miércoles, 20 de marzo de 2013

Sociología de la diversidad PREC Parte 3


En este tercer año en el Grado de Sociología con la asignatura Sociología de la Diversidad, tras haber superado la asignatura Antropología Social en el primer curso y acompañado por el libro Antropología de la sexualidad y diversidad cultural de José Antonio Nieto Piñeroba, me he encontrado que el tema de la homosexualidad ha sido una constante en las bibliografías básicas de ambos programas académicos, con arreglo al cual, estos contenidos transversales han propiciado mi elección para elaborar este ensayo. He creído adecuado ocuparme en este ejercicio de una aproximación a las diversas perspectivas que abordan la homosexualidad.

Intentaré en esta práctica exponer algunos estudios de la homosexualidad desde diversos campos de investigación académica. En este sucinto acercamiento, podré identificar algunas de las tesis desarrolladas, pudiendo extraer con ello, un reconocimiento de la homosexualidad como objeto de estudio en las ciencias sociales. No como un ejercicio de reducción, sino muy al contrario, intentar observarlo sin filtros, artificios culturales, prejuicios o determinismos en un ambiente tan complejo como son los sistemas sociales. Para ello será preciso localizar y enfocar las restricciones teóricas de esta realidad, como las explicaciones más importantes que fundamentan y justifican la profundización del estudio de la homosexualidad.

Dentro de la sexualidad uno de los objetos de estudio más observado es la homosexualidad, por ello este ensayo viene a sumarse a estos trabajos, obviamente admitiendo las limitaciones consustanciales de un estudiante que emprende el estudio de un objeto de estudio tan poliédrico. A través de la estrategia de reconocer distintos enfoques interpretativos generados por varios expertos, seré capaz de analizar las tensiones como las analogías existentes en todas estas perspectivas.

Visión antropológica

Hasta finales de los años sesenta del siglo pasado la Antropología no comenzó a interesarse en los estudios lésbicos/gays, “las mismas condiciones sociohistóricas que estimularon el desarrollo del movimiento gay en los Estados Unidos, consiguieron llevar la homosexualidad al centro de la atención académica” (Nieto, 2003:161). En nuestros días, estos estudios en antropología, se singularizan por la irregularidad, y por las disputas en la emergencia de cualquier dominio en las investigaciones. Los estudios lésbicos/gays deben su aparición a una serie de avances intelectuales que prepararon el terreno para su actual expansión, “la homosexualidad debía convertirse en legítimo objeto de investigación antropológica” (Nieto, 2003:163).

La ambigüedad sexual ha formado siempre parte de la realidad, así, lo que plantea problemas interesantes desde el punto de vista de la antropología, “no es su existencia misma, sino su visibilidad social” (Juliano, 2010:155). Desde finales del siglo XVIII la estrategia al respecto de la homosexualidad fue castigarla, patologizarla, negarla e ignorarla. Sólo en las últimas décadas ha habido un interés firme es observar la homosexualidad, alejándose de cualquier posicionamiento estigmatizador o discriminante.

En toda sociedad, los individuos diferirán en cuanto a naturaleza, ámbito e intensidad de sus intereses e impulsos sexuales. “Nadie sabe a ciencia cierta por qué existen tales diferencias sexuales individuales” (Kottak, 2006:229), jugando un papel fundamental la cultura en todo el moldeado de esos impulsos a una normativa colectiva, variando éstas de una cultura a otra. Por ejemplo, en Hawaii según Gregersen las prácticas de homosexualidad eran comunes entre los “aristócratas”, también se les llama mahu (Nieto, 2011: 306). El mahu no se relaciona sexualmente con mujeres, según Levy los mahu mantienen relaciones sexuales con hombres no mahu. Los varones no mahu tienden a presentar estas relaciones como una forma sustitutoria de las relaciones heterosexuales. A veces justificada por la carencia de mujeres. Los jóvenes no mahu no se definen, no son definidos por la comunidad, de forma sustantiva como homosexuales. Se considera que forma parte de un periodo transitorio del individuo. Cuando los varones no mahu formalicen sus matrimonios, cesarán sus contactos homosexuales con los mahu.

“La homosexualidad es intercultural y universal, se encuentra en todas las sociedades humanas, con una frecuencia del 3% en los hombres y el 2% en las mujeres” (Barash, 2010:17). Los hombres gay de Samoa, conocidos como fa´afafine, no se reproducen, pero están totalmente aceptados en su sociedad en general, y en especial en su familia, con un comportamiento mucho más activo que sus pares heterosexuales. A diferencia de la experiencia de gays y lesbianas en la mayoría del mundo industrializado, los fa´afafine están totalmente integrados en la sociedad samoana y no son discriminados. “La experiencia de ser gay o lesbiana puede ser muy diferente dependiendo del grupo étnico al que se pertenezca” (Macionis, 2010:331).