jueves, 13 de febrero de 2014

Resúmenes Taller de investigación en Ciencias Sociales Parte 11

En la asignatura Taller de investigación en Ciencias Sociales del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré el siguiente resumen del primer capítulo del libro Trucos del oficio de investigador. Casos prácticos de investigación social. Daniel Guinea-Martin (Coordinador). Barcelona. Gedisa, que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Capítulo 1: (D)escribir las prácticas o el secreto de los toldos rojos de Bolonia

5. Algunos comentarios (discutible) en el margen

Hay variadas formas de lectura. Los textos tienen una economía interna, “transmiten una información sobre su modo de empleo” no sólo a través de los contenidos sino de forma subliminal, a través de los paratextos pero esa economía puede ser alterada, sometida a la pregunta o a los propios intereses. Si no se somete a la pregunta propia nos quedamos en el territorio del resumen. La alteración de la economía propia del texto supone una responsabilidad, un riesgo. Leer implica siempre una actividad por parte del lector, un compromiso, un pillarse los dedos con los hilos del texto.

La elección de los distintos modo de lectura dependen tanto de la economía o naturaleza del texto como de los objetivos, del para qué del lector. No se puede eludir esta responsabilidad.

6. El preso 609, celda 584, pabellón 13

Una de las funciones de ese ejercicio repetitivo de lectura tenía más que ver con la necesidad de identificación con el novelista Proust, que le permitía a Paoletti verse como el escritor que había sido y quería seguir siendo, en lugar de recordar su situación de preso político. Es un ejercicio de personificación, de recuperación de una identificación, la de creador, negada o suspendida en la cárcel. No trataba de olvidarse del mundo sino de “inventar un punto de apoyo para agarrar ese mundo aquí y ahora”.

Lo que busca Paoletti  es la “impregnación del texto, reconocer la huella” que dejaba la escritura. La literatura y los relatos regalan espacio, casi como si nos cedieran un amplio horizonte, y es en ese (otro) espacio donde Paoletti  puede reconstruir un mundo distinto o suspender la dureza del que habita y recrear su posición en él. A Paoletti  la lectura le permite acceder, pasar a otro lugar donde articular su deseo.

  • La lectura de literatura no tiene nada que ver con la lectura de trabajos científicos. La lectura de obras literarias es un ejercicio de divertimento, la lectura de obras científicas es una lectura productiva.
  • La lectura de la que habla Paoletti  es una “lectura terapéutica” que le permite sobrevivir y afecta a las emociones, involucra todo su cuerpo y no a la racionalidad, que es lo que se mueve o dirige una lectura científica.
  • Porque su lectura de ficción que busca entretener puede hacer ese ejercicio de escritura, los poemas temáticos, que subvierten, alteran o desafían al texto de Proust. Se inventa un texto que no existe.

Podemos encontrar formas de lectura literaria, formas de lectura a secas me parece que sería más apropiado, que nos permitan avanzar en la lectura científica. Porque el científico no es un ser escindido que puede dejar de lado cuerpo y emociones y encender la racionalidad a voluntad porque, si bien “lo sensible ha sido destronado en provecho del conocimiento; ya es hora de que regrese a casa”. En la lectura se pone el cuerpo y los afectos y las aversiones (las conscientes y las que no siquiera se intuyen) y sólo se puede hacer una lectura productiva, una “Lectura viva” si se está preparado para salir del resumen e injertar una escritura irreverente; no como lectura irrespetuosa sino desacralizada. Leer siempre es seleccionar, depurar, cortar, empalmar, injertar e insertar…

Paoletti respecto a su lectura de Proust; esa forma de lectura simbolizante, porque explorar esta otra forma de lectura nos permita satisfacer mejor la demanda de originalidad que se nos pide como investigadores. No en el sentido del dolor y del sometimiento pero sí si nos atenemos a la discontinuidad y a la ruptura del flujo de la experiencia en uno y otro caso. La lectura simbolizante, en la medida en que aporta cierto sentido y orden a la experiencia permite recobrar cierta continuidad. La lectura simbolizante permite construir una posición de sujeto y ¿no es el sujeto con voz propia el protagonista de toda investigación social?

Todos podemos leer de esta manera como si fuéramos nómadas, si consentimos en hacerlo y si estamos dispuestos a abandonar el cómodo territorio de la verdad por el no siempre grato territorio de la responsabilidad (de lo que uno dice, de cómo lo dice y de porqué lo dice). Tal vez investigar, ser investigador y no sólo estudiante, exija este salto, este proceso de maduración personal a través de la práctica. Esta forma de lectura por simbolizante no depende de los textos sino de la posición del lector. La lectura simbolizante establece asociaciones inesperadas que no estaban en el “querer decir” del autor pero que tienen una marca en el texto. Estas asociaciones mueven, desplazan el sentido y permiten la aparición de otras ideas, de otras preguntas. Este diálogo con el texto genera nuevas metáforas, ese rico reino del “como si”, y esas figuras lanzan un eco al lector permitiéndole organizar su experiencia.

7. Más comentarios (discutibles) en el margen

  • Una investigación no es un informa detallado de lo que se ha escrito.
  • En toda investigación que se precie de ese nombre se inscriba la voz propia.
  • La lectura simbolizante, o la lectura “levantando cabeza”, permite encontrar esa voz propia siempre que se esté dispuesto a hacerse cargo de ese descubrimiento.
  • La lectura simbolizante desplaza el eje de la idea de verdad.
  • Ni siempre es necesario, y no conviene obsesionarse, por controlar todo lo que se lee.
  • La elección de un problema de investigación podría ser definida como una negociación entre el propio deseo y las necesidades de la disciplina.
  • Una buena pregunta de investigación está acotada. Si hay más de una hay que ordenarlas siguiendo algún criterio.
  • Cuanto más precisa y perfilada sea la pregunta de investigación habrá más posibilidades de desarrollarla en lugar de presentar un análisis impresionista que como quiere contestar a todo, al final, no responde a casi nada.