viernes, 29 de marzo de 2013

Resúmenes Cambio Social I Parte 3


En la asignatura de Cambio Social I del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2012/13, algunos compañeros realizamos los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria Sociología del cambio social de Piotr Sztompka. Derechos reservados, sus autores.

Capítulo 1 Conceptos fundamentales en el estudio del cambio social. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 2 Vicisitudes de la idea de progreso. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 3 La dimensión temporal de la sociedad: El tiempo social. Víctor Riesgo // Capítulo 4 Modalidades de tradición histórica. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 5 La modernidad y más allá. Víctor Riesgo // Capítulo 6 La globalización de la sociedad humana. Tomás Javier Prieto González // Capítulo 7 El evolucionismo clásico – Julia Ortega Trovar  // Capítulo 8 El neoevolucionismo - Julia Ortega Trovar // Capítulo 9 Teorías viejas y nuevas de la modernización – Andrea Fuente Fernández // Capítulo 10 Las teorías de los ciclos históricosBlas García Ruiz // Capítulo 11 El materialismo histórico - Blas García Ruiz  //Capítulo 12 Contra el desarrollismo, la crítica moderna Julio Monteagudo Diz // Capítulo 13 La historia como producto humanoGalaaz Vaamonde (9 octubre) // Capítulo 14 La nueva Sociología histórica - Galaaz Vaamonde // Capítulo 15 El devenir socialJesús Sánchez Azañedo // Capítulo 16 Las ideas como fuerzas históricas - Carlos Catalán Serrano // Capítulo 17 El surgimiento de lo normativo – María Purificación Moreno Moreno // Capítulo 18 Los grandes individuos como agentes de cambio social - María Purificación M. Moreno  

Variedades de procesos sociales: una tipología

Los modelos son instrumentos cognitivos y han de ser juzgados por su efectividad, fecundidad y poder heurístico.

·      El modelo sistémico: ha demostrado ser extremadamente influyente y subyace a la mayoría de las teorías del cambio social que nos rodea.
·      El modelo de campo: surge como un intento de aprehender la naturaleza dinámica de la sociedad de forma más adecuada, pero necesita aún de una gran cantidad de trabajo añadido de elaboración conceptual y de corroboración empírica.

Lo sensato parece tomar una posición ecléctica y derivar nuestro aparato conceptual básico para el estudio del cambio social de ambas fuentes. Según Boudon “No tiene sentido intentar reducir el cambio social a un modelo único”. Para orientarnos en el complejo dominio del campo social, necesitamos introducir una tipología de los procesos sociales:

La forma de los procesos sociales

Si contemplamos los procesos desde una perspectiva distante, externa, pueden reconocerse varias formas y perfiles. Los procesos direccionales son irreversibles y a menudo acumulativos. Cada estadio consecutivo es diferente de cualquier estadio anterior e incorpora efectos del estadio anterior, al tiempo que cualquier estadio anterior proporciona prerrequisitos para el estadio posterior. La idea de irreversibilidad enfatiza que en la vida humana hay acciones que no pueden deshacerse, pensamientos que no pueden ser des-pensados, sentimientos que no pueden ser des-sentidos, experiencias que no pueden ser des-experimentadas. Una vez acontecen, dejan huellas endémicas e influyen sin escapatoria posible a los estadios posteriores del proceso.

Los ejemplos nos lo proporcionan las así llamadas teorías de la convergencia, que muestran cómo diversas sociedades, de tradiciones profundamente diferentes, alcanzan eventualmente determinados logros civilizatorios o tecnológicos parecidos, tanto en la producción de máquinas, en el gobierno democrático, en el transporte por automóvil, en las telecomunicaciones. Otros ejemplos de tales procesos abundan en la literatura estructural-funcional, que enfatiza la tendencia finalística del sistema social para alcanzar un estado de equilibrio por medio de mecanismos internos que compensan cualquier perturbación.

Los procesos direccionales pueden ser graduales, incrementales o lineales. Cuando siguen una trayectoria única, o pasan a través de secuencias parecidas o estadios necesarios, se les denomina unilineales. Cuando los procesos siguen una serie de trayectorias alternativas se saltan algún estadio, sustituyen otros, añaden estadios atípicos, se denominan multilineales. Lo opuesto a los procesos lineales son aquellos que proceden por medio de saltos cualitativos o rupturas tras períodos prolongados de crecimiento cuantitativo, traspasando umbrales específicos o que realizan de terminadas “funciones peldaños”. Éstos son procesos no lineales. Los procesos no direccionales (o fluidos) pueden ser de dos tipos. Algunos son puramente fortuitos, caóticos, sin criterio discernible. Otros procesos son oscilatorios, siguen modelos discernibles de repetición o al menos de similitud, cuando los estadios consecutivos son o idénticos o al menos semejantes cualitativamente a estadios anteriores. Cuando se observa el parecido, pero a un nivel distinto de complejidad, consideramos que le proceso sigue el modelo de una espiral, o un ciclo abierto. Si el nivel alcanzado tras cada ciclo es superior, podemos hablar de un ciclo de desarrollo (o incluso progresivo). Si por el contario, el nivel alcanzado tras cada cambio completo es más bajo en un grado relevante, nos referiremos al proceso como un ciclo regresivo.

·      Un caso límite: cuando el flujo de tiempo no coincide con ningún cambio en el estado del sistema se le denomina estancamiento.
·      Otro caso límite: cuando los cambios no siguen ningún patrón reconocible, se le puede denominar proceso fortuito.

Los resultados finales de los procesos sociales

Tiene que ver con los resultados producidos por los procesos. Algunos procesos dan lugar a la emergencia de condiciones sociales, estados de la sociedad, estructuras sociales, etc. Completamente nuevos. Son realmente creativos y producen novedades fundamentales. El término “morfogénesis” puede aplicarse a todos los procesos de este tipo. Los procesos morfogenéticas se encuentran en los orígenes de todos los logros civilizatorios, tecnológicos, culturales y sociales de la humanidad, desde la primera sociedad primitiva al estadio industrial moderno. Éstos han de ser distinguidos de los procesos de mera transmutación, que producen resultados menos radicales sin novedades fundamentales. Los primeros, conocidos como “reproducción simple” dan como resultado el sostenimiento de las condiciones recibidas, la preservación del status quo, salvaguardando la persistencia y continuidad de la sociedad en forma absolutamente inalterada. Están en el centro de atención de la escuela estructural-funcional.

Mientras la reproducción simple deja todo como estaba, la “reproducción ampliada” denota un enriquecimiento sin modificación cualitativa básica. El empobrecimiento cuantitativo, de nuevo sin cambio cualitativo, puede denominarse “reproducción contraída”. El llamado “crecimiento negativo” de a población, la explotación desenfrenada de los recursos naturales. Al margen de las modificaciones cuantitativas, acontecen cambios cualitativos básicos, ya no hablamos de reproducción sino más bien de “transformación”. No es fácil determinar dónde se encuentran los límites, y qué cambio puede considerarse como cualitativo. Tales cambios se entiende que afectan al núcleo de la realidad social, puesto que sus repercusiones se dejan sentir, normalmente, en todos los aspectos de la vida social, transformando su cualidad de conjunto. “Transformación” es sinónimo de lo que antes denominamos “cambios de”, mientras que “reproducción” señala en general “cambios en”.

Procesos en la conciencia social

Algo importante a considerar en todos los procesos que acontecen en el mundo humano es la conciencia del cambio por la gente implicada; la conciencia de los resultados que produce el proceso. Al introducir el factor subjetivo en nuestra tipología debemos distinguir tres tipos adicionales de cambios.

1.    Los procesos pueden ser reconocidos, anticipados e intencionado. Según Robert K. Merton los denominaremos “manifiestos”.
2.    Los procesos pueden no ser reconocidos, no anticipados y no intencionados, los llamaremos “latentes”. El cambio en sí y sus consecuencias aparecen por sorpresa y, dependiendo de las circunstancias, pueden ser bienvenidos o no.
3.    La gente puede reconocer el proceso, anticipar su curso y sus pretendidas consecuencias específicas, pero pueden equivocarse de medio a medio. El proceso va contra sus expectativas y produce resultados diferentes, o incluso enteramente opuestos, a los pretendidos; un proceso “boomerang” (Merton y Kendall).

La sede la causalidad

La cuestión principal es dónde se originan las fuerzas o factores en el dominio sujeto al cambio o fuera de él. En el primer caso hablamos de un “proceso endógeno” con causación inmanente o intrínseca; en el último, de un “proceso exógeno” con causación externa o extrínseca. Los procesos endógenos despliegan potencialidades inherentes, propensiones o tendencias contenidas en la realidad en cambio. Los procesos exógenos son reactivos, adaptativos; responden a presiones, estímulos, desafíos provenientes del exterior.

El principal problema al distinguir entre procesos endógenos y procesos exógenos tiene que ver con la demarcación de aquello que cae dentro y lo que cae fuera del dominio social. La naturaleza es externa a la sociedad. Todos los procesos sociales que reaccionan a los estímulos naturales, medioambientales, han de ser tratados como exógenos. Lo que se considera exógeno es obviamente relativo al nivel del análisis. Pero también es relativo al entramado temporal en el que contemplamos un proceso dado. Puede decirse que la mayoría de los procesos son exógenos-endógenos si uno los observa durante un período largo. El tratamiento de los procesos como endógenos o exógenos siempre es relativo a la estructura de análisis adoptada.

Las causas del cambio pueden ser cualitativa, sustantivamente, diferentes: naturales, demográficas, políticas, económicas, tecnológicas, culturales, religiosas y de muchos otros tipos. Los sociólogos, siempre han ambicionado descubrir qué factores son los más importantes al inducir el cambio, cuáles son los “motores primeros” de los procesos sociales. Entre las numerosas versiones de “determinismo social” que señalan varios factores como cruciales, sobresalen dos categorías principales de procesos:

1.    Abarca los “procesos materiales” producidos por “fuertes” presiones tecnológicas, económicas, medioambientales o biológicas.
2.    Los “procesos ideales” en los que se reconoce el papel independiente, causal, de la ideología, la religión, el ethos.

La sociología moderna en su forma científica tiende… a repudiar la idea de acuerdo con la cual hay una causa dominante del cambio social (Boudon y Borricaud). La sociología moderna no sólo rechaza la absolutización de factores singulares, privilegiados, únicos, de cambio, también los de-reifica. Hablar de causas económicas, tecnológicas o culturales de cambio es una abreviación contundente, porque tras todas esas categorías las causas realmente eficientes son las acciones humanas, y exclusivamente las acciones humanas. Es importante distinguir dos tipos de procesos dependiendo de la localización de la agencia.

1.    Algunos procesos surgen como un agregado no intencionado, y a menudo no reconocido (latente) de una gran multitud de acciones individuales ejecutadas por diversos motivos y razones privadas que nada tiene que ver con el proceso que ponen en marcha. Tales procesos son llamados espontáneos, “desde abajo”.
2.    Los procesos desencadenados intencionalmente, orientados a propósito hacia fines, diseñados y controlados por una agencia dotada de poder. Llamamos a éstos planificados, o impuestos “desde arriba”. La mayoría de las veces son promulgados por medio de leyes.

Niveles de los procesos sociales

Los procesos sociales acontecen en los tres niveles de realidad social: macro, medio y micro. Nos referimos a ellos como:

1.    Los macroprocesos se producen en el nivel más general de la sociedad global, estados nación, religiones, grupos étnicos y su extensión temporal es la más larga.
2.    Los procesos medios comprenden grupos grandes, comunidades, asociaciones, partidos políticos, ejércitos, burocracia.
3.    Los microprocesos acontecen en el mundo de vida, en la vida cotidiana, de los individuos humanos: en grupos pequeños, familias, colegios, ámbitos ocupacionales, círculos de amistad.

Rango temporal de los procesos

Hay una tremenda variedad respecto al alcance temporal de los procesos, su duración temporal. La variedad se extiende desde los procesos que se agotan en un período extremadamente corto, fugaces, momentáneos, a tendencias de alcance histórico que duran siglos o milenios. El concepto de proceso social es tremendamente general y requiere una mayor precisión y concreción antes de poder ser aplicado con utilidad a las sociedades históricamente existentes.