viernes, 13 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 11


En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

Consecuencias políticas

A partir de Tilly vimos cómo el proceso de conversión civil determina que, conforme el mercado y la sociedad civil se modernizan, el Estado absoluto del Antiguo Régimen pase a transformarse durante el SXIX europeo en el Estado liberal de Derecho, una vez otorgados los derechos civiles y políticos a la ciudadanía. Desde fines del SXIX el Estado democrático de Derecho se transformó en el Estado socialdemocrático del Bienestar.

Esta trayectoria puede ser considerada como el modelo canónico u ortodoxo de modernización política, en la medida en que son las nuevas demandas ciudadanas, emergentes de la iniciativa de la sociedad civil, las que van determinando los cambios políticos que paulatinamente van afectando al Estado.

En consecuencia, la continuidad de esta tendencia lineal de cambio político modernizador se vio muchas veces alterada por quiebras o rupturas que la distorsionaban, introduciendo nuevas tendencias heterodoxas alternativas. Para simplificar pueden reducirse a cuatro las variantes políticas heterodoxas; efecto reactivo de la modernización: el nacionalismo, la revolución desde arriba, el totalitarismo nazi o fascista y el totalitarismo comunista. Todas tienen en común el autoritarismo que presentan un mecanismo de centralización política.

El nacionalismo es la consecuencia políticas de la modernización más universalmente conocida, y viene a consistir en el intento de reservar la plenitud de derechos políticos tan sólo a los nativos de una determinada etnia, excluyendo de su titularidad a todos los demás sujetos ajenos a ella. Sólo se desarrolló hasta sus dimensiones actuales como consecuencia de la modernización, que demandaba lazos políticos que identificasen a los ciudadanos del mismo Estado y lazos comerciales que vinculasen a los miembros del mismo mercado.

El nacionalismo sin embrago es plural, y presenta diversas modalidades diferenciables entre sí en función de su modo de aparición o construcción. Éste es el caso del fundamentalismo islámico. Para Gellbner es como un típico efecto modernizador, en todo análogo al nacionalismo europeo. Tanto la revolución desde arriba o el pretorianismo militar como el totalitarismo de extrema derecha o externa izquierda son fenómenos también típicamente modernos que tratan de reaccionar contra los peores efectos de la modernización pero a la vez de acelerarla simultáneamente: por eso pueden parecer paradójicamente modernistas y modernos.

El común denominador es su autoritarismo como negativa a la democratización que como centralización política extremada. El gran problema político que plantea la modernización es el de su compatibilidad con la democratización. Para Tilly sólo el original Estado europeo logró completar su procesos de conversión civil.

El optimismo desarrolista fue desmentido por los hechos durante la década de los 60, cuando los países en vías de desarrollo, especialmente los latinoamericanos, fueron cayendo víctimas de las dictaduras militares unos detrás de otros, a veces tras casi siempre fallidos intentos de revolución socialista. Para explicar este resurgir del pretorianismo y la movilización social hubiera que recurrir a postular un determinismo socioeconómico inverso: conforme la modernización avanzaba, lejos de generar democratización causaba por el contrario deslegitimación, quiebra de la democracia, frustración de las expectativas, entropía y desinstitucionalización o deterioro político.

Hugtington ha denominado la tercera ola democratizadora: primero los países del sur de Europa, después los latinoamericanos y por fin los de Europa del Este, todos comenzaron a democratizarse, haciendo que los procesos de transición a la democracia desde regímenes autoritarios se extendieran por doquier. La modernización ¿facilita la democratización o la dificulta? Huntington se muestra escéptico por cuanto su modelo cíclico le permite pronosticar la posible llegada de una tercera contraola antidemocrática.

Lo cierto es que las posturas están encontradas, pues la realidad empírica proporciona ejemplos contradictorios. Sigue sin resultar posible ofrecer orientaciones normativas sobre qué conviene más para alcanzar altas tasas de crecimiento económico en una economía internacional tan mundializada. Hasta aquí se venía observando durante décadas que las más altas tasas de crecimiento económico se obtenían en los regímenes autoritarios de izquierda o derecha que seguían políticas autárquicas desarrollo basadas en sustitución de importaciones e industrialización masiva. Como consecuencia de la segunda ruptura industrial esas políticas de desarrollo autoritario fracasaron ya. Tras la caída del comunismo y el fin de los sistemas autárquicos de subsistencia, y cuando no queda más remedio que abrir los mercados al exterior como consecuencia de la mundialización global de la economía, las cosas ya no parecen así.

Tres son los factores que, para el Banco, favorecen el éxito del desarrollo modernizador:

  • Según Douglas North, la solidez de las instituciones civiles: sin una sociedad civil bien articulada e institucionalizada, no hay desarrollo del mercado posible.
  • La formación educativa de los recursos humanos, según la línea de Schultz, pues la capacidad de desarrollo de una población depende de su dotación en capital humano.
  • También a partir de North, el desarrollo del Estado, lo que exige si previa democratización.


Se trata de un Estado en vías de democratización, por ser el único que puede desarrollar internamente las capacidades institucionales de su sociedad civil. Pero sí debe ser un Estado que favorezca la democratización.

Resumen

Se conoce modernización los cambios sociales generados por los procesos de centralización política y crecimiento económico acelerado. Se considera que la modernización tiene su origen a comienzos de la historia moderna en el noroeste de Europa. El proceso se extendió luego paulatinamente al resto de Europa, Norteamérica y Japón durante la segunda mitad del SXIX, y después a África, Asia oriental y América Latina durante la segunda mitad del SXX.

Una posible secuencia del proceso de modernización:

  • La centralización política: construcción del Estado, nacionalismo, autoritarismo, etc
  • El crecimiento económico: industrialización, desarrollo del mercado interno, apertura al comercio externo.
  • La democratización o conversión civil del poder coercitivo del Estado, con plena autonomía soberana por parte de la sociedad civil.


En los procesos de modernización tardía, esta última secuencia, no se ha dado más que de forma insuficiente o incompleta. La mayor parte de los países en vías de desarrollo continúan confiando más en el autoritarismo que en la democratización como posibles vías modernizadoras.

Entre los principales efectos de la modernización destacan el crecimiento de la población, el urbanismo moderno, la transición demográfica, la progresiva cualificación de los recursos humanos, la mundialización de la economía y la tendencia hacia la democratización o masiva participación cívica, así como otros fenómenos políticos más conflictivos e imprevisibles como el nacionalismo, los movimientos totalitarios o extremistas y los intentos revolucionarios más o menos organizados. Lo más problemático de la modernización parece ser la difícil compatibilidad entre el desarrollo económico y la democratización política, que son dos objetivos igualmente modernizadores que, sin embargo, resultan entre sí frecuentemente contradictorios.