes semejante pacto? La respuesta seguramente haya que buscarla en el ámbito familiar.

   La aceptación social de las decisiones públicas se produce en el seno de las familias; es el ámbito donde se dirimen la organización y la distribución de las dedicaciones vitales como la prolongación de los estudios de los hijos mayores, la necesidad de sueldos complementarios etc. La coexistencia familiar es la condición de posibilidad de la consolidación de esos pactos que se producen en el espacio público. Se puede decir que los jóvenes aceptan  o intercambian unas condiciones laborales desfavorables o aplazadas por la tolerancia de la familia y su preparación mediante los estudios para una vida laboral adulta. Se produce una relativa digestión familiar de la imposición de los pactos exteriores; el grueso de los recursos en forma de rentas va a parar a los mayores, mientras los menores reciben servicios familiares y formación estatal. La competencia laboral se equilibra por sexo y se desequilibra por edad. Estudios efectuados y regresiones logísticas muestran cómo el componente generacional es un determinante primordial en las diferentes probabilidades de tener un contrato temporal.

   En estas condiciones se puede concluir que el pacto impuesto por el espacio público se resuelve en el ámbito familiar con un reparto desigual de la temporalidad cuya componente básica es la generacional.