sábado, 6 de noviembre de 2010

La sociedad dividida. Trabajo resumen primer cuatrimestre Bloque I - Parte II

Esta es la segunda parte de mi trabajo realizado y que corresponde al Bloque I propuesto por el equipo docente de la asignatura Introducción a la Sociología I del Grado de Sociología de la UNED, para el curso 2010/11 del libro de José Félix Tezanos, La sociedad dividida. Estructuras de clases y desigualdades en las sociedades tecnológicas, Biblioteca Nueva, Madrid, 2001. Aclarar que este trabajo no ha tenido ninguna corrección por el equipo docente de la asignatura, por lo que no garantizo que esté correctamente elaborado. Obviamente, estoy abierto a recibir sugerencias o correcciones, como compartir ideas referentes al asunto que nos trata.


José Félix Tezanos
En las sociedades, las divergencias entre las comunidades sociales están intrínsecamente relacionadas por componentes sociales, por la correspondencia en la estructura de producción. Las clases sociales se establecen por grandes grupos de interés, y no responden con lo que se hace, sino la manera de hacerlo, entonces se constituye en dispares niveles de vida, de establecimiento de influencia social, de oportunidades de integración en la sociedad, que por igual conforman intereses grupales, como conflictos y tensiones. Una clase social es un grupo uniforme en índole laboral, como económico, que se establece en una posición específica de poder, de influencia y de oportunidades en el sistema social, en un momento concreto de la evolución de la estructura productiva e interpretada como un sistema social común. La estructura de clases es dependiente de diversos niveles, que responden a complejas coyunturas, por lo que no proporciona una estabilidad de conexión entre sus partes. Si la desigualdad social tiene una naturaleza de estructura, por ende, los cambios sociales darán lugar, a diversos modelos y sistemas de desigualdad.
El Estado moderno fue una pieza fundamental y decisiva para la definitivo afianzamiento de los grandes mercados nacionales, nuevas figuras de estratificación social, con una singular estructura de clases, que establecerá una nueva configuración de conflictos sociales. En los países occidentales, contribuyó a la formación, en lo que hoy conocemos como Estado de Bienestar.
El crecimiento actual de las desigualdades provoca una escisión en el desarrollo social, en la entrada del siglo XXI muchas familias creen que sus hijos no van a recibir mejoras sustanciales en sus vidas, sino al contrario van a ser sancionados con más obstáculos en la inserción laboral, como precariedad en las condiciones del trabajo. Las personas sentirán nuevas dificultades como insufribles y negativas, mirando hacia tiempos pretéritos de bonanza económica, derivando en una percepción alarmante de las desigualdades y de desmembramiento social. Una crisis que está fomentando la desmotivación, incapacidades, desinterés, fragilidad de las normas, de convivencia, incumplimiento de roles sociales, etc.
Estamos en el meridiano de dos etapas de sociedad divergentes, entre modelos de configuración aún opacos, difícilmente precisos en sus futura plasmación social. Una sociedad actual que muestra un estado de hastío, anomia o sumisión, pasando por rechazo y contestación extremista. Los factores de estratificación se evidencian desde variables biológicas, culturales, económicas, educativos, relacionales, los asociados al territorio, y los ocupacionales, factores bajo influencia de los cambios en el trabajo, en el empleo, ideológicos, económicos, tecnológicos. Cada uno de los mayores sistemas de sociedad en la historia responden a diversas características que influyen a la dinámica de la acción colectiva de clase e imbricadas con las variables y factores de estratificación y dualización, de antagonismo, de contradicción, de confrontación y conflictos inherentes a cada fase de evolución de las sociedades.
Unos cambios sociales que están manifestando un incremento de la exclusión social, que precipita la difusión de sensaciones de <<vulnerabilidad social>>, <<apartamiento>> o <<pérdida de sentido de pertenencia social>>. El futuro está condicionado al complicado equilibrio entre un gran número de tendencias y contra-tendencias no sólo en el ámbito económico, sino con la evolución política de Europa u otros entornos supranacionales, equilibrios mundiales, el clima de opinión pública, la posición legal de los emigrantes, etc.