lunes, 30 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 24

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.


TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

¿El fin de la política de partidos?

Los partidos han sido analizados en innumerables trabajos atendiendo a sus múltiples funciones, desde diferentes enfoques de investigación y mediante distintos métodos. Montero y Gunther subrayaron que los partidos se han resistido a la teorización. Los estudiosos de los partidos no han conseguido formular proposiciones teóricas sólidas y ampliamente aceptadas sobre el funcionamiento de estas instituciones en la democracias contemporáneas. Si se buscara alguna tesis, tal vez se aproximara a la condición de teoría, ésa sería probablemente la del crecimiento desdibujamiento ideológico de los partidos en las democracias contemporáneas. Pero tampoco esta tesis, que encuentra respaldo en conceptos como los de “partidos atrapa-todo” y “partidos cártel”, resiste la prueba de la comprobación empírica.

En los 60, Kirchheimer acuñó el concepto de “partido atrapa-todo”, categoría hacia la que habrían ido evolucionando los “partidos de clase” o “Partido de masas” tras la IIGM, A medida que las desigualdades sociales agudas se atenuaban en el marco de las sociedades de consumo, con sistemas de protección social desarrollados y niveles educativos más altos que en ningún otro momento de la historia, los partidos de masas tendían a aligerar su carga ideológica, a reducir el papel del militante individual y a reforzar sus relaciones con diversos grupos de interés. Deseosos de atraer al “votante mediano” situado en el centro del espacio electoral, los partidos “atrapa-todo” convergían supuestamente cada vez más en sus mensajes, debilitándose ideológicamente.

Katz y Mair subrayan que esos partidos “atrapa-todo” todavía habrían reforzado más su imprecisión ideológica en su evolución hacia grandes maquinarias burocráticas aisladas de las preferencias del electorado, como consecuencia de su creciente financiación mediante recursos públicos. Los partidos se cartelizan y reducen la competición programática, cada vez más preocupados por su inserción en las estructuras del estado y más independientes de la preferencias de sus electorados.

Esta visión de cárteles políticos choca con la evidencia de la fuerte competición partidista que domina el debate político en muchas democracias y de la enorme inversión que hacen los partidos en campañas electorales, esforzándose en marcar las diferencias entre su oferta y las de sus rivales. Los partidos diseñan campañas tratando de estimular el “voto por resultados” o “voto retrospectivo”, el “voto ideológico”, el “voto temático” o el “voto por candidato”.

La tesis de los “partidos cártel” infravalora la extensión e intensidad de la competición partidista. En contra de esta tesis, Kitschelt mantiene que en los últimos años se ha producido, en realidad, una descartelización de los partidos. Las estrategias de los partidos de intercambiar votos por recompensas selectivas a grupos de ciudadanos alimentaron el crecimiento del colectivo de “votantes buscadores de rentas”. Excluidos otros grupos de electorado de estos beneficios, su frustración fue manifestándose en respuestas de “salida” o “voz”.

Según Kitschelt, en los 80 y 90 fueron años de crisis de los sistemas de partidos convencionales. Las sociedades democráticas contemporáneas no estarían asistiendo a un declive de los partidos ideológicos o a un fin de la política de los partidos, sino a una adaptación de unos y otra en respuesta a tres tipos de desafíos que según Montero y Gunther se aceleran en el fin de siglo:

1.    Cambio sociales entre ellos la secularización
2.    El aumento de los recursos cognitivos de los votantes
3.    Desarrollos tecnológicos gracias a los cuales los medios de comunicación han abierto nuevos canales de comunicación entre ciudadanos y líderes políticos.

Cómo responden los partidos depende en gran medida de sus características internas, el entorno competitivo en el que operan y las decisiones que sus dirigentes y seguidores adoptan.

Los cambios en los sistemas de partidos que han experimentado muchos países pueden interpretarse como resultados provisionales de estos procesos de adaptación de los partidos. Dos hechos relevantes marcan esta transformación de los sistemas de partidos.

·      Los partidos tradicionales han tenido que redefinir sus mensajes programáticos
·      Han entrado en escena nuevos partidos

Desde los 80 los sistemas de partidos institucionalizados han crecido por sus extremos. Estos cambios complican la competición entre sus integrantes por los votos de los ciudadanos. En un mundo más abierto e inseguro, la política se vuelve más intrincada, dinámica y arriesgada también para los partidos.

Recapitulando

Para explicar cómo votan los ciudadanos de una democracia la sociología electoral y la ciencia política han recurrido mayoritariamente a tres factores:

1.    La posición de los individuos en la estructura socioeconómica o el espacio sociocultural
2.    Las actitudes y los calores políticos de los votantes
3.    El contexto político-institucional dentro del que ejercen su voto

Desde la perspectiva analítica que abre el primer factor, son las fracturas sociales o los cleavages los que “ordenan” a los votantes.

El enfoque de los cleavages revela una capacidad limitada para dar cuenta de fenómenos como los que los científicos sociales comenzaron a detectar aproximadamente desde comienzos de los 70 del SXX: el debilitamiento de las lealtades partidistas, la emergencia de nuevos partidos políticos que apelaban a temas desatendidos en los programas de los partidos tradicionales o articulaban discursos basados en nuevos valores, el aumento de la volatilidad electoral y la abstención. Entre algunos colectivos sociales, las preferencias políticas son bastantes estables. Estos votantes “leales” a los partidos conviven con grupos de electores que pueden inclinar la balanza de los resultados electorales en una u otra dirección.

La explicación de las elecciones, predominantemente sociológica en el enfoque de los cleavages, se torna más politológica. El contexto político-institucional de las elecciones; uno formado por un conjunto de variables exógenas a las características sociales de los votantes, y no ancladas en la sociedad, sino fundamentalmente en las reglas, normas y prácticas del orden político.

El interés pos la política la identificación con un partido o la autoubicación ideológica dependen, de la existencia e intensidad de los cleavages sociales y de las posibilidades e incentivos que ofrezca el sistema político para plasmarlos en instituciones capaces de movilizar y “politizar” a los ciudadanos. Cambios de actitudes entre amplios grupos de la población pueden provocar la emergencia de nuevos cleavages. Pero la incidencia de estos cambios de valores en el voto depende crucialmente de cómo respondan la sociedad y el sistema político ante ellos; de si una y otro impulsan, o inhiben el debate público y las iniciativas sociales en torno a estos valores, así como la emergencia de organizaciones o movimientos que lideren la defensa de los mismos. Las actitudes y los valores pueden explicar un porcentaje elevado de la variación del voto en una sociedad, pero resultan difícilmente explicables sin tener en cuenta en qué tipo de sociedad y de sistema político se produce ese voto.