sábado, 2 de marzo de 2013

Resúmenes Sociología del Trabajo Parte 16


En la asignatura de Sociología del Trabajo del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria. Derechos reservados, sus autores.

Tema 1.- La educación profesional para el empleo - Antonio Jesús Acevedo Blanco // Tema 2.- Para una definición social de la juventud  Tomás Javier Prieto González y Ruth Cardedal Fernández // Tema 3.- La ocupabilidad en la familia María Lourdes Ruiz Garde // Tema 4.- Dinámica de la desocupación  Irene Ibañez Sánchez // Tema 5.- Elementos de contexto Blas García Ruiz // Tema 6.- La temporalidad, pacto intergeneracional o imposición Pedro Medina Charavia // Tema 7.- Biografías laborales por sexo y nivel de estudios  Victoria Aguilera Izquierdo // Tema 8.- Dinámica laboral de la inmigración en España Tomás Javier Prieto González


IV. INMIGRACIÓN “ECONÓMICA IRREGULAR” ¿UNA REFORMA LABORAL ENCUBIERTA?

En términos de fiscalidad general, es probable que la crisis conlleve serias dificultades a los contribuyentes para cumplir con puntualidad sus obligaciones tributarias. Sin embargo, el estudio de la comparación entre la disminución del empleo que estima la EPA y la caída que se ha producido en el conjunto de las afiliaciones a la seguridad social da una impresión contradictoria.
  1. Desde el año 2005, se mantiene la diferencia absoluta y disminuye el porcentaje de irregulares.
  2. A partir del cuarto trimestre de 2008, sigue cayendo la diferencia relativa y disminuye en mayor medida el empleo EPA que el número de afiliaciones en alta a la seguridad social.

En cuanto a los extranjeros:

  1. desde 2000 hasta 2004 fue creciendo la diferencia entre los trabajadores extranjeros ocupados en la EPA y las afiliaciones a la seguridad social de los extranjeros.
  2. La regularización de 2005 consigue una importante disminución inicial de esa diferencia en términos absolutos y relativos.
  3. Pero a partir de 2006 se estabiliza la proporción de extranjeros laboralmente irregulares, con una media del 29%, que es la que se mantiene el primer trimestre de 2010.

Esta presencia de forma continuada de un contingente tan numeroso de trabajadores radicalmente fuera del sistema fiscal español ha supuesto una especie de “reforma laboral” en el margen de las ocupaciones de menor nivel en nuestro sistema productivo que no encontrarían demanda solvente si cumplieran con sus obligaciones institucionales y fiscales vigentes.
Este contingente es la diferencia entre el ritmo de entrada de la inmigración económica y el ritmo de regularización de los que estaban residiendo  y trabajando. Ésto ha supuesto una especie de coste  por la regularización que los nuevos inmigrantes han tenido que pagar. Si se ralentiza  el ritmo de entrada  de nuevos inmigrantes, la regularización de la totalidad de los que residan en España hará desaparecer esos puestos por la ausencia de demanda solvente. El hecho de que la proporción de irregulares respecto a la seguridad social se ha mantenido durante la crisis, implica que se han perdido en la misma proporción puestos regulares e irregulares. Si les hubiese sucedido lo mismo que a los españoles, habrían perdido una mayor proporción de puestos irregulares. Los grandes números que ésto implica supone un problema que merece más atención de la que se le dispensa: la masiva importación de desigualdad que ha supuesto la inmigración, ha supuesto una reforma laboral parcial y encubierta de hecho, que no de derecho.

VII. CONCLUSIONES

Éstas son de tipo analítico, heurístico y propositivo

  1. Las sucesivas crisis de empleo que han tenido lugar en España en las tres últimas décadas han ido expulsando de las ocupaciones a los trabajadores varones con menor nivel formativo. Por el contrario, desde 1985, los que tienen estudios universitarios superiores han mantenido su alto nivel de ocupación, sin que éste sufriese variaciones en función de la fase del ciclo económico.
  2. El caso de los que tienen estudios primarios es especialmente preocupante porque en las edades que son la cima de su carrera sólo tienen una tasa de ocupación del 66.7%. El tamaño de este colectivo disminuye rápidamente por lo escaso de su reposición. El problema en el futuro inmediato es la importante caída de los que tienen como máximo la ESO y que son un colectivo estable de más de 3 millones de varones, y que probablemente ocupen su posición.
  3. La cronificación de la situación de no-empleo de una parte creciente de los que tienen un menor nivel formativo plantea una posible carencia de demanda solvente  para contratar a los menos cualificados a los costes mínimos existentes. La reducción del coste laboral de los trabajos que requieren escasa cualificación es especialmente problemática.
    1. Por lo ajustado de la relación entre los salarios y el coste de algunos gastos fijos como la vivienda
    2. Porque una posible bonificación de las cotizaciones para esos empleos podría generar adaptaciones espurias a esa solución.

  1. No sólo hay una mayor desocupación en España que en el resto de países europeos de similar tamaño, sino que la observación de las tasas de desocupación trimestral nos muestran que también hay una rotación mucho mayor.
  2. La comparación intersexual de las dos medidas de la desocupación (anual y trimestral) a lo largo de la última década, junto con el estudio del ritmo de recuperación del empleo, da resultados muy diferentes para cada sexo.Durante los años de expansión los varones tenían la mitad de desocupación que las mujeres y un ritmo de recuperación del empleo algo más rápido y más completo. La llegada de la crisis ha igualado en gran medida la situación de ambos sexos, ya que los varones han visto empeorar su situación. Este proceso de igualación de las dinámicas de pérdidda y recuperación del empleo entre ambos sexos por empeoramiento de la situación de los varones se produce de manera muy semejante cuando se estudian únicamente los asalariados del sector privado de la industria y los servicios.
  3. Si se considera lo perjudicial que resulta pasar periodos de no ocupación, y se constata el enorme contingente que sufre esa situación cada año, esta forma de adaptación a las reglas de nuestro mercado de trabajo no parece aceptable.
  4. El crecimiento del empleo público durante la última década ha venido acompañado de un incremento de la temporalidad de los contratos. La temporalidad en el sector público ha llegado hasta el extremo de coincidir con la del sector privado cuando la crisis ha provocado el descenso de esta última.
  5. Frente a una importante disminución de la irregularidad entre los españoles, los extranjeros desde 2007 han mantenido estable su proporción de irregulares. El gran número (una media de 715.000 irregulares durante los últimos 6 años) se puede interpretar como una reforma laboral espuria y encubierta.

Todo lo dicho sugiere la necesidad de una profunda reforma del mercado de trabajo con 2 objetivos prioritarios:

  1. Evitar la cronificación de la progresiva caída de la tasa de empleo de los descualificados. Se entiende la gran dificultad que encierra encontrar el equilibrio entre unos costes que posibilitasen la aparición de una demanda solvente para unos trabajos de reducida productividad y las motivaciones para aceptarlos por parte de unos potenciales trabajadores que pueden encontrar otras soluciones para el mantenimiento de su desocupación. Ya que cuanto más cercanos estén los rendimientos del trabajo y del no-trabajo, mayor será la rotación entre ambas situaciones. A este respecto, convendría buscar soluciones eficientes para hacer accesible a los empleadores el coste total de estos contratos, sin perder su aceptabilidad.
  2. Reducir de forma eficiente la desmesurada dinámica de la desocupación, en la medida en que depende de la regulación de la contratación: sería recomendable la creación de una sola forma de contrato, siempre con duración indeterminada, con una progresión tan continua de la cuantía por año trabajado de la indemnización por despido que eliminase la funcionalidad económica de los constantes vencimiento, y con ella, las finalizaciones de la relación laboral sin otra causa que las actuales ventajas (directas o indirectas) asociadas al final del plazo del contrato.