viernes, 21 de febrero de 2014

UNA APROXIMACIÓN A LA MODERNIDAD LÍQUIDA DE ZYGMUNT BAUMAN Parte 5


En este ensayo se propone elaborar una aproximación al texto Modernidad Líquida de Zygmunt Bauman -Polonia, 1925-. Para ello se desarrollará un análisis de esta obra a través de los cinco paradigmas que ordena el autor en la solidificación de lo liquido: Emnancipación, Individualidad, Espacio/Tiempo, Trabajo y Comunidad. Se realizará en constante diálogo con otros autores, incluyendo mi propia argumentación sobre los asuntos tratados, tal como se establece en las orientaciones que se encuentran en la guía de estudio de la asignatura.

5. Comunidad

Y todo esto, todos estos cambios se dan ¿dónde? ¿en qué contexto general? ¿cuáles son los escenarios en los que los cambios sociales se producen? La comunidad es el ámbito donde todo sucede. Comunidades con creencias, orientaciones políticas, prejuicios, supersticiones, falsas conciencias. El capitalismo neoliberal es el que irrumpe y saca partido de las crisis de identidad comunitaria.  Y de la individualización del ser humano nacen dos corrientes que penden del hilo de lo aprendido: el nacionalismo y el patriotismo. Pese a la indefectible circunstancia de la emancipación y la individualidad hombres y mujeres buscan grupos a los que pertenecer, buscando en ellos la seguridad y estabilidad que ninguna otra cosa en la actualidad puede ofrecerle. “La volatilidad de las identidades, por así decirlo, es el desafío que deben enfrentar los residentes de la modernidad líquida” (Bauman, 2012:189), sentencia casi al final de este ensayo. Y a partir de aquí, y remitiéndose al paso del nomadismo al sedentarismo, explica cómo las bases de la Nación también se han visto afectadas en el imaginario popular, afectadas por ese miedo generalizado, por esa falta del paraguas institucional y de las normas que protegían al “miembro social”, y que se disolvieron al convertirse en un “miembro individual”.

El Estado por lo tanto dejó atrás su faceta de protección directa, diríamos de manto protector sobre el ciudadano. Ahora el Estado es un ente de conexión entre los que gobiernan y los miembros sociales/individuales. La unidad antigua se ha separado en la modernidad líquida. Volvemos a algo que ya habíamos indicado más arriba: “(…) para las multinacionales -es decir las empresas globales con intereses y lealtades dispersos y cambiantes-, el mundo ideal es uno sin estados o al menos con estados pequeños y no grandes” (Bauman, 2012: 203) afirma este autor citando a Eric Hobsbawn, y añade que cada vez es menos necesario “comprar gobiernos”, dejando entrever con esta afirmación que son las multinacionales las que realmente gobiernan, en el contexto de la deslocalización.

Los ejemplos de guerra para delimitar condiciones culturales vinculadas a la nación o patria son los epígrafes a este ensayo en el que se pone de manifiesto que en este momento en el que la levedad, flexibilidad y volatilidad de los lazos es tal que la generación de conflictos, de asesinatos a los diferentes, está propiciada de tal manera que ayude a reforzar las diferencias de los grupos, de una manera maquiavélica para establecer sociedades individuales reforzadas por la inmediatez y la falta de valores, compasión, amistad, responsabilidad o incluso amor. Bernard Crick propone:

“(…) una clase de unidad que supone que la sociedad civilizada es
inherentemente pluralista, que vivir juntos dentro de esa sociedad
implica negociación y conciliación de intereses naturalmente diferentes,
y que normalmente es mejor concililar diferentes intereses que
coercionarlos y oprimirlos perpetuamente”.
(Bauman. 2012:188)