sábado, 8 de febrero de 2014

Resúmenes Taller de investigación en Ciencias Sociales Parte 8

En la asignatura Taller de investigación en Ciencias Sociales del primer cuatrimestre del Grado en Sociología de la UNED curso 2013/14, elaboré los siguientes resúmenes de los capítulos del libro Cómo se hace un trabajo de investigación en sociología de Julio Alguacil Gómez, editorial Catarata (2011) que forma parte de la bibliografía obligatoria de la asignatura.


Capítulo 2. Metodología y métodos en Sociología // Capítulo 4. El diseño de la investigación: La formulación de hipótesis // Capítulo 6. Las fuentes de datos // Capítulo 8. La pluralidad de técnicas y de sujetos // Capítulo 10. Estructura y redacción del trabajo de investigación.

5.- EL PLAGIO

Los investigadores nos vemos obligados a conocer y utilizar las ideas de otros para construir nuestras propias hipótesis, ideas y creaciones. La creación solo puede ser sobre la base de la creación de otros.

Esto conlleva la necesidad de tener la destreza de saber utilizar ideas sin usurparlas, usándolas de palanca para crear otras hipótesis e ideas originales. A través de una correcta “textualización” y de una correcta utilización de las citas y sus referencias bibliográficas: “intertextualidad”, un procedimiento que debe saber utilizar el conocimiento creado para desarrollar aspectos originales. Hay que tener honestidad intelectual al utilizar las creaciones de otros, reconocer las autorías, y saber expresar y deslindar nuestras aportaciones originales de las de otros. Nos movemos siempre entre teorías creadas por otros en el marco de una extensa bibliografía. El plagio es potencialmente constitutivo de delito, es la acción de hacer pasa como nuestros ideas o textos que pensaron otros y que nos fueron transmitidos por ellos, bien por escrito, bien oralmente o por algún otro mecanismo de comunicación:

1.    Se produce plagio cuando alguien escribe más de cuatro palabras de un texto publicado sin hacer referencias a su autoría y si entrecomillado, independientemente del idioma original del texto.
2.    Cuando la expresión de un concepto original que tiene autoría.
3.    Cuando se usa una frase de otro realizando tan solo unos pequeños cambios, precisamente con la intención de apropiársela. Cuando se sustituyen palabras del texto original por sinónimos o bien cuando solo se cambia la estructura de la oración.
4.    Las ideas deben citarse expresando siempre la autoría. Es necesario citar la página o páginas si la idea necesita de un parafraseado extenso y se refiere a un aspecto muy preciso o limitado en la obra del autor de referencia.
5.    Incluso aunque hay referencia al autor, si se utiliza un parafraseado extenso y continuado sin establecer una conexión que clarifique cuáles sin los puntos de vista del autor referenciado y son que se reseñen las páginas concretas de la fuente utilizada.

Diferenciamos entre distintos tipo de plagio:

1.    Involuntario o accidental, o por la combinación de ambos: por la inexperiencia, por la presión de la entrega de la investigación y por la deficiente organización y tratamiento de la bibliografía trabajada. Es importante establecer un método sistemático de organización de la bibliografía. Evitaremos la confusión acerca de a quién le corresponde la autoría de un frase o de un párrafo.
2.    Premeditado o intencional: la apropiación de la información producida por otros, ya sean métodos, textos largos, capítulos, artículos, secciones, páginas, párrafos, frases, hipótesis o datos. El plagio intencional con el asentimiento y la colaboración del autor plagiado, es aquella acción dirigida a comprar la elaboración del trabajo de investigación.

Ya es una obligación de los tutores o directores de trabajos de investigación académica advertir a los estudiantes tutorizados, tesinandos o doctorandos, sobre este fenómeno tan destructivo para la labor investigadora.

Hay que saber utilizar adecuadamente la red de internet:

1.    Con precisión en cuanto a los descriptores que utilizamos.
2.    Con garantías de fiabilidad, utilizando fuentes seguras de instituciones, editoriales, universidades, equipos de investigación así como autores solventes y reconocidos.
3.    Evitando el vulgar “corta y pega” sin orden ni concierto. Todos los textos que recopilemos deben ser convenientemente archivados y codificados.
4.    La masiva recogida de información por Internet también puede llevar a un plagio indirecto, dando por buenas autorías que son falsas, correspondiendo realmente esas ideas a otros autores ocultados. La obtención de información por Internet necesita de comprobaciones posteriores y garantizar la fiabilidad de las mismas.

Otra modalidad de plagio es el denominado autoplagio. Aunque resulta impreciso y difícil de identificar lo que es fraudulento de lo que no lo es. Se considera que es fraude cuando hay intencionalidad al utilizar un trabajo propio que, cambiando en las formas gramaticales, mantiene los argumentos y las ideas principales. También es cuestionable usar ideas de trabajos propios anteriores, aunque sea para desarrollarlos y mejorarlos, si no se advierte que es un texto sometido a una transformación o reciclaje del mismo. Cuando se tiene una línea de investigación es habitual fundamentarse en la propia experiencia, en trabajos anteriores que ayudan a desplegar nuestros argumentos. Siempre que se utilicen, deben ser referenciados de acuerdo con los criterios anteriormente expuestos.

6.-ALGUNAS SUGERENCIAS FINALES

En esta recta final el investigador necesita mirar su trabajo desde fuera, a través de otros ojos. Es imprescindible que el texto final sea leído detenidamente por el tutor o director de la investigación y, por supuesto, habrá que seguir sus indicaciones al respecto. Pero también es muy aconsejable que también sea leído con atención por otros colegas, compañeros o amigos. Sus apreciaciones serán importantes para contrastar si la investigación está realmente bien articulada y expresa conceptos e ideas comprensibles por un lector que, en el ámbito científico y académico será muy exigente y puntilloso.

La lectura o exposición del trabajo frente al tribunal o comisión de evaluación nos ubica en una última fase de la investigación: su devolución y difusión. Un hito (quizás único) en este proceso de devolución es la lectura o exposición de nuestro trabajo. Debe mostrar la capacidad de comunicar sus hallazgos y cómo ha llegado a ellos, Su preparación es importante. Precisa de una enorme capacidad de síntesis, dando cuenta de las hipótesis, la metodología, los hallazgos más relevantes y las conclusiones. Para ello dispondrá de unos 20 minutos a una hora. Es muy conveniente tener el texto escrito. Será un ejercicio que ayudará a controlar la situación y a cumplir con otro requisito: saber modular los tiempos. La preparación de este acto académico debe ensayarse, procurando hacer una exposición no leída. El ensayo tiene que simular lo má fielmente posible la realidad esperada en el acto, por lo que la exposición debería realizarse en varias ocasiones frente a colegas o amigos. La exposición puede acompañarse de diapositivas, pues eso aligera la densidad de la exposición. Pero no pueden ser muchas, tienen que ser las justas, muy claras y concisas, de modo que faciliten su visualización en el tiempo que le corresponde a cada una.

Después vendrán las preguntas de los miembros de la comisión. Al respecto, es aconsejable ponerse en lugar del otro, de los miembros de la comisión, y pensar en las posibles preguntas y respuestas. Se podrá responder, según criterio del presidente de la comisión o tribunal, a cada una de las preguntas por separado o en su conjunto. Lo habitual es responder a todos los miembros de la comisión en un solo bloque.

Pero con esto no ha finalizado esta última etapa del trabajo de investigación.. La devolución no queda ahí. Tenemos compromisos con las personas que han colaborado en el trabajo de campo. A ellos les debemos, en gran medida, el haber podido realizarlo, por lo que se merecen tener un ejemplar de la investigación. Y, además, nos queda un último esfuerzo: intentar publicarlo en forma de artículos para revista científicas o como un libro. Ahí culmina nuestro proceso, devolviendo nuestro fruto a nuestro objeto de investigación, que en sociología es siempre un sujeto: la sociedad.