lunes, 9 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 7

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

El desarrollo del mercado

La idea de buscar en la economía mercantil capitalista el origen del desarrollo modernizador se remonta a Durkheim y antes que a él a Marx y a su maestro Adam Smith. Sus herederos funcionalismo, neomarxismo, liberalismo neoclásico, consideran que lo que llamamos modernización (capitalismo y democracia liberal o revolución burguesa) es producto, en última instancia, de las fuerzas de mercado, que serían así el motor inmóvil desencadenante de todos los demás procesos de desarrollo modernizador, incluyendo el poderío militar, la ciencia o el Estado. Cabe proponer tres modalidades explicativas o versiones diferentes (tipos ideales) de causalidad mercantil, según interpretan la modernización:

  • Como efecto endógeno del propio capitalismo: institución capaz de autodesarrollarse a sí misma generando la industrialización.
  • Como efecto exógeno de las relaciones bilaterales de intercambio, competencia o conflicto entre las partes.
  • Como efecto exógeno de las relaciones multilaterales que se dan en un sistema abierto y plural de mercado, territorialmente jerarquizado.


La primera versión, común al industrialismo desarrollista, al funcionalismo modernizante y a un cierto marxismo, considera que el capitalismo industrial es capaz de autodesarrolarse internamente a sí mismo. Hoy continúan existiendo esfuerzos importantes por rehabilitar los planteamientos funcionalistas sobre bases nuevas. Gellner: ejemplo de cómo se entiende el desarrollo hacia dentro del mercado; fenómenos como la alfabetización y el nacionalismo o el fundamentalismo islámico se consideran un efecto de la modernización y la industrialización, explicables por su funcionalidad para la construcción del mercado y el desarrollo de la sociedad industrial.

Existe otra versión que cabe denominar institucionalista o neoclásica; entiende que la riqueza se autogenera a partir de la propiedad privada. North avanzó una visión del capitalismo que lo identificaba con la moderna institución de la propiedad privada. Las relaciones feudales o precapitalistas de producción no podían generar crecimiento económico autosostenido porque se basaban bien en la propiedad comunal de la tierra o bien en su propiedad compartida. No podía evitarse que el resto de productores se beneficiase igualmente de los recursos comunes, por lo que si alguien intensificaba la explotación la única forma de no salir perjudicado era sumarse a la sobreexplotación común así fue como se agotaron los pastos feudales y se agotan hoy los caladeros de pesca en aguas internacionales. Éstas son las externalidades que hacen que se desperdicie hacia le exterior toda ganancia interna que no pueda ser apropiada privadamente.

Todo esto cambió: la propiedad privada de los recursos productivos, como consecuencia de los cercamientos de la tierra hasta entonces comunal. Si se poseen títulos de plena propiedad (privada o capitalista) sobre los recursos productivos, ya resulta posible tanto el evitar que se agoten por sobreexplotación como el invertir en ellos esfuerzos más rentables, sea éstos innovaciones tecnológicas o inversiones de capital. Para North la institucionalización de la propiedad privada es el gran invento jurídico que revolucionó la historia de la economía, dado que posibilitó que fuese por fin rentable la innovación tecnológica y la inversión productiva, iniciándose la explotación científico-técnica de los recursos productivos y haciéndose así posible el crecimiento autosostenido, con lo que se abrió el paso a la modernización capitalista.

Esa misma propiedad privada capitalista es también resultado histórico de una larga serie de luchas sociales y políticas que North ignora en muy buena medida. No hay propiedad privada sin apropiación previa. Lo que para North es una nueva institución económica para otros es una institución política.

Moore ya situó en la cuestión de los cercamientos el origen de la modernización capitalista. Ésta es la perspectiva utilizada por la corriente principal de la historiografía marxista, que identifica la aparición del capitalismo más como efecto del cambio en las relaciones bilaterales de producción que como efecto de desarrollo endógeno de las fuerzas productivas.

Pero si los marxistas reducen las relaciones bilaterales de producción a la lucha de clases, los liberales consideran otro ejemplo opuesto, aunque también bilateral, con las relaciones de intercambio mercantil entendidas como la principal fuente creadora de riqueza. Entramos en la dimensión puramente comercial, mercantil o transaccional: es el mercado mismo, como sistema de relaciones de intercambio (agregación de actos bilaterales de compraventa), el que generaría la modernización. La fuente de la riqueza es el comercio con el exterior, es la creciente apertura de los mercados lo que genera la gran transformación.

Generalizando para todas las transacciones, pueda hablarse de mano invisible: el mercado crea por generación espontánea su propio orden social automático.

Pero el mercado no consiste sólo en relaciones bilaterales de cooperación, como los contratos de compraventa, pues también se basa en relaciones bilaterales de conflicto y competencia: juegos de suma cero, en los que cada parte sólo gana lo que alguna otra parte ha de perder. La competencia de mercado es el mecanismo institucional. Dado que los mercados son libres y abiertos, existe amplia movilidad social, y por tanto fuerte competencia: relaciones de mercados resulten inestables, volátiles y efímeras.

Que el mercado resulte tan modernizador es por su capacidad de destruir todas las instituciones premodernas que puedan oponer resistencia al progreso moderno: desde el feudalismo y la comunidad tradicional hasta la religión, la moral o la familia. El mercado es tan ciegamente destructor que habrá de terminar por autodestruirse a sí mismo, una vez que haya destruido todas las barreras que todavía lo constriñen. Las actitudes que se han mantenido ante el mercado están fuertemente polarizadas entre quienes lo entienden como creador de riqueza u motor de la modernización y quienes sólo advierten su ingente capacidad de destrucción y autodestrucción.

North: el mercado para constreñirse y eventualmente desarrollarse, precisa ser sustentado por alguna clase de referencia institucional externa: tanto cultural o ideológica, a fin de superar el dilema del free rider. Con especial atención al Derecho, como regulador de las reglas de intercambio, y al Estado, como defensor de la propiedad privada, garante del orden social y prerrequisito funcional del mercado. Los mercados estén anclados en un lecho extraeconómico de instituciones capaces de garantizar su continuidad social.

El tercer tipo de versión mercantil de la modernización multilateral: aquí el crecimiento, el progreso o el desarrollo ya no surgen sólo de las relaciones bilaterales de conflicto, ahora precisan además de relaciones multilaterales de interdependencia, capaces de articular y estructurar los mercados. Los mercados presentan diferenciaciones internas que los estructuran como un sistema global, atravesado por relaciones jerárquicas de interdependencia. Estas redes mercantiles supralocales, primero regionales, después nacionales y por último internacionales y mundiales, conforman los mercados como sistema multilaterales.

Esta versión está representada por el modelo economía-mundo ( o sistema mundial moderno): el crecimiento autosostenido sólo surge de las virtudes comerciales del intercambio. Quienes se especializan son las unidades espaciales, jerarquizadas entre sí: las regiones, los países y los Estados nacionales, distribuidos concéntricamente entre el centro más antiguo del mercado mundial y la periferia más tardíamente incorporada. Y la división internacional del trabajo consiste en relaciones desiguales de intercambio. El sistema es dinámico, pues necesita expandirse constantemente para que la tasa de explotación de la periferia pueda seguir creciendo.

El modelo del sistema mundial (Wallerstein) compatible con las teorías de la dependencia. Que tratan de explicar la supuesta imposibilidad actual que experimentarían los países del Tercer Mundo para alcanzar el desarrollo económico como un efecto de la sobreexplotación imperialista que estarían padeciendo. Puede igualmente relacionarse con los modelos actuales que también conciben una economía global o mundializada en la que cada mercado local depende de la posición que ocupe en la división internacional del trabajo. No cabe hablar de centro y periferia más que provisionalmente, pues el sistema económico internacional ya es pluripolar, policentrico y multuilateral.