miércoles, 25 de diciembre de 2013

Resúmenes Sociología Política Parte 20

En la asignatura Sociología Política del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los resúmenes de los capítulos de la bibliografía obligatoria de la asignatura. Derechos reservados, sus autores.

TEMA 1: Las múltiples relaciones entre sociedad y política. El campo de estudio de la sociología política. "Sociedad y política: una relación multidimensional" Autores: Maria Luz Morán y Jorge Benedicto. Capítulo 1 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 // TEMA 2: El proceso histórico de modernización. Estado y mercado, las dos instituciones claves “Modernización y cambio sociopolítico" - Autor: Enrique Gil Calvo. Capítulo 11 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009) // TEMA 3: El surgimiento y desarrollo de la democracia en la sociedad capitalista "Democracia y sociedad industrial" - Autor: Ludolfo Paramio. Capítulo 5 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 4: Las bases sociales de la política democrática "El concepto de cleavage en las ciencias sociales" Autora: Susana Aguilar. Capítulo 1 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007. "Elecciones para elegir" Autora: Elisa Chuliá. Capítulo 6 del libro de S. Aguilar y E. Chuliá, Identidad y opcion. dos formas de entender la política, Madrid, 2007.// TEMA 5: La construcción de los universos políticos de los ciudadanos. Socialización y cultura política "La construcción de los universos políticos de los ciudadanos" Autor: Jorge Benedicto. Capítulo 8 del libro de J. Benedicto y M.L. Morán, Sociología Política, Temas de Sociología política, Madrid, 1995 (1º reimp. 2009). // TEMA 6: Participación y acción colectiva "Perspectivas teóricas y aproximaciones metodológicas al estudio de la participación" Auotres: Maria Jesus Funes y Jordi Monferrer. Capítulo 1 del libro de R. Adell y M.J.  Funes, Movimientos Sociales: Cambio social y participación. Madrid, UNED, 2003. "Participación política, grupos y movimientos". Autor: Gianfranco Pasquino. Capítulo 5 del libro de G. Pasquino y otros, Manual de Ciencia Política. Madrid, Alianza Editorial, 1991.

ELECCIONES PARA ELEGIR

El componente electivo ha ganado peso en la vida política de las democracias contemporáneas. Muchos votantes ya no se adscriben tan claramente a determinadas ideologías y a las formaciones que las han encarnado. Por dos razones:

·      Por las características sociales que les ligaban a esas corrientes ideológicas o a esos partidos ya no marcan en la misma medida la propia identidad de los votantes.
·      Muchos partidos ya no apelan a grupos de votantes específicamente definidos por sus características sociales, sino que aspiran a atraer bien al votante mediano en torno al cual se sitúa el grueso del electorado.

Si los cleavages sociales han perdido al menos parte de su capacidad de estructurar las elecciones políticas, las instituciones siguen manteniéndola en tanto generadoras de incentivos (estímulos) y desincentivos (penalizaciones) para todos los actores que intervienen en el proceso político. Las elecciones de instituciones políticas son especialmente importantes las transiciones a la democracia.

Sociedad y política, demanda y oferta electoral

Muchos investigadores han fijado su atención en lo que cabe denominar la demanda electoral; en lo que piden los ciudadanos en virtud de la posición que ocupan en la sociedad por su nivel socioeconómico, su adscripción religiosa o cultural, su nacionalidad, etc. Otros autores, en cambio se han interesado más por la oferta electoral; por lo que propone el sistema político a los ciudadano convocados a las urnas, concretamente por los partidos, los candidatos, los programas y las estrategias de competición partidista.

Cleavages estables, teorías centradas en la sociedad y limitado poder
de los medios de comunicación

La teoría de los cleavages que formularon Rokkan y Lipset en los 70, presupone la existencia de un vínculo sólido entre los votantes, en tanto miembros de determinados grupos sociales y los partidos políticos. La teoría de los cleavages presta atención a las características de la sociedad. Son esas fracturas o líneas divisorias sociales las que estructuran el voto del electorado, las que alinean a los votantes. La oferta electoral tiende a ser percibida como una reacción a la demanda social: los partidos y los sistemas de partidos se forman en respuesta a los cleavages predominantes en una sociedad determinada. Esta explicación no considera que la oferta electoral posea autonomía respecto a la demanda; resta importancia a la posibilidad de que el voto dependa del producto que ofrezcan los partidos y sus candidatos, así como de sus estrategias de competición electoral.

Las hipótesis o teorías que tratan de dar cuenta de cómo vota la gente. El conductismo propuso a partir de los 40 reorientar la mirada hacia la sociedad y conceder más importancia a las opiniones, preferencias y conductas efectivas de sus miembros, tratándolas de “medir” empíricamente (encuestas…), La política emanaba básicamente de la sociedad. La causalidad prevalecía en la explicación del comportamiento electoral como en el análisis del proceso político y de las políticas públicas. El conductismo engendró toda una serie de “teorías centradas en la sociedad”.

La idea que trasladaba el conductismo de la sociedad hallaba respaldo indirecto en tras teorías, como la de la disonancia cognitiva: postulaba que los individuos se exponen a la información selectivamente, evitando la que pueda contradecir sus opiniones y preferencias y perturbar sus estructuras mentales. Tienden a “organizarla” y “equilibrarla” de tal manera que resulte consistente. La sociedad no representa una fuerza que se mueve al compás marcado por otros poderes, sino que dispone de autonomía frente a ellos, las tesis de Festinger apuntalaban la imagen de una sociedad escasamente sensible a este tipo de influencias. Según sus actitudes y disposiciones previas, una persona se expondría a unas fuentes o a otras, aceptando los mensajes concordantes y rechazando los discordantes. A partir de las conclusiones del estudio de Lazarfeld, Berelson y Gaudet y la Escuela de Columbia, se fue articulando la teoría de los efectos mínimo de los mass media. Esta teoría que encontró un sólido sostén en las teorías psicosociales de la disonancia cognitiva y la percepción selectiva de la realidad, resultaba congruente tanto con aquellas teorías del voto que afirmaban que éste dependía de las características de la sociedad como con aquellas otras que, en los años siguientes, subrayaron la inocencia ideológica de los votantes y su desinformación sobre muchos temas políticos, retratándolos mayoritariamente como despreocupados y carentes de ideas y preferencias políticas bien definidas. En la Escuela de Michigan resaltaban la importancia de las variables psicológicas, de la identificación de los votantes con un partido, apenas sujeta a reflexión crítica y a su modificación en función de la aparición de nueva información.

El grueso del electorado votaba previsiblemente de acuerdo con su ocupación o modalidad de empleo y su actitud hacia la religión, mientras que la relativamente escasa movilidad social intrafamiliar reforzaba el alineamiento de distintas generaciones de la misma familia en torno a las mismas formaciones políticas.


Los electos de la oferta electoral pasaron durante esas décadas aun segundo plano. La desigual atención a los factores de la demanda y de la oferta electoral comenzó a equilibrarse con el avance de la visión de la política electoral como una espacio con reglas de funcionamiento similares a las de los mercados económicos. Anthony Downs concebía a los partidos y votantes como actores racionales llevados por la voluntad de maximizar la utilidad de sus decisiones y acciones. Los partidos u sus candidatos, ávidos de ganar las elecciones y ejercer el poder, tendrían tanto más éxito electoral cuanto mejor lograran adecuar su producto o mercancía a las preferencias de los votantes. Downs trataba de combinar factores de la demanda electoral con factores de la oferta electoral. Tanto él como los teóricos de la elección racional percibían a votantes y partidos principalmente como actores maximizadores de unos beneficios generales. Una visión bastante reduccionista de unos y otros, Ni para los conductistas ni para los teóricos de la elección racional las formas concretas de organización de los estados democráticos, el contexto histórico-cultural en el que habían surgido y se habían desarrollado a las tradiciones específicas de los partidos políticos y las instituciones electorales constituían variables importantes a la hora de dar cuenta del funcionamiento de las democracias.