viernes, 5 de noviembre de 2010

La sociedad dividida. Trabajo resumen primer cuatrimestre Bloque I - Parte I

Esta es la primera parte de mi trabajo realizado y que corresponde al Bloque I propuesto por el equipo docente de la asignatura Introducción a la Sociología I del Grado de Sociología de la UNED, para el curso 2010/11 del libro de José Félix Tezanos, La sociedad dividida. Estructuras de clases y desigualdades en las sociedades tecnológicas, Biblioteca Nueva, Madrid, 2001. Aclarar que este trabajo no ha tenido ninguna corrección por el equipo docente de la asignatura, por lo que no garantizo que esté correctamente elaborado. Obviamente, estoy abierto a recibir sugerencias o correcciones, como compartir ideas referentes al asunto que nos trata.

La desigualdad social es un fenómeno global, fuente histórica de enfrentamientos en una sociedad con un desmesurado e incontrolable derroche energético y con notables desigualdades, en un planeta que enardece un sistema de premios y castigos como modelo de progreso, con exageradas diferencias sociales y las que al final, son la clave de la estratificación social de nuestras sociedades. Las posiciones que ocupamos en ella, no responden a una lógica natural primaria, y existen agudas jerarquizaciones y dependencias, una sociedad que no pone límites razonables a la desigualdad.
La evolución a sociedades más complejas originaron una especialización de funciones políticas, unas disimilitudes que se han trazado históricamente en la manifestación de la desigualdad, no sólo como un fenómeno social, sino cultural. Las clases sociales son realidades históricas, por consiguiente dinámicas, donde los paradigmas tradicionales son incapaces de simpatizar con las realidades emergentes. Un comienzo de siglo XXI donde la desigualdad se expresa de diferentes modos; un grado de bienestar material alcanzado por sociedades, entre tanto se convive con poblaciones con extremas privaciones, concentración de riquezas en unos pocos países, agravamiento en las diferencias entre zonas prósperas y las zonas pobres del planeta o retrocesos sociales. El predominio de los cambios tecnológicos y científicos en la mecánica social ha sido fundamental, en la vida social en toda su esfera. Las innovaciones científicas se han caracterizado a lo largo del tiempo, en hitos trascendentales en la dinámica social. El manejo de ordenadores personales, Internet en la juventud, otorga nuevas miras, novedades en la forma de pensar o de estructurar el trabajo intelectual. Renovación, progreso, revolución en todos los sentidos, afectando y ejerciendo cambios, en la sociedad.
El fundamento latente en las sociedades del siglo XXI, es el binomio ciencia-tecnología. Las generaciones más jóvenes conocerá adelantos trascendentales; en micro-informática, biotecnología y la física cuántica, que arrojará ineludiblemente, grandes transformaciones globales, y orientando con ello, a que la ciencia sea la causante de las transformaciones profundas y rápidas, como nunca antes habían sido conocidas. Recae pues, comparable a una fuerza centrípeta, estos cambios tecnológicos en la sociedad, donde los individuos se adaptan desde dentro, impasibles, acríticos y en una actitud conformista.
Estamos en una etapa inaugural de metamorfosis social, que responde a lo que se ha llamado; la tercera gran transformación en la historia de la humanidad, que provocan que los seres humanos nos convirtamos en coreógrafos sociales de esta nueva dinámica, un nuevo paradigma que conlleva una transformación en nuestra función social. La robotización abre una expectativa de una aguda transformación en toda la esfera de lo social, económico y laboral, fijando nuevas normas que traerán consigo, un nuevo paradigma social.